WARCRY, SALA RAZZMATAZZ II, BARCELONA – 07/02/2009
Una vez más, la Razzmatazz II se quedó pequeña albergando la legión de seguidores que allí se reunió tras escuchar el reclamo del grito de guerra asturiano. Sobre las 17:00 de la tarde me desplazaba hacia el lugar. Al llegar, pude ver una larga cola de fans que esperaban anhelosos la apertura de puertas anunciada para las 20:00.
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Y así fue, a la hora señalada se permitía la entrada al respetable. Después de una hora de impaciente espera comenzaba la proyección de la película. No es que esté descontextualizando, con ello me quiero referir al inicio Hollywoodiense del concierto. Dos pantallas, a lado y lado del escenario, dieron respaldo en todo momento a la actuación, ilustrando cada tema con solos en primer plano, logos del grupo e introducciones especiales para algún tema. Una vez se apagaron las luces, fueron apareciendo en ellas los nombres de cada uno de los miembros del grupo, arropados por las notas de una intrigante melodía.
La primera escena no dejó a nadie indiferente, “La última esperanza” y “El cazador” hicieron las delicias de los espectadores que corearon, al unísono, cada uno de los estribillos.
La puesta en escena estuvo acorde con el diseño del último lanzamiento discográfico, incluso la decoración de los dos bombos del batería Rafa imitaba ser cada uno de los discos que componen “Revolución”. La iluminación fue la nota negativa, pienso que no estuvo a la altura del acontecimiento. Un trabajo más acurado de las luces hubiera realzado mejor la actuación. Pero eso no fue ningún impedimento para que todos luchásemos “Contra el viento” en el siguiente tema.
“El camino” sacaba a relucir la receta mágica de la banda, el estribillo de este tema es 100% WARCRY. Los dos guitarristas, José Rubio y Pablo García se encargaban de los coros, cuando era necesario, respaldando así la voz de Víctor García. Es necesario mencionar que presentaron, casi íntegramente, el nuevo disco, solo faltó “La prisión invisible”.
“El anticristo” nos acompañó en busca de la luz del cuarto y blanco trabajo de los asturianos, poniendo así la nota de color que le faltaba a la iluminación del escenario.
Pablo García ha destapado su talento compositivo en este nuevo disco, como bien demostró en “Absurda falsedad” aportando nuevos matices a la banda. Inesperadamente, llegó el ángel vengador para traernos “La carta del adiós”, pero no sirvió de despedida, ya que aun quedaba mucho concierto por delante. Esa misma carta podría haber sido escrita por “Ulises” que en la siguiente canción nos recordaba que pronto regresaría a reunirse con su amada.
Como he comentado con anterioridad, en cada tema aparecía el logo de WARCRY en las pantallas, tal y como era en la época en que se registró el disco que lo acoge. Un gran acierto, que nos volvía a confundir, haciéndonos pensar que estábamos en un Movie-Theater en lugar de la Razzmatazz II. Hablando de Theaters, ¿a que grupo os recuerda el siguiente tema que interpretaron esa noche?. Estoy hablando de “Abismo”, un pedazo de tema que volvió a dejarnos boquiabiertos con la gran labor compositiva de Pablo y la buena faena de toda la banda al interpretar tan compleja pieza.
La siguiente canción nos llevó en busca de un “Nuevo mundo” para dar por cerrado el primer acto de nuestra particular película. Todos los largometrajes tienen su momento dramático en el que puede aparecer el desamor u otros sentimientos. Así que “Invierno en mi corazón” le vino como anillo al dedo al actor principal, Víctor García, para poder dar rienda suelta a sus cuerdas vocales, relatando la mala experiencia de su personaje.
El carismático frontman estuvo entregadísimo, animando al público y haciendo comentarios graciosos durante la velada. Su “Coraje” quedó reflejado en este gran tema que sacó todo el partido a sus tesituras más agudas. Esas tesituras parecían contagiar a los fans que abarrotaban la sala, era la primera vez que las voces del público me impedían disfrutar de un buen sonido. Cantaban con tanta pasión (sobretodo las niñas) que solapaban la potencia de los altavoces y ensordecían mis oídos. Así que en la siguiente canción, opté por desplazarme “Más allá” donde pudiera escuchar con libertad y apreciar el buen sonido con el que WARCRY nos deleitaron tras su paso por Barcelona.
“Nada como tu” dejó muestras del gran talento que tiene Víctor al elaborar canciones con gancho, seguida de “La vieja guardia” que acompañó la dulce historia del soldado y la princesa con “La vida en un beso”.
“Que vengan ya” puso la contundencia. El doble bombo de Rafa Yugueros se mostraba imparable, acompañado por la melodía que aportaba Santi Novoa al teclado, sin duda resultó la más potente de la noche.
Después de combatir llega la calma, así que tocaba la hora de “Devorando el corazón” y “Nana”, que fue la gran sorpresa. Resultó ser la canción más melancólica del set-list, en la que pudimos ver a Víctor cantando únicamente en compañía de la guitarra acústica de Pablo. “Un poco de fe” volvió a sacar la garra combativa del cantante. Una vez construyó el palacio en el sol se dedicó a fusionar antiguas canciones de los dos primeros discos.
“Señor” encajó a la perfección con “Luz del norte” y esta a su vez con “Capitán Lawrence”, para hacer las delicias de aquellos que vivimos en primera persona el nacimiento de la banda que surgió fruto de la escisión de AVALANCH. Así, acto tras acto, llegábamos a la escena final, el triste desenlace vendría con la muerte de “El guardián de Troya”, la única composición que haría referencia al tercer disco “Alea jacta est”. La optimista “Tu mismo” y la histórica“Alejandro” pusieron el The end a nuestra particular película.
Si alguien me pidiera una sinopsis sobre la actuación de los asturianos, le podría explicar que el concierto duró dos horas y media, que la banda se encuentra en un gran momento de forma y que el público no paró de cantar en ningún momento, dando todo el apoyo que ha hecho de esta banda un verdadero estandarte del metal nacional.
Autor: Ivan Allué


























