Entrevista a Eduardo Izquierdo (escritor): “No se valorará a Jim Morrison como poeta”

Joss Metalcry, tiene el placer de hablar con Eduardo Izquierdo, autor del libro guía «Mitos del Rock & Roll. JIM MORRISON & THE DOORS. Vida, canciones, conciertos clave y discografía» y colaborador habitual de Ruta 66, Efe Eme, Mondosonoro y Rock Bottom Magazine. En el mes dedicado a los libros, os dejamos con esta nueva entrevista.
¿Cómo surgió la oportunidad de escribir el libro dedicado a Jim Morrison y THE DOORS?
La editorial Ma Non Troppo, hace tiempo que saca este tipo de guías sobre muchos artistas. Yo trabajo hace años con ellos y siempre les he dicho que cuando hubiera un artista en el que estuviera realmente interesado, ahí estaría. No me gusta escribir por encargo y sobre gente con la que no tengo conexión. Sabían que yo era fan de The Doors, me lanzaron la propuesta y la cacé al vuelo. Quise salir, además, un poco de ese tipo de guías, tratando temas como las raíces de Jim Morrison y de The Doors o la propia psicología de Jim Morrison y cómo se veía a sí mismo, además de las evidentes reseñas de sus discos…
THE DOORS fue una banda estadounidense musical, entre 1965 y 1971, en teoría, con un cantante tan carismático como era Jim Morrison, que luego ha sido influencia de otros y, hasta hoy en día, sigue siendo imitado, pero jamás ha sido superado, por mucho que lo intenten muchísimas veces. ¿Qué le hacía tan especial?
Hay gente que tiene carisma y gente que no. Es así de simple. Jim Morrison lo tenía. No hay una explicación a eso. Como dices, luego ha sido influencia de muchos e imitado hasta la saciedad, pero siempre ha conservado ese aura única que tiene la gente especial.
¿El libro trata desde el principio hasta el final de sus días o solamente trata de su pasó por la banda?
No es una biografía al uso. Es una guía para conocerlo a él y a The Doors. Hay partes muy comunes con otros libros. Y ya sabes que hay cientos sobre ellos. El objetivo era que fuera una guía para no iniciados, pero quise darle también algo de “chicha” a los que ya eran fans de la banda. Realmente, se habla de The Doors, aunque la personalidad de Jim Morrison era tan fuerte que te acabas centrando en él, y al final incluso se gana un puesto en el título (risas).

Algunos de los componentes supervivientes de THE DOORS intentaron seguir su legado con otro vocalista en este Siglo XXI, con varios nombres y ya podemos informarnos en las hemerotecas lo que supuso eso para la historia de la música en especial y para el legado de ellos en particular. ¿Qué opinas de este proyecto?
Entiendo que te refieres a «The Doors of the 21st Century», con Ian Astbury de The Cult ejerciendo de Jim Morrison. No soy mucho de ese tipo de aventuras, pero los vi en Barcelona y me sorprendieron gratamente. Si alguien podía hacer ese papel era Ian Astbury. Además, es que él ya de por sí es muy “morrisoniano”. No se veía nada impostado. Había mucho respeto y no veías a un imitador, sino a alguien muy influido por otro artista. Sin querer imitar a Jim Morrison, Ian Astbury era lo que más se le podía parecer. Sin que sirva de precedente, me gustó.
¿Cuánto tiempo te llevó preparar este libro?
Pues ni idea. Soy muy obsesivo, eso sí, y cuando me meto en algo voy a tope. Por tanto, le dedico todas las horas que mi trabajo habitual y mi familia me dejan.
Hay muchas leyendas urbanas infundadas sobre Jim Morrison y algunas, aunque parezcan mentira, han sido confirmadas por sus colegas. ¿Cuál es la más increíble que has escuchado?
Obviando cualquiera de las que aseguran haberlo visto vivo en mil sitios, me chifla la del poli que lo encuentra con una groupie en un lavabo de los camerinos y le rocía la cara con gas pimienta creyendo que la estaba violando, y cómo el concierto acabó con Jim Morrison siendo esposado en el escenario cuando contó a la audiencia el tema y empezó a poner verde a la policía. Me parece hilarante.
¿También hay muchas mentiras alrededor de Jim Morrison?
Muchas. Y más que mentiras, exageraciones. Ya sabes cómo son las historias, cada uno la cuenta a su manera y luego se engrandecen. Creo que donde hay más, eso sí, es alrededor de su muerte. Me chifla que incluso Ray Manzarek diera vidilla al tema con algunas declaraciones.
Hay demasiados libros que tratan el mismo tema de THE DOORS, pero nunca está de más que haya más información. ¿Has pensado traducirlo a otro idioma?
No, en absoluto. Sinceramente, creo que aportaría poco a la literatura anglosajona sobre el tema. Quizá la parte en la que me mojo más y doy mi punto de vista o en los análisis psicológicos de Jim Morrison. Pero, qué va… Hay mucho y muy bueno por ahí. Cada uno debe saber dónde está. Yo creo que para el público hispano sí, pero si puedes leer en inglés hay mucho y mejor. Y no es falsa modestia.
THE DOORS tienen publicados en su corta carrera seis álbumes de estudio, desde el «The Doors» (1967) hasta el «L.A. Woman» (1971), al cual le tendríamos que añadir un par instrumentales como son «Other Voices» (1971) y «Full Circle» (1972), para terminar con «An American Prayer» (1978), donde los miembros que seguían vivos se reunieron y grabaron música para acompañar los poemas de Jim Morrison, que habían sido registrados en una sesión de 1970. ¿Cuál crees que es su mejor disco?
De eso se habla un poco en el libro. Yo le he dado muchas vueltas al tema y, al final, siempre acabó quedándome con «L.A. Woman». Me fascina ese disco y que una carrera pueda acabar con ese final. La pugna es dura con el primero, pero me decanto por la mujer de Los Ángeles.
¿Y su peor álbum?
Esta me la has puesto muy fácil. Si me hubieras hecho escoger entre los discos con Jim Morrison me hubiera costado más, pero al citar los que hicieron sin él, la cosa está clara. «Other Voices» y «Full Circle» tienen muchos momentos realmente aburridos.
Jim Morrison era también un gran escritor de poesías, que podemos leer, y me parece que eso no es lo suficientemente valorado de su legado. ¿Por qué crees que quizás ha sido maldito en este ámbito?
No se valorará a Jim Morrison como poeta. No me considero, para nada, un experto en ese ámbito, aunque lea poesía. De hecho, muchas veces le pregunto a mi amigo Carlos Zanón qué es poesía y qué no. Yo diría que él también fomentó un poco ese malditismo, de manera consciente o no.
Se me estaba olvidando preguntarte el Top 1 en canciones y no me voy a quedar con las ganas de formularte esta preguta. ¿Con cuál te quedarías de todas ellas?
Por salir de las súper clásicas diría “Love Her Madly” y “Been Down So Long”, ambas del álbum “L.A. Woman”.
¿Y de los poemas?
Ahí sí que no me voy a mojar. He leído la obra poética de Jim Morrison, pero lo prefiero más como un escritor de canciones. Diría que no tengo un favorito.
El guitarrista del cuarteto, Robby Krieger, publicó un libro donde desmiente historias sobre el grupo, desbroza sin contemplaciones la personalidad Jim Morrison y detalla la historia de una banda capital del rock que es una leyenda. ¿Crees que eso es necesario hoy en día?
Imagino que te refieres a «Set the Night on Fire: Living, Dying and Playing Guitar with the Doors», publicado en el 2021. Lo he leído y no me parece mal libro. Quizá no era necesario, pero quién mejor que ellos tres para explicar lo que pasó. Esperaba, vistos los precedentes, que fuera más duro con sus ex compañeros, especialmente tras los problemas judiciales que tuvieron. Creo que, aunque les da algo de estopa, es bastante respetuoso, en general, y al final es su visión, tan válida como la del resto.
Conocer otro punto de vista nunca está de más. Entiendo que a los fans pueda molestarles alguna cosa, pero quizás son ciertas. El beneficio de la duda ha de estar. Es como cuando nos dicen que Robert Johnson no vendió el alma al diablo en un cruce de caminos. En el fondo, preferimos la otra historia que es más mítica…
¿Qué crees que hubiera sido de Jim Morrison si no hubiera fallecido el 3 de julio de 1971, con 27 años, en París?
No creo que hubiera durado mucho, la verdad. Jim Morrison era un alma condenada a morir trágicamente. Solo espero que, si hubiera llegado a nuestros días, no se hubiera dedicado a cantar canciones de Frank Sinatra como hace Bob Dylan.
Oliver Stone, en 1991, con Val Kilmer acercó la banda al gran público, pues la película logró resucitar el interés por el grupo, pero también alejó a muchos fans potenciales, porque vieron a un Jim Morrison como un borracho capullo y superficial. ¿Qué crees que fue lo mejorcito y peor de llevarlo al celuloide?
Creo que lo mejor y lo peor coinciden en este caso: la exposición. Hacer una película sobre él fue bueno para darlo a conocer a nuevas generaciones y, a la vez, al ser un producto de Hollywood, provoca una serie de licencias que en mayor o menor medida deben estar en todos los biopics para llegar y calar en el gran público.

Una banda con más de medio siglo, tiene que tener mucho que consultar en los archivos. ¿Cómo fue el proceso de documentación?
La cuestión es llegar al momento de la hoja en blanco habiendo leído mucho y conociendo a la banda. Eso lo hace todo más fácil. En mi casa hay más de cincuenta libros en castellano sobre el grupo y Jim Morrison, y alguno más en inglés. Haber pasado por todos lo simplifica.
No he podido disfrutar todavía leyendo tu libro y espero hacerlo lo antes posible, pero, por lo que he leído en algunas críticas del libro, tiene una extensión comedida de 272 páginas y te quedas con ganas de mucha más información. ¿La extensión fue decisión tuya o un parámetro dado por la editorial?
Como te decía al principio, es una guía, sobre todo, para no iniciados. La extensión aproximada la define la editorial. Es un tipo de libro muy concreto y con un objetivo claro. Un poco como la película de Oliver Stone pero sin inventar nada… (risas).
El próximo 23 de abril será “El Día Internacional del Libro” que, desde el 1988, es una celebración promovida por la UNESCO y el 15 de junio de 1989 se inició en varios países a nivel mundial. ¿Cómo venderías tu libro a alguien que lea está entrevista?
Creo que si lees la entrevista ya puedes hacerte una idea. Si has llegado hasta aquí tengo poco más que apuntar. Al final soy muy malo vendiéndome a mí mismo. Simplemente, diría que es un libro hecho con respeto hacia sus protagonistas y con una dosis de admiración que intento comedir, de alguna manera.
He entrevistado a muchas bandas tributo de todo tipo de música rock y he encontrado muy pocas de homenaje a THE DOORS. ¿Qué crees que les hace inimitables?
Es que el horror de las bandas tributo se concentran en pocos nombres. A veces te puede sorprender ver una banda tributo a Creedence Clearwater Revival, pero en general son siempre los mismos: Queen, Kiss, Dire Straits… Luego está imitar a Jim Morrison. Cualquiera que lo intente va a perecer en el intento. Aunque mira, a Freddie Mercury también parecía imposible y ahí están, como churros. En todo caso, me parece mucho más complicado imitar a Jim Morrison que al sieso de Mark Knopfler, claro.
¿Qué tienes en mente para el futuro?
Huy, en mi mente siempre hay demasiadas cosas (risas). De momento, seguir con mi Podcast, LA HORA CHINASKI, que parece estar funcionando muy bien. También, por supuesto, haciendo conciertos con mis socios de Rocksound-Acaraperro. Estamos inmersos ya en la preparación del quinto “Rootsound Fest” y tenemos muchas cosas antes del verano, como el décimo quinto aniversario de Rocksound. Y en cuanto a escribir, sigo en Ruta 66, Efe Eme, Mondosonoro y Rock Bottom Magazine, acabando un guion de un cómic sobre música y luego nos liaremos con otra biografía, esta vez de una banda menos lejana en el tiempo. Con eso voy servido ¿no? (risas).
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y estoy agradecido por toda tu atención. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
Nada, agradecerte tu interés Joss Metalcry y ese batallón de preguntas. Diría que es la entrevista más larga que he hecho sobre este libro. Siempre es un placer (y un honor) ver que alguien se toma su tiempo para no hacer las típicas preguntas sobre algo que tú has escrito. Así que muchas gracias por ello y a seguir adelante.

























