ULTRA THRASH FEST – SALA MOGAMBO, DONOSTI – 18/05/2013
Después de esperar en la cola de la entrada bajo la fría lluvia donostiarra, nos llega el turno y nos sellan en la mano. Inforock reza la insignia de tinta negra en nuestras manos, ya que eran los realizadores del evento. Al traspasar la doble puerta de la Sala Mogambo, nos vemos transportados a principios de los noventa. Dibujos de la época realizados a mano y pegatinas, cientos de pegatinas decoran todas las paredes y columnas del garito, antaño un club de alterne, ahora local de ensayo y sala de conciertos autogestionada.
BLOODY BROTHERHOOD
Abren el cartel dando tralla de la buena los de Hernani, Bloody Brootherhood, con su death metal en estado puro. Pero algo nos llama la atención: falta un componente de la banda. Pero aun así y con todo lo que ello conllevaba, con bajista o sin él, no dudaron en descargar toda su ira en el escenario arropados por un público que lo daba todo.
HILOTZ
Tras un breve descanso comienzan a tocar Hilotz, thrash metal desde Lasarte, al más puro estilo noventero de Latzen, las nuevas juventudes de Su Ta Gar. Esta banda promete, y el público estaba totalmente postrado ante ellos. No faltaron los circle pit y los mosh pit entre nosotros, el público, e incluso llegamos a hacer un pequeño muro de la muerte. Fue divertido, sin lugar a dudas.
DARK CODE
Después de varias cervezas a un euro, precio único para todas las bebidas en la Mogambo, salían al escenario Dark Code liderados por una preciosísima Dean Dixie Rebel, que nos recuerda al desaparecido Dimebag Darrel. Los de Bergara descargan Death Metal sobre el escenario como un vendaval. Se hace notar la calidad instrumental de los componentes de la banda, no extraña que hayan sido dos veces casi finalistas de la Metal Battle del WOA. El público acogió muy bien a la banda, pero nos hallábamos expectantes por ver a la siguiente banda.
CRISIX
Después de las tres bandas locales les llegó el turno a los catalanes Crisix. Más y más thrash. La mayoría del set list, obviamente puesto que es la gira de presentación del disco, se compuso de temas de su nuevo álbum Rise… Then Rest. El resto de concierto fue desfase total. Al terminar la primera canción tuve que atarme en el escenario mis deportivas de Hello Kitty so pena de estamparme en el suelo dentro del pogo. Todo el concierto fue mosh, mosh y más mosh. La gente se tiraba del escenario, e incluso agarraron al cantante, Juli, en volandas mientras todos nos golpeábamos y nos empujábamos.
Fue una suerte que no se cayera y se abriera la cabeza. Simplemente, fue brutal. Cuando me decidí a dejar de pegar a la gente para tomarme un refresco, como colofón final, comenzó a sonar Ultra Thrash, así que tuve que volver corriendo de la barra para meterme en el barullo de gente y ser un azote más.
En resumen, llenazo total. Fácilmente estuvimos 200 personas dándolo todo. El sonido de la sala fue genial pese a la mala primera impresión que daba el garito. El público súper entregado, lo corroboran mis agujetas, que no se fueron de mi cuerpo hasta cuatro días después.


























