STRATOVARIUS reúne a miles de personas en el «Ripollet Rock» // Parc dels Pinetons – Ripollet – 25/08/2023

Stratovarius
Treinta añazos del festival gratuito por excelencia (por lo menos en tierras catalanas) y nuevo éxito sin precedentes. Estamos hablando, lógicamente, del consolidadísimo “Ripollet Rock”, que, un año más, ha congregado a miles de personas en el parque dels Pinetons de Ripollet. En esta ocasión, la verdad es que se presagiaba una buena asistencia, teniendo en cuenta que el plato fuerte internacional no era otro que los fineses STRATOVARIUS, liderados por Kotipelto y Johansson. Como únicos miembros de la etapa gloriosa del quinteto, vocalista y teclista siguen aguantando estoicamente el paso del tiempo, haciendo buena esa frase que dice “el que tuvo, retuvo”.

Stratovarius
Por ende, STRATOVARIUS siguen facturando trabajos de calidad, y no es de extrañar que apuesten en directo por temas como “Survive” o “Unbreakable”, títulos que ya de por sí son toda una declaración de intenciones. Ahora bien, lo que demanda el público suele ser antiguos hits, como “Father time”, “Paradise”, “Hunting high and low” o la archiconocida “Black Diamond”. Y al populacho hay que complacerlo, si no, a los leones… Bromas aparte, la actuación de STRATOVARIUS se nos hizo cortísima.

Stratovarius
Muchos escépticos, se sorprendieron con el nivel de Kotipelto, un vocalista que, como zorro viejo que es, sabe dosificarse a lo largo de la hora y veinte que duró su actuación. Para ello, confeccionó un set list en el que las instrumentales “Stratosphere” y “Holy light”, junto con las baladas “Winter skies” y “Forever”, le dieron aire suficiente como para afrontar otros cortes más exigentes, como puedan ser “Eagleheart” o “Speed of ligh”.

Delalma
Globalmente, STRATOVARIUS ofreció una actuación “fría”, y mira que calor hacía… Interactuando lo justo con el público y a un volumen atípico para un grupo de esta índole. Los fineses llegaron, tocaron y se marcharon. Así de simple. Quizás al ver que el retraso ya era considerable a esas horas de la madrugada, fueron por faena desde el minuto uno. De hecho, la actuación de STRATOVARIUS estaba prevista para las doce y media, comenzando su descarga pasada la una. Desafortunadamente, ese siempre ha sido el talón de Aquiles del “Ripollet Rock”.

Delalma
Luego, como suele pasar, cuando llega el turno del último grupo, el festival luce algo más desolado. En esta ocasión, DELALMA fue el encargado de bailar con la más fea, un grupo de reciente formación, pero con músicos experimentados en su haber, que en directo dejaron buenas muestras de su calidad. Tras su retiro de diez años, había muchas ganas de volver a ver sobre las tablas al ex AVALANCH Ramón Lage, que interpretó los temas de “El mirlo” con muy buenas maneras, sumándole una versión del “Wicked game” que le viene como anillo al dedo al vocalista.

Cobra Spell
Asimismo, durante toda su actuación, DELALMA estuvieron acompañados por una intérprete de signos, que tradujo temas como “Mañana vuelve a oscurecer”, “Ritual”, “El mirlo” o “Cárcel de cristal”, con mucho ímpetu. Los dos Manus: Seonae y Ramil, también se dejaron la piel, pese a las altas horas de la madrugada, al igual que habían hecho las chicas de COBRA SPELL unas horas antes.

Cobra Spell
Según nos informó Kris Vega, vocalista de COBRA SPELL, tras veinte horas de furgoneta, se presentaban en el “Ripollet Rock” para darlo todo. Tan enérgicas como de costumbre, interpretaron canciones como “Addicted to the night”, “The midgnight hour” o “Accelerate”, sobre un escenario que por aquellas horas ya lucía glorioso, frente a una gran cantidad de público.

Dry Driver
El cartel se completaba con DRY DRIVER, desde Castellón, y PERSEFONE, procedentes de Andorra. Los primeros tuvieron que dejar un tema fuera, para permitir así que PERSEFONE cumpliera con el horario. A pesar de todo, como ya os hemos explicado anteriormente, la hora anunciada para cada grupo se fue retrasando paulatinamente. Tal vez PERSEFONE era una apuesta arriesgada, con su death metal progresivo, por eso mucha gente aprovechó para cenar o desconectar un rato. Aun así, hubo quien disfrutó de su concierto.

Persefone
En resumidas cuentas, la organización del “Ripollet Rock” puede estar orgullosa de la respuesta del respetable, muestra de que el cartel de este año valía mucho la pena. Como suele pasar, habrá quejas por las colas que se suelen hacer en las barras o para recoger tickets, así como del sonido, que estuvo algo “apagado”, pero, en líneas generales, la puntuación es de nueve y medio. ¡Nuestra enhorabuena, un año más!

























