Crónica de Michael Schenker en Villava: Ataque UFO sobre Navarra
Sábado 3 de mayo, sala Totem de Villava en Navarra. Entradas agotadas esa misma semana. Nos preparamos para disfrutar de una gran noche de rock del duro, del bueno.
Siete de la tarde, entramos corriendo para coger posiciones y no perdernos a ninguna de las bandas. Para ser el primer grupo de la noche hay bastante aforo. Buscamos las primeras filas, y la barra, por supuesto. Que luego dice uno que yo me sé que los heavys bebemos poco. Es que algunos se están volviendo healthys, será la edad ….

Salen los GUT´S, no se mucho de los suizos, pero suenan los primeros acordes y ufffff, como suenan a los AC/DC de la primera época. Ya se han ganado al público, que se muestran totalmente entusiasmados. Un par de discos en su haber, su álbum debut “High as noise”, y “Dirty Squeeze” del año pasado. Canciones pegadizas y un guitarra muy muy a lo Angus, corriendo y desmelenándose por el escenario hacen las delicias del respetable. Son divertidos y lo saben. Van desgranando temas propios, se agradece que no hagan ninguna versión, ya que su tiempo es limitado y lo aprovechan muy bien para presentar sus propios temas.

HUMAN ZOO, Hard rock con toques power y un saxofonista. Te puede gustar más o menos, pero la verdad es que la mezcla es cuanto menos curiosa.
En activo desde 2004 y con 5 álbumes a sus espaldas, la banda germana está liderada por Thomas Seeburger, quien en esta ocasión llamaba la atención por su indumentaria, ya que iba de blanco impoluto, muy a lo Bai Bang.

Como el resto de las bandas de la noche, también publicaron su último álbum el año pasado, bajo el título de “Echoes beyond”. Y con un tema de dicho álbum, ¡“Hello hello!” de lo más apropiado para saludarnos, dieron comienzo a sus 40 minutos.
Cayeron varias más de ese álbum como “To the ground” o Ghost in me”, con una buena respuesta del público que ya se había calentado con la actuación de los suizos, y que respondían con gran entusiasmo a los bailoteos y la animación de Seeburger.

“Crowd’s on Fire” y “Love Train” ponen punto final a la actuación de los Zoo que nos dejan con buen sabor de boca y unas ganas tremendas que de que llegue el plato fuerte de la noche.

Pocos minutos después de las 9 de la noche, aparecían Schenker y su banda en el escenario. Ataviado con su ya característico look. Madre mía el calor tiene que pasar este hombre con ese gorro ruso de pelo ….
A pesar de sus 70 años cumplidos a principios de este año, este hombre sigue siendo incombustible. Ha sido uno de los guitarristas más icónicos del hard rock de los años 70 y 80, y es un viejo conocido de los amantes de este género. Y es que el germano ha pasado por reconocidas bandas como Scorpions, a la que llegó de la mano de su hermano Rudolf, la que nos ocupa esta noche, UFO, su proyecto en solitario MSG, y el supergrupo Contraband.

El show fue un homenaje a su legado con la banda UFO en la que militó durante 6 años, y a su reciente trabajo, el álbum «My Years with UFO» publicado el año pasado, y que sirvió como punto de partida para un setlist lleno de clásicos y momentos memorables.
Los músicos que acompañaron a Schenker en esta ocasión fueron el bajista Barend Courbois a las cuatro cuerdas, Steve Mann como segundo guitarra y teclista, y Bodo Schopf a la batería.

Como ya es habitual en esta sala el sonido es impecable, y ya, desde el primer acorde de «Natural Thing», el guitarrista se metió al público en el bolsillo. La presencia de Erik Grönwall, el carismático cantante sueco, aportó una frescura y potencia que complementaron perfectamente la maestría de Schenker.
La última vez que pudimos contemplar al Erik en este país, fue en su anterior banda Skid Row, y como en aquella ocasión, aunque al principio pareciera más modosito, llega un momento en el que parece que ha sido poseído por el mismismo diablo, y el derroche de energía y desparpajo se hace patente en cada uno de los temas que interpreta.
A lo que nos ocupa, nos volvemos locos como Erik y brincamos y bailamos como posesos con temazos como «Only You Can Rock Me» y «Hot n’ Ready».

El repertorio continúa con clásicos como «Doctor Doctor», donde el público se viene arriba y corea desgañitándose y dejándose la garganta. «Mother Mary», interpretada por Grönwall en la grabación del álbum, y «I’m a Loser», que demuestran la versatilidad y el talento de Schenker para fusionar melodías contagiosas con solos de guitarra impresionantes. La intensidad aumenta con «Lights Out» y la emotiva «Love to Love», que nos hace emocionarnos y derramar alguna que otra lagrimilla.
Entre canción y canción Michael nos da las gracias en inglés, nos saca fotos con su cámara… Erik se deleita con las primeras filas, yo me deleito con sus cambios de camiseta, espaldera de Grönwall Power, camiseta de tirantes negra, camiseta “My Years with UFO”, me meto el micrófono en el pantalón… A pesar de tener la cabeza en otro sitio, la profesionalidad y el saber estar de este músico es incuestionable.

Vamos terminando con el medley «Lipstick Traces/Between the Walls», «Let It Roll» y «Can You Roll Her» que a pesar de no ser tan conocidas todos los que estamos allí congregados nos sabemos los estribillos al dedillo, y las cantamos a grito pelao. «Reasons Love» y «Rock Bottom» sirven de broche antes del descanso y los bises.
Vuelta al escenario y Schenker nos increpa gritándonos si queremos más, ¿cómo no vamos a querer más? Lo que no queremos es irnos de aquí ni que se vayan. Para cerrar con fuerza, interpretan «Shoot Shoot» y «Too Hot Too Handle», dejando a todos con ganas de más y más y mucho más, como solemos decir en los Sanfermines.

En definitiva, hora y media de clásicos sin descanso, una noche inolvidable, yo diría incluso histórica, ya que, por motivos personales de fuerza mayor, Erik Grönwall tiene que ausentarse del resto de las fechas españolas.
Ana Benitez y Daniel Oyarzabal































