Una descarga de historia y contundencia con la firma de VENOM INC.

Pocas bandas pueden presumir de haber cambiado el rumbo de la historia del metal como lo hizo Venom. Su legado sigue muy presente gracias a Venom Inc., formación liderada por Tony «Demolition Man» Dolan que el sábado protagonizó una de las actuaciones más intensas del Arcanxo Festival 2026, demostrando que el espíritu nacido en Newcastle continúa tan feroz como hace más de cuatro décadas.
Con Dolan como único miembro fundador del proyecto creado en 2015, el grupo ha sabido encontrar su propia identidad sin renunciar a las raíces que la conectan con una de las formaciones más influyentes del metal extremo. El repertorio dejó claro que VENOM INC. no vive únicamente de la nostalgia, alternando composiciones propias con algunos de los himnos que marcaron a generaciones enteras.
El concierto arrancó con la contundencia de «Ave Satanas», seguida de «War» y «There’s Only Black», tres temas que sirvieron para presentar la faceta más actual del grupo. Lejos de limitarse a interpretar clásicos, la banda defendió con solvencia el material de Avé y There’s Only Black, demostrando que todavía tiene mucho que ofrecer en el presente.
Tony Dolan volvió a ejercer de maestro de ceremonias. Cercano, carismático y con una energía inagotable, mantuvo una constante conexión con el público mientras su potente voz y su sólido trabajo al bajo sostenían toda la actuación. A su lado destacó Curran «Beleth» Murphy, cuyo estilo, muy diferente al de Jeff «Mantas» Dunn, aportó una dosis extra de técnica y contundencia. Sus solos brillaron especialmente en temas como «Come to Me», «Inferno» o «Black n’ Roll», arrancando los aplausos de los asistentes.
La parte más nostálgica del concierto llegó con una generosa representación del repertorio clásico de Venom. «Blackened Are the Priests», «Parasite», «Live Like an Angel (Die Like a Devil)» o «Cursed» hicieron las delicias de los seguidores más veteranos, recordando la enorme influencia que aquellas composiciones tuvieron en el nacimiento del black metal y en el desarrollo posterior del thrash y el death metal.
Hubo también espacio para rendir homenaje a Motörhead con una poderosa versión de «The Hammer», antes de afrontar un desenlace sencillamente espectacular. «In League With Satan» elevó la intensidad hasta el máximo, «Countess Bathory» hizo cantar a todo A Freixa y el broche de oro llegó con «Black Metal», uno de los himnos más importantes de la historia del género y una canción que puso el punto final a una actuación cargada de personalidad.
Sin necesidad de grandes artificios escénicos, Venom Inc. firmó un concierto honesto, contundente y plenamente fiel a su esencia. Una descarga de metal que volvió a demostrar que el legado de Venom sigue vivo y continúa inspirando a nuevas generaciones de aficionados y músicos.





























