Los RHAPSODY OF FIRE de Staropoli coronan en Madrid su octava montaña
Iba poco a poco terminando el mes de febrero de 2019 y llegaba a Madrid una gira solo apta para verdaderos amantes del power metal fantástico. Si, ese tan denostado hoy en día que parece menor solo por el hecho de hablar de espadas y dragones… como si la realidad de estos días no fuese más que una fábula fantástica que cualquier persona con dos dedos de frente sería incapaz de creerse… Disertaciones aparte, se trataba de una gira muy importante para Alex Staropoli, uno de los pilares fundamentales del alza del power metal en los 90 que, a día de hoy, se ha quedado solo sosteniendo una de las cabezas de la hidra en la que se han convertido RHAPSODY en los últimos años, con diversas formaciones del mismo proyecto girando y sobreviviendo al mismo tiempo, con RHAPSODY OF FIRE resurgiendo con un decente nuevo trabajo “The Eight Mountain” y una joven, renovada y muy competente formación pero compitiendo con la irresistible nueva unión entre Luca Turilli y Fabio Lione en una vuelta de tuerca en la historia de la formación italiana original, ahora como TURILLI/LIONE RHAPSODY…
Pero todo ello no son más que las disertaciones mentales de un seguidor de toda la vida de la banda mientras completa la espera a una velada de heavy y power metal en directo que, traído de la mano de Madness Live, comenzaría con la actuación de los nacionales AQUELARRE ante una discreta y fría audiencia que poco a poco se iría haciendo más grande y más calurosa con el paso de las canciones y la sincera entrega de los gallegos ante el público madrileño.
AQUELARRE demostraron en Madrid que tienen una propuesta interesante y, sobre todo personal, combinando heavy metal de aspecto folk y basado en sus raíces gallegas con apartados guturales y una solvente base instrumental con la que poco a poco van alcanzando nuevas cotas, algo de lo que su nuevo disco “Suevia” no es más que un claro y portentoso ejemplo.
Una actuación que iría de menos a más, desplegando con mucha profesionalidad, a pesar de la paliza de kilómetros recorrida por la banda desde su Galicia natal y previo paso por Barcelona el día anterior, que nos entregaría temas como “Jackobsland”, “Arcilla y Mármol” o “Romasanta”, probablemente uno de los puntos álgidos de su actuación junto con “Guardián”, momento en el que AQUELARRE entraría definitivamente en contacto directo con el público madrileño, ávido de pasárselo bien hasta el momento en el que RHAPSODY OF FIRE hicieran acto de presencia en la Sala Caracol.
Con una sonora ovación AQUELARRE se despedirían amenazando con volver, algo que estamos seguros que ocurrirá más temprano que tarde, puesto que las oportunidades surgen cuando tienes algo que ofrecer. Y este es el caso.
Los siguientes en subirse a las tablas serían los ciertamente desconocidos por una amplia mayoría del público, THORNBRIDGE. El cuarteto alemán llegaba a Madrid con su nuevo trabajo “Theatrical Masterpiece” como carta de presentación, la cual no hace sino ofrecer un power metal sin concesiones, de integridad alemana, aguerrido, de poderosas guitarras y contundentes riffs muy bien recibidos por las primeras filas de la Sala Caracol de Madrid y muy pronto respondidos por el agradecimiento del vocalista de la banda, Patrick Rogalski, quien también se emplea a las seis cuerdas en una actitud escénica que a muchos recordará a nuestros TIERRA SANTA.
“What Will Prevail” contó con el headbanging de todo el respetable y a partir de ese tema THORNBRIGE ya habían calado en algunos de los asistentes, en especial gracias al power metal pegadizo de “Demon in your heart” o “Set The Sails” que no defraudaría a ningún seguidor de bandas como GAMMA RAY o BLIND GUARDIAN.
Así pues, con la baterías cargadas al 100% ya estábamos listos para descargarlas con la aparición de RHAPSODY OF FIRE, quienes tenían la difícil misión de estar a la altura de un legado histórico con una nueva formación ya testada previamente en directo, pero nunca antes defendiendo temas nuevos como los que nos traían justo ese mismo día en el que se ponía a la venta “The Eight Mountain”, un trabajo que, a pesar de que aún no había tenido tiempo de calar íntegramente entre los seguidores de los italianos estos no dudaron en defender a capa y espada, nunca mejor dicho.
El resultado fue más que notable, casi sobresaliente diría yo. Alex Staropoli ha sabido rodearse de una buena cohorte de músicos valerosos y más que capacitados y apoyarse en gran medida en la excelsa capacidad vocal de su nuevo guía, el sherpa que tiene la misión de hacerle escalar esta nueva montaña, un Giacomo Voli que no se amilanó en ningún momento y que se entregó al 200% tanto a los nuevos temas de RHAPSODY OF FIRE como a los esperados clásicos de la banda.
La formación al completo, entre la que destaca también con luz propia su guitarrista Roberto De Michelli, apareció puntual a las 21 horas para entregarnos un concierto en el que reinaría el buen sonido, un sonido nítido y cristalino que reinó durante las casi 2 horas de concierto que los italianos nos entregarían.
“In Principio”, “Distant Sky”, “The Legend Goes On” y “Dargor, Shadowlord of the Black Mountain” completaron un comienzo de concierto absolutamente glorioso, inapelable incluso para los que pudieran ser más críticos con la terca intención de Staropoli en continuar adelante ondeando la bandera de RHAPSODY a pesar de las circunstancias.
A partir de ese momento la entrega del público y la respuesta de la banda fueron una sola cosa. Power metal épico y grandilocuente con la fuerza que adquiere en el directo y gracias a las composiciones de RHAPSODY OF FIRE, perfectas para ello: “The Courage To Forgive”, “March Against The Tyrant” e “Into The Legend” demostraron a las claras que los italianos habían venido a defender su nuevo disco y su futuro, y obtuvieron una entusiasta respuesta por parte de los madrileños, así como grandes clásicos como “Dawn of Victory” y “March of the Swordmaster”, bien defendidos por la nueva formación que acompaña a Staropoli.
Uno de los momentos más mágicos de la velada fue la interpretación de la balada “Wind Rain Moon”, interpretada por Giacomo completamente en castellano, realizando un gran esfuerzo y obteniendo un resultado magnífico, algo que todos supimos apreciar y devolver con gran entusiasmo, así como una recta final de un concierto que fue todo un éxito, en especial en temas icónicos como “Rain Of Fury”, “Warrior Heart”, “Holy Thunderforce” o “Emerald Sword” entre muchos otros en un concierto extenso y excelso, un gran triunfo para la versión exclusiva y personal de Alex Staropoli, en pie y resistiendo con esta nueva etapa de sus RHAPSODY OF FIRE.





























