WARCRY – TEATRO DE LAS ESQUINAS, ZARAGOZA – 28/02/2014
Warcry… Inmortales
El pasado viernes 28 de febrero de 2014, estuvimos en el Teatro de las Esquinas de Zaragoza para ver actuar al grupo de heavy metal español WARCRY en su gira de presentación del nuevo disco «Inmortal«. Dicha sala se encuentra en la esquina de Duquesa Villahermosa con Vía Universitas, en el barrio de las Delicias y cuando llegué, a las ocho y veinte, ya estaban las puertas abiertas y el goteo de gente de todas las edades era constante. Enfundados en sus chupas de cuero y abrigos, todos venían a disfrutar de dos horas de música metalera.
Ya dentro del edificio se entra a un vestíbulo bastante acogedor y con una bonita iluminación. A la derecha estaba el puesto con camisetas y sudaderas del grupo, y detrás unas escaleras para subir a la gradería superior. A la izquierda estaba la barra del bar, el guardarropa y un pasillo donde estaban los servicios con acceso directo a la sala. En el interior de la sala había dos barras más, y el escenario estaba adornado con un cartel con el nombre del grupo en la parte superior y jeroglíficos en los laterales con motivos del nuevo disco del grupo.

El concierto empezó alrededor de las nueve, con una introducción visual, proyectada al fondo del escenario, sobre el nuevo disco Inmortal, continuado por la canción «Quiero oírte» dedicada a los fans, seguida de «Venganza» en la que hablan sobre la furia y el odio. Una elección potente, sin duda, para el comienzo.
El público estuvo un poco frío al principio, pero se fueron animando conforme pasaron los minutos y empezaron a sonar temazos como «La última esperanza» y «Contra el viento«, canción sobre la lucha y la superación personal en la que nos recuerdan que por muy mal que vayan las cosas hay que seguir adelante y no rendirse. A Rafael y Santi (batería y teclista), en segunda línea del escenario, se les veía entregados y concentrado en la música, mientras, Pablo y Roberto (guitarra y bajista) no paraban quietos, y Víctor al micrófono no dejó a nadie indiferente con su voz, como siempre. El grupo fue intercalando las canciones nuevas con las antiguas, mezcla que la gente agradeció ya que nunca faltan canciones significativas del grupo.
Siguieron con «La muerte de un sueño«, donde alientan la lucha por nuestros sueños y a seguir a nuestro corazón, «Perdido» y no podían faltar unas palabras de Víctor sobre el maltrato de género en «Cobarde«. Después, con un cambio radical, tocaron «Siempre«, una canción dedicada a la profunda amistad entre dos personas.
Continuaron con una canción más lenta, «Coraje«, para volver a subir el ritmo con «Alma de conquistador» y «Nuevo Mundo» donde hablan del descubrimiento y la conquista de nuevos mundos para la prosperidad trazando un alegato en defensa de del drama de la inmigración.

Transcurrió el concierto disfrutando como niños, gritando, saltando, cantando… la alegría y la esperanza que transmite el grupo con sus letras, con su actitud y su compañerismo son extraordinarios. Reflejan muy bien como se sienten ellos en el escenario e introducen ese sentimiento en el cuerpo de los espectadores.
Siguieron con «Como un mago» del disco Inmortal sobre la seducción a una mujer y con «La vieja guardia» pasaron a «Ardo por dentro» del disco Alfa. Y desde luego podían faltar las baladas como «El más triste adiós», sobre la marcha de un romance. Tampoco faltó una pequeña improvisación de Pablo tocando la intro de «Paranoid» de Black Sabbath entre canción y canción.
Continuaron con «La maldición del templario«, del nuevo disco, con unos riffs potentes y clásicos del grupo, en la que tratan un tema histórico en el que el Papa Clemente persigue a los templarios. El público parecía algo cansado de tanto saltar y cantar, pero seguía con los ojos expectantes. También tocaron «Amistad» de Alfa, «Un poco de fe» de La Quinta Esencia y «Huelo el miedo» de Inmortal. Para terminar tocaron «Tu mismo«, con el que se fueron del escenario despidiéndose.

Se hicieron bastante de rogar, pero la gente no paraba de gritar pidiendo más, hasta que aparecieron Santi y Pablo que tocaron unas cuantas notas en recuerdo del compositor y guitarrista de flamenco español Paco de Lucía, que murió el 26 de Febrero de un infarto.
Enlazaron con «Guardián de troya«, que devolvió todo el ánimo y la fuerza a todos para disfrutar de lo que quedaba del concierto con este emocionante tema de la Guerra de Troya. Siguieron con «Devorando el corazón» y finalmente se despidieron con añoranza junto con el tema «Hoy gano yo», a la que Pablo le añadió unas notas, al final, de la «Marcha Imperial» de la saga Star Wars. Así pues, se despidieron con amor y optimismo. Estrecharon manos, lanzaron púas y baquetas y se marcharon, no sin mirar atrás.

























