Cuatro décadas de Constrictor: el regreso de Alice Cooper después de la oscuridad y el comienzo de una nueva era para el maestro del shock rock

El 22 de septiembre de 1986, Alice Cooper regresaba a la escena musical con Constrictor, su decimosexto álbum de estudio y una obra decisiva para comprender la segunda vida artística de uno de los grandes iconos del rock. Después de varios años especialmente complicados, el veterano intérprete reaparecía con un sonido renovado, más cercano al heavy metal de los años ochenta, pero sin renunciar a la teatralidad, el humor negro y la estética de terror que habían convertido su nombre en sinónimo de espectáculo.
La primera mitad de aquella década no había sido sencilla para el cantante de Detroit. Tras DaDa (1983), se apartó durante varios años de la industria discográfica y permaneció prácticamente recluido. Antes de iniciar su regreso, atravesó una etapa marcada por problemas personales y por una producción musical que se había alejado considerablemente del estilo que le había proporcionado sus mayores éxitos. Flush the Fashion (1980), Special Forces (1981), Zipper Catches Skin (1982) y el propio DaDa mostraban a un artista experimentando con diferentes sonidos mientras su vida personal atravesaba momentos turbulentos.
Sin embargo, el protagonista consiguió recuperar la sobriedad y comenzó a reconstruir su carrera. Durante ese período también encontró tiempo para acercarse al cine. En 1984 protagonizó la película de terror Monster Dog, una producción de bajo presupuesto para la que aportó dos canciones. Poco después colaboró con Twisted Sister en “Be Chrool to Your Scuel”, participando además en su correspondiente videoclip. Eran señales de que el personaje estaba dispuesto a recuperar progresivamente su espacio dentro de la cultura popular.
Para Constrictor, el vocalista decidió rodearse de una formación completamente renovada. Uno de los nombres fundamentales fue el guitarrista Kane Roberts, responsable de buena parte de la nueva identidad sonora. Su estilo, cargado de riffs contundentes y exhibiciones de guitarra propias del metal ochentero, proporcionó al proyecto una energía muy diferente. Roberts también colaboró en las composiciones y permanecería junto a Cooper durante la siguiente etapa.
En el bajo apareció Kip Winger, quien pocos años después alcanzaría una gran popularidad al frente de su propia banda, Winger. La batería quedó en manos de David Rosenberg, cuya participación en esta grabación sería exclusiva dentro de la discografía de estudio del cantante.
El resultado se percibe desde el primer corte. “Teenage Frankenstein” abre el álbum con una descarga de guitarras y una letra que recupera uno de los grandes temas del repertorio cooperiano: la adolescencia, la rebeldía y la sensación de ser diferente. La canción posee incluso cierto parentesco conceptual con “I’m Eighteen”, aunque adaptado al lenguaje del hard rock de mediados de los ochenta.
La conexión con el cine de terror se hizo todavía más evidente gracias a Friday the 13th Part VI: Jason Lives. El largometraje incorporó “Teenage Frankenstein” y, especialmente, “He’s Back (The Man Behind the Mask)”, composición creada expresamente para la película. Esta última se convirtió en uno de los grandes reclamos promocionales del proyecto y alcanzó el número uno en Suecia.
El resto de Constrictor mantiene una fórmula directa y eficaz. “Give It Up” recupera el espíritu del rock and roll clásico, mientras que “Thrill My Gorilla” apuesta por una combinación de humor, provocación y guitarras metálicas. “Life and Death of the Party” y “Simple Disobedience” se apoyan en estribillos accesibles, mientras “The World Needs Guts” acelera nuevamente el pulso con una interpretación mucho más contundente.
También destaca “The Great American Success Story”, tema que había sido pensado para la comedia Back to School, protagonizada por Rodney Dangerfield, aunque finalmente no fue seleccionado para la película. No era la primera vez que una composición del artista destinada al cine quedaba fuera del proyecto previsto: algo similar había ocurrido años antes con “The Man with the Golden Gun”, escrita pensando en la correspondiente película de James Bond.
Con Constrictor, sin embargo, la relación entre música y cine finalmente funcionó a la perfección. La unión entre el veterano del shock rock y Jason Voorhees resultó especialmente apropiada. Ambos personajes representaban, desde ámbitos diferentes, una parte esencial del imaginario de terror de los años ochenta.
Además, la creciente presencia del videoclip musical en televisión permitió que Cooper llegara a un público más joven. MTV, el auge del heavy metal y la popularidad del cine fantástico crearon un escenario perfecto para su regreso.
Constrictor no pretendía competir con las grandes obras de su época dorada. Su verdadera importancia estaba en otra parte: permitió que Alice Cooper recuperara su identidad, reconstruyera su carrera y demostrara que todavía tenía mucho que decir.
El monstruo había permanecido oculto durante algunos años, pero en 1986 volvió a salir de la oscuridad. Y lo hizo con guitarras afiladas, actitud renovada y una canción dedicada al hombre detrás de la máscara.
Listado de temas:
Teenage Frankenstein
Give It Up
Thrill My Gorilla
Life And Death Of The Party
Simple Disobedience
The World Needs Guts
Trick Bag
Crawlin’
The Great American Success Story
He’s Back (The Man Behind the Mask)
Line Up:
Alice Cooper – vocals
Kane Roberts – guitar, keyboards, backing vocals
David Rosenberg – drums
Kip Winger – bass guitar, backing vocals

























