Entrevista a Diego de Walpurgis (cineasta): “La evolución del Black Metal ha sido gigante”

«Blackcelona: una historia de metal satánico», es un documental dirigido por Diego de Walpurgis, que recoge la historia del black metal en Barcelona. Con este trabajo, el también director de «Herederos de la bestia», no solo retrata la historia del black metal en la ciudad condal, sino también en el resto de Cataluña, desde sus orígenes en los años noventa, con bandas como Beheaded Lamb, Gorthaur, Countess o Gothician, hasta su desarrollo a partir del año 2000, con grupos como Korgull the Exterminator, Insulters, Atonement o 13th Moon. Joss Metalcry habla con él en esta entrevista.
Tuve el placer de visualizar en mi casa el documental «BLACKCELONA: Una Historia De Metal Satánico» hace unos días en casa a través de un enlace que me mandaron y, la verdad, me gustó mucho cómo se contaba la historia de aquella época en Barcelona, pues se siente muy cercana desde el primer momento. ¿Cómo nació el proyecto de rodar un documental de este estilo?
Era una idea que llevaba tiempo en mi cabeza, la de realizar un documental sobre la llegada del Black Metal a Barcelona y, en su extensión, a Catalunya al inicio de la década de los noventa.
La idea cogía forma, justamente, en noviembre de 2022, cuando acababa de estrenar mi documental “[REC] Terror sin pausa” y, en paralelo, estaba trabajando en un proyecto de otro documental musical que finalmente no salió. Así que tras una reunión con una serie de amigos vinculados al Black Metal para explicarles el proyecto, poner sobre la mesa la idea que tenía, me animé y empezamos a trabajar en su preproducción con la productora catalana Pecker Audiovisuals.

¿Cuánto tiempo requirió la producción de la película?
El proceso hasta su estreno fue un largo camino. Como te decía, en noviembre de 2022 se empieza a trabajar en su preproducción. Y en enero de 2023 empezamos a realizar las primeras entrevistas, una fase de entrevistas que duró hasta enero de 2024.
Durante el año 2023, al margen de las entrevistas, también estuve trabajando en la búsqueda de material de archivo. Aunque yo tenía material de la época, maquetas, fotos de conciertos, flyers, etcétera, necesitábamos más material, como grabaciones en vídeo de aquellas primeras bandas o material del concierto de Sacrum Sacrificationis, ya que, aunque tuve la oportunidad de asistir, no tenía fotos o la grabación del concierto. Algo que gracias al esfuerzo y la colaboración de distintas personas finalmente conseguimos las fotos, el cartel y la grabación en casete del concierto.
Aunque he añadido cosas para dar más información, el film comienza con este texto.
«El músico noruego Øystein Aarseth (MAYHEM, CHECKER PATROL, y BURZUM), más conocido por su nombre artístico Euronymous, fallecía el 10 de agosto de 1993. Su asesinato, a manos de Kristian Larsson Vikernes, más conocido como Varg Vikernes, «Conde Grishnackh», músico y único miembro de la banda BURZUM, sacudiría los cimientos del Black Metal. El crimen se sumaba a la explosión de violencia que atravesaba el país, con la quema de iglesias y asesinatos por parte de la organización Inner Circle».
Euronymous había creado el sello discográfico Deathlike Silence desde su tienda de discos Helvete, centro neurálgico de la escena noruega de Black Metal y base de operaciones del Inner Circle.
Black Metal fue un concepto extraído del disco de VENOM, de título homónimo, y editado en 1982, bajo el sello discográfico Neat Records. Euronymous es considerado uno de sus artífices gracias a su labor como guitarrista y miembro fundador de MAYHEM. Junto a otras bandas como SARCOFAGO, SAMAEL, BLASPHEMY, ROTTING CHRIST o SADISTIK EXEKUTION, sentarían las bases de un estilo musical que tenía sus raíces en grupos como VENOM, BATHORY, SODOM o HELLHAMMER.
El sábado 25 de septiembre de 1993, el año del fallecimiento de Euronymous, se celebró en la Plaza de Tetuán de Barcelona el primer concierto de una banda estatal de Black Metal en nuestro país.
El grupo SACRUM SACRIFICATIONIS, compuesto por Adams «Daemonous» a las voces, Sergi «Alastor» al bajo y voces, Manel «Lord Todmir» a la guitarra y Albert «Nazgul» a la batería, ponían la primera piedra del Black Metal en Barcelona.

El concierto fue dedicado a la memoria del músico noruego. ¿Qué repercusión tuvo en la prensa de la época ese concierto en la Plaza de Tetuán?
Las tres cartelas que aparecen en su inicio era una forma de contextualizar aquel momento y situar al espectador más alejado del Black Metal que quiera ver el documental y no esté familiarizado con este estilo musical. De esta manera, se proporciona una información esencial que nos conduce al concierto de Sacrum Sacrificationis.
Sobre la repercusión en la prensa de la época me atrevería a decir que ninguna… Se debe tener en cuenta que, en aquel momento, 1993, el Black Metal todavía era un estilo musical muy underground y desconocido para la amplia mayoría, en un momento donde el Death Metal reinaba por todo el mundo.
Los acontecimientos ocurridos en Noruega en esos tiempos fueron los propulsores de dar a conocer el Black Metal a nivel mundial, ya que aquellos sucesos en Noruega sí tuvieron repercusión.
Retomando el concierto en la plaza Tetuán de Barcelona de Sacrum Sacrificationis, también se debe tener en cuenta que el grupo entra en el cartel en el último momento y ni siquiera su nombre apareció en la difusión del concierto; un concierto que se celebra en plenas fiestas de la Mercè de Barcelona.
En mi caso, tuve la suerte de enterarme gracias a Risky de Anaconda Records. Como suelo decir, nuestra Helvete “particular” en la ciudad de Barcelona. Risky traía todas aquellas primeras demos, ep’s y discos de bandas de Black Metal. Desde singles de Beherit, las primeras ediciones del sello Wild Rags, vinilos de Sarcofago, o todo el material que empieza a editar Osmose Productions a partir de 1991 / 1992.
Como asiduo a la tienda, un espacio icónico en esos años para los fans del metal extremo, días antes del concierto Risky me comenta que actuará una banda de Black Metal de Barcelona ese día. Ante mi sorpresa, desconocía en ese momento que en Barcelona hubiera alguna banda de Black Metal, decidí ir junto a un amigo para ver el concierto.
Un directo repleto de anécdotas. Al margen del caótico sonido, y que se celebró por la tarde con el sol correspondiente, se sumó un inesperado y constante ataque verbal entre los miembros de la banda, en concreto Alastor, y el público congregado, alejado de sonidos extremos y más cercano al movimiento punk y hard-core. El público, cero familiarizado con el Black Metal, empezó a reírse e insultar al grupo, a lo que Alastor no paraba de contestar entre canción y canción con todo tipo de insultos y frases. Se quedó muy grabada en mi cabeza la siguiente: “¡De qué os reís hijos de puta, si vais a morir igual!”
¡Una tarde inolvidable!

¿Por qué se eligió el título «BLACKCELONA: Una Historia De Metal Satánico»?
En la época, y debido a la escena que había en Barcelona de bandas de Black Metal, se solía utilizar el término de “Blackcelona”, también el de “Warcelona”. A la hora de buscar un título para el documental, “Blackcelona: una historia de metal satánico” ¡era perfecto!
En aquella época de los años ya lejanos 90, no era como ahora, que se sabe todo con un clic, y, apenas, se sabía nada de lo que pasaba fuera de nuestras fronteras, a no ser, claro, que fuera mediante cartas manuscritas. ¿Se creaba una especie de ‘lealtad’ o hermandad más fuerte que la que existe hoy en los grupos de WhatsApp o redes sociales?
Sobre el momento actual no puedo responderte, ya que, aunque sigo asistiendo a conciertos de forma puntual, comprando música y en contacto con grandes amigos que continúan muy ligados a la escena, y tocando en bandas, yo estoy mucho más desconectado y tampoco tengo ninguna red social, así que poco puedo aportar al respecto sobre si en la actualidad las redes sociales son esenciales en ese ámbito que mencionas.
En relación con el inicio de los años noventa, quizá deberían responder a tu pregunta miembros de aquellas formaciones, sobre la hermandad que podría haber entre ellas, pero te puedo confirmar que la rivalidad era habitual entre las bandas, tanto entre formaciones de Barcelona como entre bandas de Barcelona y Madrid. Una rivalidad que en el documental podemos ver gracias a los recuerdos de los miembros de Argar y Asgaroth. Con el paso de los años todo se calmaría.
En mi caso, era una persona que estaba bastante al margen, ya que tampoco estaba tocando en ninguna banda en ese momento, no solía frecuentar bares como el Tequila, y me dedicaba a disfrutar de cada disco que salía y asistir a conciertos, ya que en esos años Barcelona estaba repleta de salas: Garatge Club, Zeleste, KGB, Mephisto, Communiqué, La Báscula, Musikomuna, Akelarre… incluso bares como la Trinchera de Santa Coloma de Gramanet acogían conciertos de grupos como Rotten Flesh o Violent Headache.

¿Por qué te centraste solamente en la provincia de Barcelona, en lugar de algo más genérico sobre el Black Metal en España?
Por un lado, debido a que en la ciudad de Barcelona, y Catalunya en su prolongación, fue el primer punto del país donde empezó a sonar el Black Metal a nivel de constitución de bandas. Posteriormente, Madrid también empezaría a tener sus primeros grupos, como fueron Primigenium o Xharathorn, y poco a poco fueron surgiendo más bandas por todo el país.
En mi caso fue un estilo musical que vi, prácticamente, desde sus inicios, y que vi aterrizar en la ciudad de Barcelona. Así que tenía una base importante y bien documentada para centrar en Barcelona el documental.
La idea de abrir el documental a todo el país estuvo en mi cabeza, sí, pero debo reconocer que era un camino muy muy extenso, ya que, llegada la explosión, el número de bandas fue inmenso y yo quería hacer algo muy exhaustivo de un punto en concreto donde tuviera muy controlado todo el movimiento.
Realizaste una autopsia detallada de la escena, rescatando del olvido nombres que fueron leyendas: desde la revista MetaliK.O. o Hell Awaits y sellos como Abstract Emotions o New Gotia, hasta los Estudios Don Simón. Es una crónica necesaria que mapea lugares de culto como el Garatge Club, KGB o Mephisto, o las tiendas como Anaconda o Hysteria y 7 Pulgadas, piezas clave de un rompecabezas subterráneo. ¿Crees que esta disección que has hecho ayuda a que Barcelona sea reconocida internacionalmente como un lugar importante del Metal extremo?
Sin ninguna duda Barcelona fue una ciudad muy importante dentro del metal extremo y la prueba la tienes en que las primeras giras importantes de Black Metal internacionales hacían parada exclusivamente en Barcelona, como fue el caso de Marduk y Enslaved en febrero de 1995. Aunque también debo decirte que la nula venta de entradas propició que en octubre de 1994 Cradle of Filth, en la gira de su primer disco, suspendiera su concierto en la sala Garatge Club junto a Sadist, Ophthalamia y Levial. Valga decir que los tres miembros de Levial sí hicieron acto de presencia en el exterior de la sala.
También nos quedamos con ganas de otras, como el mítico tour “Fuck Christ Tour” en 1993, con Rotting Christ, Blasphemy e Immortal, o en 1995 la gira “Sex, Cyber and Rock’n and Roll”, con Impaled Nazarene, Sadistik Exekution y Absu. Aunque meses después Impaled Nazarene llegarían a Barcelona, pero sin Absu y sin Sadistik Exekution, por desgracia.
Un dato que también refleja que a Barcelona le costó un poco entrar en el circuito de aquellas primeras giras. Al margen, podemos decir que Barcelona fue importante, quizá no decisiva, pero sí importante a nivel de despegue en España de un estilo musical que estaba en sus inicios y que tuvo un proceso de expansión rápido entre 1994 y 1995.

¿Queda algo de aquel espíritu hoy en día?
La evolución del Black Metal ha sido gigante. Aquel primitivo estilo, que ya entonces tenía sus ramificaciones, y donde cada banda aportó su propio sonido, ha seguido evolucionando hacia otros territorios sonoros que, a título personal, no he seguido. Pero sin duda, siguen surgiendo muchas bandas que conservan estilos y valores de antaño, de aquellos primigenios tiempos.
Hasta el día de hoy de esta charla, el film se ha proyectado en varios lugares, así que imagino que tendrás ya mucho feedback. ¿Qué tal la aceptación hasta el momento tanto del público como de la crítica?
Todo aquello que he podido leer ¡muy bien! Debo decir que la gran mayoría de personas que lo han visto y que conozco están conectadas a la escena, o estuvieron, tanto de Black Metal como de metal extremo, y su visionado siempre le produce una nostálgica mirada al pasado. Al final, era uno de los objetivos del documental: una visión, y radiografía, de los inicios del Black Metal.
¿Cómo fue el proceso de selección del elenco, de todos los protagonistas que aparecen en el documental?
¡Un proceso largo! Fueron muchos meses de trabajo, contactando con ellos, buscando también a algunos miembros de bandas que estaban “desaparecidos”, en fin, un interesante laberinto de emails y llamadas… pero por suerte, todos se fueron apuntando a explicar sus vivencias en aquellos años. Y debo agradecer a muchas personas su colaboración a la hora tirar de contactos, de preguntar, y de antiguas agendas de teléfonos fijos.

Resulta imperativo destacar el rescate del testimonio de Lilith Necrobitch, figura central de COUNTESS, la primera formación de Black Metal íntegramente femenina en nuestro país. Junto a Balberith ‘Mater Suspiriorum’ y Hella ‘Mater Lachrymarum’, desafiaron las convenciones de la escena entre 1994 y 1996. Su demo, “Pactum Tenebrarum”, no es solo el legado de su paso por el underground, sino un documento esencial para documentar la presencia, a menudo invisibilizada, de la mujer en los cimientos del género. ¿Sientes que COUNTESS fue una anomalía dentro de la escena barcelonesa o hubo más mujeres activas en la sombra de las que no ha quedado registro?
Si lo analizas, fue una “anomalía” a nivel mundial. En ese tramo de los años noventa, al margen de Countess, únicamente estaban Astarte, una banda de Grecia compuesta también por tres chicas, pero que iniciaron su andadura hacia 1996-1997.
Y sí hubo otras mujeres tocando en bandas de Black Metal en aquella década de los noventa fuera de nuestro país: Morrigan, bajista y teclista de Aeternus, Sarcana, teclista de los noruegos Gehenna, o Kimmberly de los también noruegos Ancient.
Pero visto con perspectiva, podemos decir que, seguramente, Countess fue la primera banda de Black Metal integrada por mujeres en su totalidad, a nivel mundial, en grabar una demo. Y a tener en cuenta que Lilith no ha parado desde entonces de tocar en distintas bandas, en la actualidad continúa en Körgull the Exterminator y Spectre.
¿Viviste esa escena en su momento y es un homenaje que le haces?
¡Completamente! Fue un estilo musical que vi, prácticamente, desde sus inicios, y que vi aterrizar en la ciudad de Barcelona. En un momento donde el Death Metal y el Grind Core estaban muy en forma con excelentes bandas a nivel de Catalunya: Mortal Mutilation, Rotten Flesh, Terminal Disease, Antropophobia, Thornscrown, El Kaso Urkijo o Violent Headache.
Pero que desde un espacio negro llamado underground comenzaba a surgir un nuevo estilo musical oscuro, violento y blasfemo que de forma natural nos trasladamos, como si de un orden cronológico se tratara: Thrash Metal > Death Metal > Black Metal.
Y, como anteriormente te comentaba, que en mi caso no tocaba en ninguna banda y no mantenía correspondencia con otros grupos para intercambiar material, al contrario que Alastor o los miembros de Blazemth, mi base fue la revista MetaliKO, los fanzines y Anaconda Records, donde Risky abasteció nuestras ansias de blasfemia con todo el material que traía a la tienda.
Posteriormente, catálogos como el Repulse Records, u otras tiendas de Barcelona como 7 Pulgadas o Hysteria, también fueron fundamentales para todos nosotros.
Y sobre el homenaje, efectivamente. Aunque más allá del tributo, también era una manera de dar luz a todas aquellas personas que crearon y formaron una escena en la ciudad de Barcelona, que contagió de alguna manera al resto del estado, y que continúa en la actualidad.
Y poner orden, dicho con toda la humildad del mundo, a unos inicios atropellados y que en muchas ocasiones no estaban bien explicados en fanzines o revistas de la época, o las fotos no correspondían de forma correcta a bandas o proyectos. Y aquí fue fundamental la ayuda del gran amigo Jordi “KatuMarus”, que transitó en esos inicios al lado de Alastor. Entre los dos, a base de recopilar fotos y hacer memoria, se consiguió ordenar esos comienzos donde se mezclaba Sacrum Sacrificationis, Beheaded Lamb, Gorthaur, etcétera.
Por último, el actor protagonista del documental: Ramón Porta. Sin su pasión y dedicación al frente de la revista MetaliKO, nuestras vidas hubieran sido muy distintas…

Más de noventa minutos dan voz a figuras de la talla de Jordi «KatuMarus» (BEHEADED LAMB, GORTHAUR, y S.O.K.M.), Darshan & Thrash’et (ATMAN), Lilith Necrobitch & Akerbeltz Mercyless (COUNTESS, y AKERBELTZ), Juanjo (DYING CHRIST), Christopher B.W. & Daniel Rubí (ASGAROTH), Daemonous / Adams (SACRUM SACRIFICATIONIS) Volkhaar & Erlick (BLAZEMTH), J.M. + Roman + Asier Frost (BETWEEN THE FROST), Salva Mauri Micola (FANZINE WINDS OF DEATH), Gangreal + Thrash’et + Hades (ARGAR), Carles Tierno (NUN SPITE), Jordi de los Reyes (ABSTRACT EMOTIONS), Álex Peñalver (NUN SPIKE), Alastor / Sergi (BEHEADED LAMB, SACRUM SACRIFICATIONIS, y GORTHAUR), Francesc Carcelén (NUN SPITE), Risky (DISCOS ANACONDA, y GARATGE CLUB), Rubén Rosas (HYSTERIA MUSIC RECORDS), Carol (FANZINE PSYCHOMANTIUM), Daniel Rabadán «Goab» (DOWN WITH THE MOST HIGH + XHARATHORN), Ramón Porta (REVISTA METALIK.O.), Javi Ssagittar (MAJESTIC MIDNIGHT), Fiar (FOSCOR, y LUX DIVINA), Manel Yélamos / Lord Todmir (SACRUM SACRIFICATIONIS, GORTHAUR, y NEW GOTIA RECORDS), Javi Félez (MOONTOWER STUDIOS), Jordi Bosch & Anna Barceló (NEGRA NIT), Alfredo Merino (LUCIFOGO ZINE), Sergio Lebrón (PRIMIGENIUM, y BLACKSEED PRODUCTIONS), Jordi «Búfal» (ASGARD), y Simón Hernández (ESTUDIOS DON SIMÓN), toda una declaración de intenciones por la cantidad de nombres reunidos. ¿Hubierais deseado contar con la presencia de alguien que, por la razón que fuera, finalmente no pudo aparecer en la cinta?
¡La verdad es que todos ellos son fundamentales! Su aportación e ilusión en participar en “Blackcelona: una historia de metal satánico” le otorga una riqueza gigante. Sin su presencia y vivencias en cada momento, no existiría el documental.
Y sí, me hubiera gustado que Juan Herrero “Oveja”, ex—miembro de El Kaso Urkijo y la primera persona que escribió en la revista MetaliKO sobre Black Metal, al margen de la amistad y contribución como músico en alguna de las formaciones que aparecen en el documental, hubiera estado presente. Y te aseguro que se intentó de forma constante, pero no hubo suerte. Una lástima.
¿Qué te llevó a elegir el nombre de Diego de Walpurgis como seudónimo?
En la escena los nombres artísticos o pseudónimos son una parte fundamente, así que utilicé mi nombre, Diego, y “de Walpurgis” como fan de dos películas del Fantaterror protagonizadas por el actor y director Paul Naschy: “La noche de Walpurgis” y “El retorno de Walpurgis”.
Es un nombre que llevaba en mi cabeza mucho tiempo y con la llegada del documental consideré que era el momento.

Con la perspectiva que otorga el paso del tiempo, resulta evidente que ASGAROTH poseía todas las cualidades para convertirse en un producto de exportación masiva, para competir fuera de nuestras fronteras. Pese a ello, la trayectoria de la banda pareció seguir una lógica propia, marcada por esas circunstancias imprevistas que a menudo dictan el destino de las formaciones más prometedoras del underground, como pasa muchas veces. A diferencia de muchos de sus contemporáneos, ellos supieron mezclar la agresividad del género con una sofisticación técnica y una atmósfera vanguardista que los situaba a la altura de bandas europeas, aunque eso no lo podremos saber ya jamás.
Quizás nacieron en el lugar equivocado o en un momento en el que la industria nacional aún no estaba preparada para canalizar tal nivel de ambición; sea como fuere, su legado queda como el testimonio de lo que pudo ser un dominio internacional, truncado por esa volatilidad tan propia de las escenas más extremas. ¿Crees que el documental ayuda a hacer justicia histórica con ellos, situándolos por fin como esos ‘líderes frustrados’ de un zenit que nunca llegaron a alcanzar?
“Líderes frustrados” no sería el término más adecuado.
Dani y Christopher llegaron lejos y hasta donde el tiempo les permitió, y dejaron un buen legado con el grupo, girando con bandas internacionales, editando discos que tuvieron una muy buena recepción e incluso con el interés de algún sello internacional para su posible edición, pero a veces, en la vida, aparecen obstáculos que hacen paralizar todo y se debe priorizar.
¿Con qué pocas frases resumirías la esencia de este documental?
La esencia del documental reside en las historias de cada uno de ellos, de cómo fueron sus primeros contactos con la música, con los instrumentos, la idea de empezar a formar una banda, conocerse, intercambiar ideas y material… esta es la naturaleza de la obra, la composición de una escena en una ciudad como Barcelona que en ese momento se respiraba un ambiente musical y cultural enorme y casi que diría irrepetible.
Me cuesta pensar que Barcelona volverá a tener un resurgir cultural y musical de esa magnitud, como el que se respiraba en aquellos años noventa, donde el elevado número de salas de conciertos te podía dar una idea de la efervescencia musical que se vivía.
Todas aquellas giras que llegaban de fuera y que tenían su espacio en dependencia a la banda o estilo, bien fueran Napalm Death, Obituary y Dismember y llenar hasta la bandera una sala Zeleste en junio de 1992, o igualmente Sepultura en mayo de 1991, ¡hace ahora 35 años!, y destrozar un Zeleste bajo los acordes del “Arise”.
O Cannibal Corpse en la gira del “Tomb of the Mutilated” en una Garatge Club, en plena Semana Santa de 1993, con una entrada de público escasa. Ahora, al año siguiente, en diciembre de 1994 y junto a Samael (sería el primer concierto en Barcelona de una banda de Black Metal internacional) sold out en Garatge. Eran tiempos donde todo se movía con mucha velocidad.
Cualquier gira o banda tenía su lugar en la ciudad de Barcelona, Deicide, Morbid Angel, Death… Y luego todas aquellas tiendas en la calle Tallers que te demostraban el buen momento musical que vivía la ciudad, donde todas ellas tenían cabida. Una explosión, a todos los niveles, irrepetible.

Si tuvieras que hacer un cálculo aproximado, pues no se puede decir con absoluta certeza, calculando por encima esas horas de entrevistas, es una cantidad de material considerable. ¿Cuántas horas había de material filmado?
Pues sí puedo decirte con total certeza los minutos de entrevistas: 1.144.
19 horas y 6 minutos, para ser exactos de entrevistas con todos ellos. Un enorme material que tocó ver una y otra vez con el montador y compañero de batallas, Albert Calveres, hasta llegar a la duración deseada: 96 minutos.
Debo reconocer que en el camino quedaron muchas historias y anécdotas, pero era inviable que todo aquello tuviera cabida en el documental.
¿Por qué Manel Yélamos/Lord Todmir se escucha como si hablara a través de un teléfono?
Costó mucho localizar a Manel… Aunque seguía viviendo en la misma localidad catalana, llevaba muchos años apartado de todo y sin contacto con nadie de la época. Pero mi tozudez de dar con él a través de diversas “líneas de investigación” dio sus frutos y un buen día apareció.
Aunque inicialmente íbamos a realizar la entrevista como con el resto de los protagonistas, una serie de circunstancias personales lo impidieron. Así que al final la única opción era realizar la entrevista por teléfono. Teniendo en cuenta su labor en toda aquella etapa, la presencia de Manel era muy importante.

Hay cosas que en el montaje final se descartan y me gustaría hacer está pregunta a continuación. ¿Algún momento en que no salió, por la causa que fuera?
Con tantas horas de entrevistas se descartaron muchísimas cosas. Temas que al final no tenían tanta garra o que costaban enlazar en la narración del documental. Dicho esto, muy contento con todo el material grabado y la involucración de todos ellos.
¿Habrá una segunda parte hablando de las bandas que siguieron la estela de estas primeras?
No. Es un trabajo muy arduo que no me planteo. Mi visión era únicamente de aquella década de los noventa y una breve pincelada hasta la actualidad que, lógicamente, se puede expandir y explicar mucho más, pero no seré yo la persona que lleve adelante esa segunda parte.
Teniendo en cuenta la tendencia actual de los proyectos transmedia, que exploran una misma historia a través de varios formatos… ¿Tienes intención de hacer algo más allá?
Junto a mi amigo Alfredo, editor del fanzine Lucifogo y artífice del cartel del documental, estuvimos hablando de la posible edición de un fanzine o publicación con todo el material recopilado, fotos, flyers, información de conciertos, etcétera. Pero, aunque lo comentamos en diversas ocasiones, nuestras ocupaciones personales lo impidieron.
¿Encajaría la historia como trasfondo para una serie en alguna plataforma?
¡Sin ninguna duda! Se podría confeccionar una serie de varios capítulos, pero nunca fue mi idea y tampoco ocurrirá.

Más allá de las horas invertidas y los recursos consumidos, un proyecto cobra sentido por la huella que deja en quienes lo construyen, y no me refiero solo al apartado técnico. Al margen de los beneficios tangibles, existe un retorno invisible en la experiencia ganada junto a los valores reforzados. En un proyecto como «BLACKCELONA: Una Historia De Metal Satánico», la pasión y el esfuerzo trascienden lo material para convertirse en un legado intangible y que quedará para los restos de los tiempos. ¿Qué te llevas de este proyecto a nivel personal?
Como siempre que realizó un documental, en este caso el sexto como director y séptimo en el que me involucro (en la actualidad estoy trabajando en paralelo en dos más que ya hemos rodado) me satisface poder contar una historia que me interesa y que llevo adelante con el placer de disfrutar lo que estoy haciendo.
Construir este documental en concreto es un trabajo colectivo donde mucha gente se involucra, delante y detrás de la cámara, donde se debe ajustar todo muy bien, y donde sin pasión en ambos bandos no sería posible. El mayor triunfo es haber contado bien el relato y que la gente que lo vea lo disfrute, lo entienda y si está interesado, investigue.
¿Habrá una edición extendida?
Desde octubre del pasado año hay a la venta una edición en BluRay, editada por El Setanta-Nou. Pero no lleva en su contenido extra una edición extendida.
El documental «Blackcelona: Una Historia De Metal Satánico» se integró en la programación oficial del Festival In-Edit del 2024 en Barcelona, contando con dos proyecciones clave: la primera el miércoles 30 de octubre a las 21:15 y una segunda sesión el viernes 1 de noviembre a las 18:30. Por aquel entonces no tuve conocimiento de estas fechas, lo que me impidió vivir la experiencia de visionar este documento histórico en la gran pantalla; una verdadera lástima, dado que la atmósfera de una sala de cine es el entorno ideal para apreciar la magnitud sonora junto a la visual de una escena tan cruda. ¿Tenéis pensado llevarlo de nuevo a la gran pantalla? ¿Se va a presentar a algún festival de cine más?
Agradezco que con únicamente dos años de vida lo catalogues de “histórico”. Gracias. El junio de 2025 tuvo un estreno limitado en salas de cine de Barcelona y Madrid. Posteriormente, formó parte del Rock Imperium Festival en Cartagena y del Black Templar Extreme Metal Fest en Huesca.
Y justo el mes pasado, en marzo, se pudo ver en el Festival SOMBRA de Murcia. Por el momento, no tengo constancia de futuros pases en cine.
Hasta aquí han llegado todas mis preguntas y te deseo todo lo mejor en tus futuros proyectos. ¿Te gustaría mandar un mensaje a la gente para que vea el documental?
Gracias por tan extensa y entretenida entrevista. ¡Un placer! Y la gente que vea el documental, espero que lo disfrute y pase un buen rato con su visionado.

























