Crónica del Leyendas del Rock 2024 – Parte 1
Diecisiete ediciones ya de un festival que nació para homenajear a las leyendas del rock español de los ochenta y que ha evolucionado hasta nuestros días con una ecléctica y diversa oferta musical orientada hacia las nuevas tendencias musicales. Cuatro días en los que hemos podido disfrutar de grupos clásicos y de otros que se abren camino mezclando géneros o dando una vuelta de tuerca a otros ya conocidos. Cada uno tiene sus propias preferencias, pero el hecho de que puedan coexistir con absoluta normalidad es una buena noticia para comprobar que no deben ser excluyentes y que hay que adaptarse para seguir avanzando, aunque nunca sin perder la perspectiva de los que marcaron el camino.
El pistoletazo de salida, tras la presentación del organizador del Festival Marcos Rubio y del vocalista y guitarra de Angelus Apatrida Guillermo izquierdo, lo daban los germano italianos All For Metal. Con su estética épica y guerrera, con bailarinas que animaban al público, a ritmo de heavy metal y con canciones como la que les da nombre, “Raise Your Hammer”, “Year of the Dragon”, Leyend Never Die”, “Gods of Metal” o la final “Goddess of War”, fue un comienzo muy animado. Diría que han escuchado más de una vez a los americanos Manowar.

Los bilbaínos Rise To Fall abarrotaron el rebautizado escenario New Rock, antes conocido como Mark Reale, con su potente propuesta y su melodic groove metal que tan buena aceptación tiene. Canciones como “In the Wrong Hands”, “End vs. Beginning”, “Redrum” o “Parasites”, con un enérgico vocalista como Alain Gutiérrez ponían de manifiesto la solidez y contundencia de su música. Con “Infinite Crossroad”, “Decoding Reality”, “The Threshold” y la devastadora “Thunders of Emotions Beating” pusieron final a una actuación muy completa y sin fisuras.

Los americanos Born of Osiris, se presentaban sin bajista y con su sonido pregrabado, para ser la primera banda de metalcore del festival, de las numerosas que iban a participar. Nos ofrecieron temas como “Angel or alien”, “Elevate”, “The New Reign”, mientras asomaban los primeros mosh pits entre el público.
Pasamos después a Opera Magna, en el New Rock, que iba a tener una de las asistencias más grandes de todo el festival. Los valencianos basaron su enérgica actuación en su reciente obra ‘Heroica’, del que sonaron cortes como el homónimo, “Historia”, “La muerte de un poeta”, “Obertura 1895”, “Que el amor, la vida y la muerte así se encuentren” y “Volver”. Lástima que el sonido nos impidió disfrutar de una gran descarga, en la que los seguidores corearon sus grandes himnos como “Después de ti”, “Donde latía un corazón”, “El pozo y el péndulo” o el magnífico “La herida” con una pletórico José Broseta y con el que nos dejaron.

Se abría después un espacio para el hard rock alemán, primero con The New Roses, de un estilo más clásico y setentero, repitiendo actuación tras su paso el año anterior, aunque ahora en el escenario grande Jesús de la Rosa. Repasaron su discografía con temas como “The Usual Suspects”, “Nothing but Wild” o “Glory Road”, versionando a Neil Young en el manido “Rockin’ in the Free World”. En octubre saldrá su nuevo disco ‘Attracted to Danger’, pero mientras nos dejaron muestras de su clase con “Down by the River”, “Every Wild Heart” o la final “Thristy”.

La otra apuesta teutona corría a cargo de los entusiastas Kissin’ Dynamite, que tomaron su nombre de una canción de AC/DC. Una rápida y muy acertada sustitución a última hora de los americanos Dokken, que se cayeron del cartel por problemas de salud de su vocalista. Con su inquieto e hiperactivo cantante Johannes Braun, que a los 12 años ya despuntaba en un talent show de la televisión alemana, nos ofrecieron temas como “No One Dies a Virgin”, “Sex is War”, la coreadísima “My Monster”, de su reciente ‘Back With a Bang” y una de nuestras favoritas como “Only the Dead”. Completaron un interesante set, con un sonido muy adictivo en la línea de unos Eclipses o H.E.A.T, con “I Will Be King”, “DNA”, “Six Feet Under”, “You’re not Alone” paseándose entre el público en una barca hinchable a lo Ramstein , “Not the End of the Road” y “Not the End of the Roads” y “Raise Your Glass”.

Behemoth era una de las grandes apuestas del festival y cumplieron su papel con un tremendo sonido, para encandilar a los acérrimos seguidores de esta banda polaca de blackened death metal. Con su líder Adan Darski “Nergal” a la voz y guitarra, descargaron cortes como “Once Upon A Pale Horse”, “Ora Pro Nobis Lucifer” o “Conquer All”. Su escenografía oscura y teatral ambientaba su ritual satánico, con temas como “Cristians to the Lions”, “Demigod”, “The Deathless Sun”, “Blow Your Trumpets Gabriel”, “Bartzabel” o “Chant fo Eschaton 2000” y un tremendo cierre con “O Father O Satan O Sun!”.

Los veteranos daneses Royal Hunt llegaban con dos importantes novedades temporales. El vocalista Mark Boals sustituía a DC Cooper y el batería Daniel Rasch Nielsen hacía lo propio con Andreas Johansson. Una actuación muy corta pero de un gran nivel musical y que contó con un sonido limpio, con temas como “Message to God”, River of Pain” o Tearing Down the World”, de aquel lejano disco ‘Paradox”, junto a otros como la pequeña instrumental “Martial Lands de su debut dicográfico ‘Land of Broken Hearts’ o “A Life to Die For”, “The Art of Dying”, “Lies” o “Half Past Loneliness”.

El plato fuerte del día y el gran reclamo de esta edición eran suecos Amon Amarth, con una puesta en escena acorde a lo que se espera de los cabecera del festival, en la que no faltaron el gran casco que ejerce de plataforma para la batería, y toda la parafernalia vikinga con figuras y con el drakkar en la parte final. Tras arrancar con “Raven’s Flight”, de su álbum ‘Berserker’, llegaron dos clásicos como “Guardians of Asgaard” y “The Pursuit” of Vikings”, sin escatimar en el fuego y con grandes llamaradas como durante todo el show. Su demoledor sonido cimienta las bases del death metal melódico que practican, contando como gran potenciador con la voz de Johan Hegg, que se erigió como gran maestro de ceremonias y muy bien respaldado por las guitarras de los también veteranos en la formación, Olavi Mikkonen y Johan Söderberg. Tras “First Kill” y “Shield Wall”, Johan nos preparó para “Raise Your Horn”, brindando con el cuerno vikingo y el clásico skål. Para los bises y en pleno éxtasis, nos dejaron con “Crack the Sky” y “Twilight of the Thunder God”.

Otros que repetían también eran sus compatriotas Brothers of Metal, con unos componentes muy dinámicos moviéndose por todo el escenario con unos temas muy festivos como “Prophecy of Ragnärok”, “Njord” o “Ride of Valkyries”. Temas épicos y marciales que en las voces de Ybla Eriksson y Joakim Linbäck engancharon al público más joven, como vimos en “Concerning Norns”, “Chain Breaker”, “Berserkir”, “One”, “Defenders of Valhalla”, de su debut discográfico ‘Prophecy of Ragnark” con el que cerraron el jueves.

Con los catalanes Crisix poníamos punto y final al primer día, con un concierto pletórico, intenso, dinámico y divertido, marca de la casa. Su guitarrista Albert Requena fue sustituido por Ricard “Pal” Salvatella (Fuck Off/Bellako), integrándose perfectamente. Canciones como “Bring ‘em to the Pit”, “W.N.M.”, “G.M.M. (The Great Metal Motherfucker)” “Leech Breeder” o “Strange” hacían las delicias de un público que quería tralla. Nos ofrecieron un medley con clásicos como “ (You Gotta) Fight For Your Right (To Party” de Beastie Boys , “Walk” de Pantera y “Antisocial” de los franceses Trust y se despidieron con “Full HD”, “Get Out of My Head” y el indispensable y trepidante “Ultra Thrash”.

La tercera jornada la iniciaban los incipientes Celtian, aunque ya toda una referencia en el folk metal nacional actual y con su nuevo disco ‘Secretos de amor y muerte’ de actualidad. Han sabido labrarse su camino a base de buenas canciones y con un dúo como el eficaz violinista Diego Palacio y la dulce vocalista Xana Lavey, ambos forman parte también de los actuales Mägö de Oz, que llevan las riendas de la formación. Canciones como la inicial “El hijo del ayer”, “No vuelvas a llorar”, “El solsticio de driade” o “Tu hechizo” hicieron disfrutar a sus seguidores que van en aumento. En “Maleficio de sangre” Xana se atrevió con las voces guturales y en el clásico “En tierra de hadas” contaron con la vocalista de Therion, Rosalía Sairem. No faltaron la instrumental “Hills of Clogher”, incluida en su primer álbum y canciones muy importante para ellos como “Magia de luna”, “Caricia mordaz”, “Niamh”, que les impulsó definitivamente y “Serena” para concluir.

Dio Disciples es mas que un tributo, es un homenaje al que fue uno de los mejores cantantes de heavy metal de la historia y que nos dejó además la icónica imagen alzando los cuernos. Contaron con los vocalistas Joe Belladona (Anthrax) y Joni Logan (Racer X/Lynch Mob), que nos ofrecieron un buen muestrario de sus composiciones como “Holy Diver”, “Mob Rules”, “Children of the Sea”, “Catch the Rainbow”, “Long Live Rock and Roll”, “Man on the Silver Mountain” y “Heaven and Hell”. Para el final se dejaron otras joyas como “Rainbow in the Dark” y “We Rock” Casi nada!

Llegaban después los alemanes Beyond the Black, que cumplen su décimo aniversario y con la armoniosa vocalista Jennifer Haben al frente, única componente original. El bajista Linus Klausenitzer (Alkaloid) ejerció como bajista interino. Basaron su actuación en su primer trabajo discográfico ‘Songs of love and Death’ con su homónimo, “Hallelujah”, “In the Shadows” y “When Angels Fall” y en el último ‘Beyond the Black’, de los que tocaron “Dancing in the Dark”, “Reincarnation” y nuestro favorito “Is There Anybody Out There?”. Su metal sinfónico dejó muy buenas sensaciones completando la actuación con “Marching Out”, “Lost in Forever” y “Shine and Shade”.

Los fineses Sonata Arctica, que volvían de nuevo al festival que ya han visitado muchas veces, cuentan con seguidores y detractores a partes iguales. Mezclaron sus temas nuevos del reciente trabajo ‘Clear Cold Beyond’ como “California”, “Dark Empath” y “First in Line”, con sus clásicos “I Have a Right”, “Fullmoon”, “Replica”, “Don’t Say a Word” o “Tallulah”. Su vocalista Tony Kakko, con su larga cabellera canosa sigue defendiendo los temas, aunque a veces con mayor entusiasmo que otras, pero con unos himnos que son un gran reclamo.

Los murcianos Hitten volvieron a demostrar porqué son una de las propuestas dentro del heavy metal nacional, más estimulantes en la actualidad. Canciones como “Prelude to Pasion”, “While Passion Lasts”, “Mr. Know It All”, “Blood From A Stone” o “Ride Out the Storm” llevaron al grupo al máximo de revoluciones, con un dinámico vocalista como Alexx Panza y dos guitarras afiladas como las de Johny Lorca y Dani Messeguer. “Eyes Never Lie”, “Rockin’ Out”, “Built to Rock” o Twist of Fate”, hicieron saltar las chispas del escenario, siendo todo un golpe de autoridad. En breve los veremos ya en uno de los escenarios principales.

Otro grupo que ya hemos visto habitualmente en el Leyendas son los ucranianos Jinger, con una potente descarga como acostumbran. Nos ofrecieron cortes como “Just Another”, “Sit Stay Roll Over”, “Ape”, “Retrospection” o su nuevo single “Someones’s Daughter”. Al frente su cautivadora vocalista Tatiana Shmayluk, luciendo un vistoso ropaje de color rojo acaparaba todas las miradas y la atención, dejando constancia de su magnetismo y de su dominio del escenario. “Perennial”, “On the Top”, “”Call Me a Symbol” y la imprescindible “Vortex” sonaron de forma contundente y convincente.

Ankhara estaban de celebración, pues su debut discográfico cumplía los veinticinco años y un hecho así siempre es digno de homenajearlo. Repasaron su álbum casi de forma íntegra con canciones como “3:40”, “Demasiado tarde”, “En mis manos”, “Hasta el fin” o “Junto al viento”, mientras su vocalista pacho se mostraba exultante y comunicativo, con los guitarristas Cecilio Sánchez-Robles y Alberto Marín dándoles la réplica. Siguieron con “Mente atormentada”, “No mires atrás”, que contó con la participación de Tete Novoa, “Nunca mueras por un sueño y “Un paso más”, y como guinda no faltó su tema estrella como “Acordes mágicos” de aquel lejano también ‘Sombras del pasado’.

Turno ya para los alemanes Electric Callboy, esperados por los jóvenes seguidores, que se pasearon horas antes por el recinto con ropa deportiva y cintas en el pelo. El año que viene cumplirán un lustro y siguen subiendo posiciones en los carteles de los festivales con su propuesta entre el metalcore y el electronicore. Su música se puede definir como un cruce entre el tecno y la música disco, con potentes guitarras y las voces guturales del metal extremo, todo ello aderezado con un toque de humor, que incita a que sus conciertos sean una fiesta con ritmos muy bailables y para gente sin complejos. Canciones como “Tekkno Train”, “Space Man”, “Hate/Love”, “Hypa Hypa”, “Parasite”, “Hurrikan” o “Arrow of Love” hacían que todo el público saltara y bailara con desenfreno y algarabía. No faltó “Ratatata”, el single que grabaron con las japonesas Babymetal, que además fue proyectado en las pantallas.

Uno de los grandes atractivos del Festival era el concierto de los noruegos Dimmu Borgir, que son campos de lava moldeados en Islandia y la entrada al averno infernal según la leyenda nórdica, una de las principales figuras dentro del black metal sinfónico. Desde el inicial “Raabjørn speiler draugheimens skodde”, pasando por “Spellbound (By the Devil)”, “The Insight and the Catharsis”, “The Chosen Legacy”, “Ætheric” o “Council of Wolves and Snakes”, ofrecieron un gran espectáculo combinando su musica con los detalles visuales y atmosféricos que nos arrastraban a su infernal y tétrico universo. Su vocalista Shagrath manejó perfectamente el ceremonial que tenía entre manos, continuando con el tema que les da nombre “Dimmu Borgir” y una intensa y épica parte final con “Blessing Upon the Throne of Tyranny”, “Progenies of the Great Apocalypse” y “Mourning Palace”, que comó las espectativas. Después de celebrar su treinta aniversario, veremos que nos deparan en el futuro.
Le tocaba el turno a los alemanes Hamatom, que repetía actuación, tras el fallecimiento de su bajista Peter “West” Haag, al que homenajearon en la emotiva balada “Lichterloh”. Su puesta en escena con una especia de uniformes espaciales y con máscaras, esconden un repertorio más que sonrojante, si no te alejas de su ambiente festivo e interactivo. Cantando en alemás y con bases electrónicas, toques crossover y algo de groove, engancharon a una parte del público. Su nueva bajista Anikka Jaschke se dirigió al público en un más que correcto castellano, para presentar algunos temas como “Ihr Wisst Gar Nichts Über Mich”, “Gaga”, “Behind the Mask” o el machacón “Diego Maradona”. El guitarra Jacek “Ost” Cyla se bajó del escenario en una de las canciones y se mezcló entre el público. “Kids” , “Bilder Im Kopf” o la reivindicativa y antisistema “Fick das System”, dieron ese toque peculiar a su concierto.

Pudimos ver algo de nuestros queridos Bloodhunter, con la aguerrida y luchadora vocalista Diva Satánica al frente, que sabes que nunca te va a decepcionar por su manera de cantar y por su entrega a la causa. “Never let it Rest”, “All These Souls Shall Serve Forever”, “Possesed by Myself”, “Embrace the Dark Light” o “Bring me Horror”, sirvieron para que pudiéramos pulsar el gran estado de forma de este combo nacional. Se han ganado por méritos propios la gira de tres fechas en Japón junto a Rise to Fall y Vhäldemar¨, las tres formaciones presentes en esta edición del Leyendas.

El día lo cerraba Leo Jiménez, que estaba celebrando sus treinta años de trayectoria musical y que es de los pocos que puede presumir de haber estado en el primer Leyendas en 2006, el año de la despedida de su participación con Saratoga. Contó con refuerzos de lujo como fueron los dos ex Mago de Oz, Zeta y Patricia Tapia. De su carrera propia sonaron “Desde niño”, “Con razón o sin razón” y “Soy libertad”. No se olvidó de su aventura en 037 con Ix Valieri y rescató “Condenado” y “Volar”. Tampoco faltaron “Mesías”, “Desde niño” y “Tu destino”.De su paso por Saratoga nos dejó dos canciones que fueron muy celebradas como “Vientos de guerra” y “Perro traidor”, y no faltó su adaptación del “Hijo de la Luna” de Mecano, que realizó con Stravaganzza. Muy meritorio seguir sobre un escenario con temas tan exigentes como los que nos mostró y depués de tener que luchar con sus problemas vocales que le han limitado en los últimos tiempos. Nos alegramos mucho que Leo siga ilusionado con ello.
Texto de Jose Luis Martin y fotos de la organización

























