BLAZE BAYLEY + ABSOLVA – Totem, Villava // 25-01-2024
El bueno de Blaze Bayley volvía a tierras navarras casi 30 años después tras su paso con IRON MAIDEN en aquel lejano 1995. En una noche de viejos recuerdos el vocalista británico se dispuso a desenterrar su injustamente olvidado legado con la doncella de hierro. Un buen puñado de nostálgicos fuimos testigos del buen hacer de un poderoso Blaze que nos hizo vibrar y emocionarnos a partes iguales y donde terminó por reivindicarse como el excelente cantante que es.

Los encargados de comenzar la velada eran ABSOLVA, desconocida, por restos lares, banda británica de heavy metal con ya un cierto bagaje a sus espaldas como son 6 álbumes de estudio y otro a punto en el horno. Para sorpresa de la mayoría de los presentes son también la banda que lleva desde hace años Blaze Bayley y muchas fueron las caras de sorpresa cuando volvieron a salir a escena acompañando al ex- IRON MAIDEN. Pero a lo que vamos, los de Manchester gustaron y convencieron con su puro metal tradicional de corte británico. Una actuación mas que solvente en donde sonaron temas de su último álbum como la homónima «Fire in the Sky» o «Refuse To Die» aunque también dieron un buen repaso a su dilatada trayectoria con temas como «Code Red» de su disco debut o «Anthems of Dead». Terminaron con la poderosa «Stand your Ground» y fueron despedidos con una gran ovación por parte del respetable que quedó mas que satisfecho con su descarga.

Como dijimos anteriormente muchas eran las caras de sorpresa entre el público cuando los muchachos de ABSOLVA aparecieron nuevamente en escena empezaban a tocar las primeras notas de «Lord of the Flies». Acto seguido y lentamente iba apareciendo desde el telón la figura de Blaze Bayley, él cual interrumpió los acordes para pedir mas implicación del público cosa que fue consiguiendo con varios llamamientos y a partir de ahí comenzó la locura. Desde el minuto uno se veía que aquello iba a sonar como un cañón y que Blaze se mostraba pletórico a la voz y totalmente entregado. Las siguientes en caer fueron la majestuosa «Sign of the Cross», «Judgement of Heaven» y la memorable «Fortunes of War» donde antes de interpretarla, Blaze nos recordó con una visible emoción su visita al Pabellón Anaitasuna con IRON MAIDEN en 1995. Así se ponía punto y seguido a una primera parte del show basada exclusivamente en «The X Factor».

Con ese espectacular inicio del concierto el público estaba entregado totalmente a la causa y «Virus» fue la siguiente en caer para seguir caldeando el ambiente. Aunque este es un tour prácticamente dedicado a revivir su etapa con IRON MAIDEN el vocalista británico tampoco quiere dejar de lado su carrera y nos brindó tres temas de su último disco de estudio y ahí interpretó «Pull Yoursel Up», la canción que da título al disco «War Within Me» y «Warrior» las cuales en vivo no sonaron para nada fuera de lugar ya que siguen manteniendo ese espíritu maideniano.
Llegaba ya por fin la hora de reivindicar el «Virtual XI» y para eso las escogidas fueron «When Two Worlds Collide» y «Lightning Strike Twice» donde Blaze se lo pasó pipa interactuando con el respetable, tanto que no pudo resistirse a que se le escapara la risa en un par de ocasiones. La locura sin duda se volvió a desatar con la interpretación «The Clansman» que fue premiada con un clamoroso “Oé, Oé, Oé, Oeeeé” por toda la sala y que nuevamente Blaze correspondía con un sincero agradecimiento. La emotiva «Como Estáis Amigos» servía para bajar las pulsaciones y prepararnos para la traca final compuesta por los cañonazos de «Man on the Edge» y «Futureal» donde el público se desgañitó a tope cantando ambas canciones. Lamentablemente ya no había tiempo para mas y la gente despidió a la banda con una sonora ovación y pidiendo mas, pero eso era todo.

En definitiva una velada muy especial donde un buen puñado de asistentes acudimos a reivindicar el legado de uno de esos grandes currantes del metal y que IRON MAIDEN se empeña en enterrarlo injustamente. Blaze dio toda una lección de poderío vocal y mostró su cercanía con el público cuando al final del concierto y con la paciencia de un santo se puso a firmar todo el merch que la gente le llevaba, tanto de IRON MAIDEN como incluso algún vinilo de WOLFSBANE y que sorprendió hasta a el propio vocalista. Un tipo muy grande y que nos alegra sobremanera el verlo plenamente recuperado tras su operación a corazón abierto de hace un par de años.

























