EL DROGAS echa la casa por la ventana en La Riviera y, claro, resulta apoteósico // La Riviera, Madrid – 27-05-2023
Si eres fan de Barricada te sonará aquello de “Vive a toda velocidad, como un ciclón…” pues así pasaron las más de horas de concierto de El Drogas… a toda velocidad y dejándonos literalmente machacados. Y es en que en la carrera de Barricada hay mucho y muy bueno donde elegir, y ya sabemos que a Enrique Villarreal le gusta aprovechar el tiempo. Así que en esta gira de 40 del aniversario de Barricada había que estirar al máximo los 135 minutos para dar cabida a una buena representación de sus temas. Nada más y nada menos que 33 himnos, uno tras otro, sin apenas tiempo para respirar y sin parar de cantar, bailar y saltar. ¿Demasiado para un público de más de 40? ¡NUNCA!

Más de un año lleva Enrique Villarreal celebrando el 40 aniversario de Barricada con una amplia gira de conciertos que le ha llevado a recorrer el estado de norte a sur, y de este a oeste, agotando entradas por donde ha pasado. Y aunque esta segunda noche en Madrid suponía el cierre de la gira por salas, para dar paso a festivales, ha quedado claro que el público seguía con ganas de escuchar los míticos temas de la formación, aquellos que nos han acompañado desde la juventud.

Horas antes ya se notaban las ansias de espectáculo por la zona, con una buena representación de seguidores abarrotando bares y terrazas, birra en alto, café o lo que se terciara. 30 minutos antes del concierto la fila para entrar era kilométrica, como en los mejores tiempos de La Riviera, porque mucho hacía que no veía algo igual en este recinto, ni con otros artistas que han colgado el cartel de sold out.

“Presta atención que vamos a salir, presta atención que salimos por aquí, no mires para otro lado, no mires para otro lado…” y la sala se vino abajo. No hacía falta ni empezar para que los asistentes enloqueciéramos y a continuación, la archiconocida risa del Drogas dando paso a “En la silla eléctrica”, seguida de “Esperando en un billar”. Como no podía ser de otra forma, el primer tema y el segundo del primer disco de la discografía de los de la Txantrea, “Noche de rock&roll” (1983). Y así enlazaron 8 imprescindibles de los Barri sin apenas pestañear, entre los que no faltó “Barrio Conflictivo”, la vacilona “No sé qué hacer contigo” ni la en otro tiempo censurada “Bahía de Pasaia” para cerrar este primer bloque con “A toda velocidad”, tras la que Enrique saludó a los asistentes.

En este repaso a la carrera a la formación no podía quedar fuera la emotiva “Pétalos” de su obra de arte de 2009, “La tierra está sorda”, ese maravilloso disco conceptual 100% Enrique Villarreal, tras la que apostilla “Las rosas siempre rojas”. Y así se fueron sucediendo todas aquellas joyas que suponen la banda sonora de nuestra juventud, levantando los ánimos de un público que estuvo entregado desde el primer compás. De la reivindicativa “Ninguna bandera”, a la cachonda “Todos mirando”, pasando por “Okupación”, la antitaurina “Rojo” (dicen que el toro no sufre), la sugerente “Animal caliente” y casi todas las que podáis imaginar: “Tentando a la suerte”, “Oveja negra”, “Campo amargo”, “Esta es una noche de Rock & Roll” y un largo etcétera hasta llegar al broche de oro con “En blanco y negro”, como todos esperábamos.

Mención especial para “No hay tregua” con dedicatoria para “el que siempre la ha cantado”, que al menos a la que escribe le hizo soltar alguna lágrima. Hubiéramos deseado que Boni se sumara a este aniversario, pero desafortunadamente ha llegado demasiado tarde para él. Valga esta gira como homenaje a su figura y a una banda que ya ha pasado a la historia del rock and roll. ¡A gusto!































