Crónica de FM y GRAND SLAM en Sevilla
El país atravesando una catástrofe. Días de mucha lluvia. Fiesta de muertos vivientes por Halloween. No era el momento de moverse demasiado pero en Sevilla llevábamos varios meses con el día 31 de octubre marcado como un día muy especial en nuestro calendario. Preguntaba con preocupación si el concierto seguiría adelante, sino se cancelaría e incluso si podrían llegar desde Lisboa que había sido su anterior show de la gira. Considero como algo único el valorar haber tenido en nuestra ciudad a Grand Slam y FM. Fuera de etiquetas de cuanto de rockero soy o a que fiesta de caritas pintadas iba a asistir, aquel que precie la música con clase y elegancia no debería haber perdido esta oportunidad. Pero en esta ocasión no tocó. Con una afluencia de público casi rozando la vergüenza,…. Más íntimo y personal para los que estuvimos en la sala Custom.

Con Grand Slam parecía que nos reencontrábamos con aquel viejo amigo. Ese de vida complicada donde vivió, en la Gran Bretaña, la época asolada de irrupción de un heavy metal demasiado letal. Thin Lizzy hicieron un trabajo excelente y personal, sonando fuera de lugar pero sin piedad y este grupo se encargó muy bien de mostrarnos la calma y la belleza de aquellos de Phil Lynnot que supieron comprimir en canciones esa sensación de magia difícil de describir. Nos envolvieron desde la primera nota en una neblina espectral. La música más solemne dando paso a los sueños, dejándonos historias henchidas de gloria mezclando alegorías propias de los héroes de otros tiempo. Con todas esas intervenciones de unas guitarras que suenan con verdadero eco.
Reconocibles, inconfundibles, e inimitables. Gracias Grand Slam por recordarnos que siguen aquí…

De FM, que os voy a contar?
Los fans del rock melódico y del AOR fuimos premiados. No existe excusa para una dosis de buena música. Tan cerquita del foso que pudimos disfrutar de una manera muy íntima tanto ellos de ahí arriba como nosotros. Yo no puedo más que resaltar la elegancia de Steve Overland y por supuesto del conjunto al completo. Con una voz prodigiosa, un sonido impecable, un repertorio delicioso. Aplaudimos cada canción, podíamos bailar, soltar alguna lágrima, emocionarnos, todos ello ahí frente en el escenario. Aquí,… en Sevilla. Apoteósico, disfrutando y haciendo disfrutar. Con la sensación de que si al día siguiente volvieran a tocar, ahí estaríamos de nuevo.

Y el detalle de cada uno de ellos de ir bajando poco a poco, mezclándose con nosotros, haciéndose fotos, charlando.
Fueron dos conciertos con mucha magia, mucho amor. Llegando a cada rincón.
Memorable, quedo grabado en la memoria de los que supimos aprovechar la ocasión. Y ni la lluvia incesante pudo impedir que lo dejáramos pasar y además salir con una sonrisa de satisfacción.
Gracias a la promotora RMConcert. Gracias a Robert Mills por acordaros del Sur.




























