Entrevista a Ana Aréjula y Luis Lapuente (escritores): “Hay un Bob Dylan para cada momento”

Ana Aréjula y Luis Lapuente nos presentan el libro «Slow train coming. Bob Dylan y la cruz de Jesús», que, como su nombre indica, se centra en ese álbum en concreto, del cantautor estadounidense. Ya que estamos en el mes del libro, Joss Metalcry se pone en contacto con ellos para que nos cuenten más sobre este lanzamiento.
Estoy haciendo un especial sobre algunos libros de Rock de la “Colección Elepé”, de la revista Efe Eme, pero este álbum de BOB DYLAN no lo tengo muy escuchado en mi vida, aunque tengo esa tarea pendiente, tras leer vuestro libro, al que le vamos a dedicar hoy la entrevista en Metalcry.com. ¿Cómo surgió el proyecto de escribir este libro sobre ese disco?
LUIS LAPUENTE: Fue tras una llamada de Juan Puchades, el director de la Editorial Efe Eme, que me comentó la idea de empezar a publicar libros monográficos sobre grandes álbumes internacionales y me pidió que eligiera uno. Después de hablarlo con Ana Aréjula, mi mujer, estuvimos seguros de que teníamos que escribir sobre “Slow Train Coming” (1979), uno de los grandes discos de BOB DYLAN, muy poco conocido en realidad, denostado y minusvalorado, porque fue el primero de una trilogía completada con “Saved” (1980) y “Shot Of Love” (1981), en que BOB DYLAN explicaba en canciones su fe cristiana. Había que contar bien esta historia y había que reivindicar con entusiasmo uno de los mejores discos de toda la carrera de BOB DYLAN.

¿A qué se debe el título «Slow train coming. Bob Dylan y la cruz de Jesús»?
ANA ARÉJULA: Leyendo el libro, uno percibe enseguida que el tema central del disco es cómo BOB DYLAN descubrió la cruz de Jesús como el eje de su conversión y redención. Incluso quiso que esa cruz figurase en la portada del álbum, confundida con una especie de pico. En el libro contamos cómo fue ese proceso de conversión al cristianismo evangélico, que todavía se lee por ahí que BOB DYLAN, como si fuera católico, fue a cantarle al entonces papa Juan Pablo II.
He descubierto que este álbum de 1979 fue el primer trabajo del músico tras su vinculación con la iglesia evangélica Vineyard Church y su conversión al cristianismo, y que es la primera parte de una trilogía que se completa con “Saved”, del 1980, al cual le siguió “Shot of Love” de 1981. ¿Qué representa en la trayectoria del artista viéndolo con la perspectiva del tiempo?
ANA ARÉJULA: En el libro, defendemos que este es uno de los cuatro discos capitales de BOB DYLAN, con “The Freewhelin’ Bob Dylan” (1963), “Highway 61 Revisited” (1965) y “Modern Times” (2006), en el sentido de que marca un punto de inflexión en su carrera y en su manera de entender la vida y la música.
Cada uno tiene sus discos favoritos de BOB DYLAN, pero este seguro que sigue siendo uno de los suyos, porque hay canciones, especialmente “Gotta Serve Somebody”, que no deja de tocar en directo, es una de sus piezas más interpretadas, aunque también “Gonna Change My Way of Thinking”. Y porque siempre que se le pregunta en entrevistas sobre su fe, se reafirma en ella. BOB DYLAN siempre había escrito textos basados en la Biblia, pero esta fue la primera vez que los escribió desde la Biblia.
¿Se analiza la trilogía en su conjunto?
LUIS LAPUENTE: Se analiza sobre todo este álbum; su gestación, las circunstancias previas (incluyendo todo lo que pasó los dos años anteriores), las giras posteriores, la repercusión mediática, etc. aunque se hace referencia a los otros dos y cómo fue probando algunas de las canciones de los dos discos siguientes “Saved” (1980) y “Shot of Love” (1981) en las famosas giras del Evangelio, de las que se habla en el libro (las que hizo en esos tres años para presentar sus canciones cristianas), que sí se cuentan en detalle. En el fondo, todo lo que significa este álbum ocupó al menos cinco años de la vida de BOB DYLAN.
Hasta la fecha, Bob Dylan tiene publicados casi cuarenta álbumes en estudio y espero que grabe más discos para el disfrute de muchos seguidores suyos que tiene. ¿Os parece el mejor disco de Dylan?
LUIS Y ANA: Es muy difícil elegir un solo elepé de BOB DYLAN como el mejor. No hay uno solo que sea malo y al menos quince son sobresalientes. Hay un BOB DYLAN para cada momento, y no siempre es el mismo. Incluso nosotros dos tenemos favoritos distintos, que van cambiando también con el tiempo. Por elegir una tripleta de favoritos actuales de cada uno, ahí van:
LUIS LAPUENTE: “Blonde On Blonde” (1966), “John Wesley Harding” (1967) y “Blood On The Tracks” (1975).
ANA ARÉJULA: “John Wesley Harding” (1967), “Shot of Love” (1981) y “Oh Mercy” (1989).

¿Por qué lo escribisteis a dos manos este libro?
ANA ARÉJULA: Porque ambos amamos a BOB DYLAN. Ambos amamos ese disco y sentimos la música y la vida en la misma sintonía. Además, era muy fácil, estando casados, compartiendo el día a día y pasando mucho tiempo juntos. Nos gusta pensar que, por eso, además de a BOB DYLAN, los dos amamos tanto la música de Luisiana.
¿Como os distribuisteis el trabajo?
LUIS LAPUENTE: Más o menos, yo me ocupé de escribir la parte estrictamente musical (aunque con muchas aportaciones de Ana) y Ana, de la parte histórica (con algunas aportaciones mías). Luego, fuimos montando las piezas como un rompecabezas y unificando el estilo.
Fue una labor ardua, porque tuvimos que cambiar varias veces el orden de los capítulos, recabar mucha información de algo sobre lo que muy pocos habían escrito dentro o fuera de España, revisar cuidadosamente nuestros archivos musicales e históricos, y una vez que cada uno teníamos escrita nuestras páginas, montarlas, a veces en distintos capítulos, o intercalando opiniones y aportaciones de cada uno en un mismo capítulo.
A veces (pocas), nos costaba ponernos de acuerdo sobre algún tema, pero siempre pudimos llegar a un consenso que a los dos nos convenciera, así que puede decirse que, lo mismo que en esta entrevista, nuestras opiniones son intercambiables. Ni que decir tiene que lo más sencillo fue unificar el estilo para que no se notara que el libro había sido escrito por dos personas.

Si no me falla la memoria, tras un pequeño ictus que tuve, y no me equivoco; en este disco cuenta con el magnífico guitarrista MARK KNOPFLER y, junto a él, el grupo se completó con la contratación del bajista Tim Drummond, el batería Pick Withers, el teclista Barry Beckett y los MEMPHIS HORNS, elementos clave del sonido Muscle Shoals. ¿Se analiza cada músico?
LUIS LAPUENTE: Sí, es muy importante, y se cuenta cómo y por qué BOB DYLAN fue eligiendo a estos músicos y al productor Jerry Wexler y luego a los músicos y coristas que le acompañaron en las giras del Evangelio.
Además de contar la historia de cada músico y sus aportaciones al disco, se recogen declaraciones y anécdotas de casi todos ellos, tanto de los que participaron en la grabación del álbum como de los que acompañaron a BOB DYLAN en las presentaciones en televisión y en los conciertos de las llamadas tres giras del Evangelio (Gospel Tour, en inglés).
También hubo canciones que se descartaron y luego han ido saliendo a lo largo de su dilatada carrera y no se han perdido en el limbo de la música. ¿Analizáis solamente las nueve oficiales o esos descartes lo habéis mencionado?
LUIS LAPUENTE: En el capítulo en que se desmenuza cada canción del álbum, también se analizan en profundidad las tres que se grabaron y fueron descartadas para este álbum, aunque luego han ido apareciendo en caras b de singles, en discos en directo o en la serie de los Bootlegs oficiales.
Una de sus canciones más famosas es “Knockin’ on Heaven’s Door”, debido a la versión de GUNS & ROSES, aunque Bob Dylan tiene cientos de temas en su carrera de mucho más de medio siglo. ¿Cuál sería vuestro Top One que no pertenezca al disco que examináis?
LUIS Y ANA: Aquí, también cada uno tenemos nuestras preferencias para un hipotético podio, que además va cambiando a lo largo de los años. Ahora mismo, nuestras tres top serían (es casi imposible elegir un Top 1):
LUIS LAPUENTE: “It Takes a Lot to Laugh, It Takes a Train to Cry”, “The Man in Me”, “Black Diamond Bay”.
ANA ARÉJULA: “When the Ship Comes In”, “Just Like a Woman”, “When the Night Comes Falling from the Sky”.
¿Cuánto tiempo os costó escribir el libro?
ANA ARÉJULA: Más o menos, unos dos años y medio mercuriales, o sea, unos siete meses.
Hace un tiempo que está de moda hacer biopic de toda clase de artistas, y hace relativamente poco tiempo que se estrenó “A complete unknown”, sobre los primeros años de este músico, compositor, cantante y poeta estadounidense, considerado una de las figuras más influyentes y prolíficas en la música popular del siglo XX y de comienzos del siglo XXI. ¿Qué opinión os merece el film en cuestión?
LUIS Y ANA: Grandísimos actores, que además cantan muy bien (mención especial para Erdward Norton como Pete Seeger). División de opiniones también. A mí (Luis) me gustó mucho, a pesar de que la historia es bien conocida y a pesar de algunas licencias históricas, pero por momentos llegó a emocionarme.
Sin embargo, a mí (Ana), me gustó menos, se vuelve a contar lo mismo que en el documental “No Direction Home” de MARTIN SCORSESE y claro, BOB DYLAN, el auténtico, se come a Timothée Chalamet. No obstante, es imposible no emocionarse con la música y además, el público de la sala aplaudió, supongo que a BOB DYLAN.

¿Habéis pensado analizar otro álbum de Bob Dylan?
ANA ARÉJULA: Uf, de momento no, pero… solo Dios lo sabe… Quizá un día volvamos a llamar a las puertas del cielo.
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y espero que tengáis mucho éxito en todo.
¿Algo más que añadir que se haya quedado sin decir?
ANA ARÉJULA: Pues que… si este libro sirve de instrumento para que alguien desempolve su vieja Biblia, la abra y lea algún pasaje, y se tome un buen bourbon (por ejemplo, el “Heaven’s Door” que destila Dylan) con “Slow Train Coming” (1979) de fondo, estaríamos más que pagados.
LUIS LAPUENTE: Suscribo al cien por cien estas palabras, y brindo con Ana por ellas con un vaso de ese bourbon.

























