¡Aquí hay mucho rock and roll! // FITO & FITIPALDIS, Palau St. Jordi – Barcelona – 04/06/2022

Desde que FITO & FITIPALDIS arrancaron su «Cada vez cadáver tour» en A Coruña, han sido muchos los éxitos cosechados por una banda que ha ido colgando el cartel de «entradas agotadas» en casi todas las ciudades por las que ya ha pasado. No hay duda, pues, de que esta gira de FITO & FITIPALDIS se está convirtiendo en la más multitudinaria, emotiva y especial hasta la fecha para el artista bilbaíno. Así lo comprobamos el pasado sábado en el Palau Sant Jordi de Barcelona, recinto en el que Fito Cabrales cosechó otro arrollador sold out. Visiblemente emocionado, sobre todo por la cálida acogida tras todo lo ocurrido con la pandemia, el pequeño-gran cantante culminó un show con un componente sentimental muy elevado.
El otrora miembro de los añorados PLATERO Y TÚ, junto a su banda LOS FITIPALDIS, lanzaba hace no demasiados meses su séptimo disco «Cada vez cadáver», del que rescató gran parte del material que lo compone, en su cita barcelonesa. No cabe duda de que «Cada vez cadáver» ha generado una gran acogida entre sus fans, que en ocasiones solapaban sus gritos exacerbados con los 300.000 watios de sonido de la propia banda . Y es que en el público se notaba que había ganas de concierto “como los de antes”.

Por fortuna, lo que nos encontramos en el Sant Jordi fue un concierto de rock en mayúsculas, con una banda entregadísima al respetable, compuesta por Javier Alzola (saxofonista), Alejandro «Boli» Climent (bajo), Coki Giménez (batería) y Carlos Raya (guitarra). Obviando, para mi gusto, los prescindibles “Por la boca vive el pez”, “La casa por el tejado”, “Viene y va”, “Me equivocaría otra vez”, “Entre la espada y la pared”, “Antes de que cuente diez”, la infumable “Soldadito marinero” e incluso la que da título al nuevo álbum, en líneas generales, podemos estar más que satisfechos de lo que ofreció FITO & FITIPALDIS a lo largo de una velada que se alargó más allá de la media noche.

Cabe destacar también la impresionante puesta en escena que acompaña a Fito en esta gira, semejante a la que ya lució en 2018, pero con algunos cambios en las pantallas de fondo, que ahora ocupan todo el escenario, otorgándole un aire más “teatral” al concierto. También resultó curiosa la interpretación del tema “Entre dos mares”, la única de PLATERO Y TÚ que cayó esa noche, en la que Fito cantó frente a las cámaras que había a cada lado del escenario, logrando el mismo efecto que en el videoclip del tema.
Antes que Fito, el público asistente pudo disfrutar de MORGAN, banda encargada de abrir el concierto, integrada por Nina (voz y teclado), Paco López (guitarra), Gabi Planas (percusión, guitarra y teclado), Ekain Elorza (batería), David González (bajo) y Chuches (teclado), que, llegado el momento, fue invitada a tocar el tema “Quiero gritar” junto a FITO & FITIPALDIS.

Asimismo, agradecer la manera en que Carlos Raya hace suyas las canciones en directo, alargando los solos y regalándonos momentos inigualables de cara a los amantes de las seis cuerdas. Tampoco Fito se quedó atrás, acaparando el protagonismo con su Stratocaster blanca cuando el tema lo requería y dejando claro que también es un gran solista. Y es que, como decía, y al contrario de lo que muchos podáis imaginar, en el concierto de FITO & FITIPALDIS se respiró rock and roll por los cuatro costados. Un arranque, protagonizado por el tema “A quemarropa”, resultó toda una declaración de intenciones, respaldado por “Cielo hermético”, ambos extraídos de “Cada vez cadáver”, que también cayó temprano en el set list.

Por su parte, el momento bluesero de la noche llegó de la mano de “Las palabras arden” y “A morir cantando”, dos de los temas en que ambos guitarristas se lucieron, erizándonos la piel una vez más. Curiosamente, con los años, Fito Cabrales se va acercando al sonido de su banda madre, y “Cada vez cadáver” es buen ejemplo de ello, por eso disfrutamos tanto en directo de temas como “En el barro”, o de los mencionados unas líneas atrás y que también forman parte del disco, porque mucho beben de esa primera etapa del compositor bilbaíno. De hecho, de no haber sacado un disco de ese calibre, probablemente no nos hubiéramos acercado al Sant Jordi a verle, y, afortunadamente, de allí salimos más que satisfechos… Con una única espinita, eso sí, que Fito dejara en el tintero esa gran obra llamada “A puerta cerrada”.

























