CRÓNICA DE ZLIVE ROCK FEST – ZAMORA – 17-18/06/2016
Zamora, capital del Rock
El metal se hizo palpable en Zamora los días 17 y 18 de junio, gracias al variadísimo cartel del ZLive Rock Fest.
En la noche del viernes 17 se celebró una fiesta de bienvenida gratuita en la plaza mayor de Zamora. La festividad contó con las actuaciones de Greenblues, Zenobia y Maldita Juliet (tributo a Platero y Tú). Una velada única para ir calentando motores.
Ya a las 13:00H del día 18, se procedía a la apertura de puertas del recinto Rock’n Food y Metal Market. Un lugar repleto de contados puestos de productos metaleros y alimenticios. Donde se celebró también la presentación del libro “Olimpo del metal. Origen, evolución y discografía del heavy metal en Asturias (1980-2012)” de Julia Mª Martínez-Lombó Testam: violonchelista, musicóloga, profesora de música y una gran escritora asturiana, que en este libro nos narra el progreso del metal astur en tres etapas, desde los míticos años 80 hasta el reciente año 2012.
Fue una presentación muy interesante, en la que se abordaron temas como el origen del libro, la situación del metal en Asturias, (el cómo desde fuera, el norte de la península Ibérica se ve como el paraíso del heavy metal, cuando en realidad allí no hay apenas apoyo, medios, salas, estudios de grabación… Y que lo poco que hay, es gracias a la lucha de los músicos y quienes les rodean) y también se mencionó la posibilidad de la publicación de un futuro libro, puesto que en palabras de la propia autora: ‘desde la salida en 2012 de este “Olimpo del metal”, ya hay mucho material por publicar.’

A las 15:00H llegó el esperadísimo momento, las puertas del recinto Auditorio Ruta de la Plata de Zamora, se abrieron de par en par, para poco después, recibir a Retorno Zero y Baxtards.
Desde Cádiz, The Electric Alley, partieron para cruzar toda la península y estar en el Z live, electrificando toda Zamora. Tras su debut “Backward states of society” de hace tres años y con unos potentes acordes que nos transportaron al hard rock más clásico, los gaditanos nos presentaron su poderoso «Get Electrified” en un concierto realmente brillante, que, (aunque aún no había demasiada afluencia de público por la hora y los gaditanos tuvieron que exponer su gran show bajo un sol de justicia), sonó de una forma maravillosa, pura, limpia y con la inmensa calidad que envuelve a la banda.
Sin duda alguna, con temas como el homónimo «Get Electrified”, “Can we have” y “No control” se metieron en el bolsillo a todos los allí presentes.
Los instrumentales y extraordinarios Jardín de la Croix dieron pie a La Bestia. Leo Jiménez nos presentó su reciente álbum “factoría del contraste”. En su enérgico concierto se disfrutó de una calidad asombrosa, tanto de sonido, como por parte de los músicos que en ese momento pisaban el escenario. Más y más se caldeaba el habiente con colaboraciones como la del gutural Toni Mero Mero,con Jiménez demostrando sus grandes dotes guitarreras y vocales (Leo se encuentra en un estado vocal, realmente brillante) y los suyos entregando temas tan nuevos y poderosos como “Hambre” o “Con razón o sin razón” y otros tan consagrados y coreados como “Resurrección” e “Hijo de la luna”.
Llegaba el momento de Sôber. Uno de los momentos más esperados del día y que a mi parecer se desmereció. Es indudable la calidad de los madrileños; son algunos de los mejores músicos del país, con grandes temas y trabajos de estudio, pero la calidad sonido no les acompañó la tarde del sábado. Aunque temas como “Blancanieve” o “Tic tac” hicieron las delicias del respetable, todo se vio cubierto con un volumen excesivamente alto y con él, una molesta capa de saturación, distorsión, voces y guitarras que costaban escucharse y entenderse, bajos y percusiones excesivas que tapan todo e incluso, al menos en las primeras filas, en ocasiones llegaban a molestar…
Fue una gran lástima que el sonido no estuviera de parte de Sôber, ya que aún con todo y con eso y gracias a su simpatía desbordante y su inmejorable calidad musical, se dejaron disfrutar muy gratamente con sus maravillosas canciones, su dedicación al público y una hermosa luna llena que tímidamente sobresalía tras ellos, iluminando todo, como si de un foco más del escenario se tratara e impregnando el marco de belleza y magia. Esperamos poder disfrutar de Sôber muy pronto de nuevo, con un sonido que haga justicia a su música, aunque no pueda ser en un marco tan bonito.
Daban las 23:00H y con una puntualidad británica (como había venido siendo durante todo el festival), esa luna ya presidiendo la noche y un cuantioso y entregado público, era el momento de los cabezas de cartel. Warcry, fueron recibidos entre grandes ovaciones y el caluroso e incondicional apoyo de su club de fans oficial, Iberia, perennes en la primera fila con sus pancartas, brindándoles su devoción.
Un concierto con una gran calidad de sonido y musical. Pirotecnia, juegos de luces, proyecciones… Todo conducido por un venerado Víctor García que con una espléndida voz rompió muchos esquemas; llegando desde los más inalcanzables agudos, a los más estridentes guturales, pasando por los medios tonos más dulces y apasionados como en “Siempre” y todo esto sin dejar de saltar, bailar y correr por todo es el escenario. Víctor, además de un gran cantante es uno de los mejores frontman que he conocido.
Custodiándole fielmente a los extremos del escenario, los simpáticos Roberto y Pablo García, al bajo y a las seis cuerdas respectivamente. Dos músicos que además de ser el motor que mueve la maquinaria de la banda asturiana, pasan sus conciertos pendientes de su público, haciéndoles reír y vibrar al ritmo de sus cuerdas de acero, muy grandes, al igual que los dos pilares del fondo de los escenarios de Warcry: la ferocidad de la batería de Rafa Yugueros y la absoluta dulzura de Santi Novoa, demostrándolas en temas que sonaron poderosos y suaves a partes iguales, como: “Ardo por dentro”, “Huelo el miedo” o “Un poco de fe”.
“El guardián de Troya”, y las míticas “Tú mismo” y “Hoy gano yo”, fueron las encargadas de cerrar el concierto por todo lo alto y bajo un espectacular manto de colorido confeti.
Y así, llegaba el fin de los conciertos, de mano de los metaleros Hamlet, sinónimo de calidad a raudales y lo manifestaron con poderosos bombazos como: “Irracional”, “Limítate”, “Dementes cobardes”…
Pero la fiesta no terminaba ahíya que la organización había dispuesto que se pincharan temazos toda la madrugada.
El Z Live Rock Fest, tras su primera edición promete ya convertirse en uno de los más consagrados del panorama nacional, por la calidad de su cartel, organización, recintos, eventos y sobre todo, el inmejorable trato humano empleado hacia todos los presentes. Un festival que nada tiene que envidiar a los más grandes (incluso me atrevería a decir, que son éstos los que deberían aprender cuantiosas cosas de festivales más humildes como el Z Live.) Puesto que se pudo disfrutar de principio a fin, al doscientos por cien. Enhorabuena y gracias, Let zed live, por la celebración de este exitoso Z Live Rock Fest de Zamora 2016. ¡Hasta el año que viene!






























