Entrevista a Gaboni (ilustrador): «La narrativa visual es la tarjeta de presentación de un grupo»

Gracias a las portadas de la banda MÄGO DE OZ sabemos quién es Gaboni, el fantástico ilustrador que no solo para ellos ha trabajado. Si quieres saber más sobre él, no te pierdas esta nueva entrevista de Joss Metalcry.
Gracias a las portadas de los álbumes de la banda internacional MÄGO DE OZ te descubrí hace ya muchísimos años y, por casualidades de la vida, un componente de una banda tributo a MÄGO DE OZ, llamada LEYENDAS DE OZ, me dijo que habías trabajado con ellos en un dibujo y me facilitó tu contacto para hacer esta entrevista que saldrá en www.metalcry.com. ¿Cuándo nació tu pasión por el diseño?
Pues desde que tengo uso de razón (si es que la tengo), recuerdo estar dibujando y, de hecho, tengo por ahí un dibujo mío de cuando tenía cuatro años, es decir, desde siempre.
¿Cómo te inspiras ante un folio en blanco?
Pues, bueno, depende de diferentes factores: estado de ánimo, ganas, un encargo urgente… Por lo general, funciono bien bajo presión. Me he tirado muchos años trabajando para una editorial con muchas revistas de diferentes temáticas y estilos, y ahí, en ocasiones, tenías que estar alerta y trabajar rápido. Picasso dijo: «La inspiración viene, pero que te encuentre trabajando».

La portada es lo fundamental en todo tipo de presentaciones; como, por ejemplo libros, discos, películas, etc. ¿Qué consideras que hace que una portada sea verdaderamente impactante?
Es complicado; depende del medio en el que se vaya a mover: cine, música… Aunque más que impactante, una portada tiene que funcionar. Si su cometido es impactar y hablamos de discos, suelen funcionar los diseños sencillos y fáciles de asimilar. También puede ser impactante un estilo de portada que esa banda nunca haya utilizado.
¿Qué papel juega la narrativa visual?
Un papel muy importante, a mi modo de ver, es la tarjeta de presentación, pues dice mucho del grupo, de lo que pretende con su música, de a quién va dirigido ese trabajo, de lo que son, de lo que no son, de su forma de ver la vida…

Vemos que hoy en día cualquiera hace portadas para sus discos y así se ahorra un poco de dinero en el producto final que llega al público. ¿Hay mucho intrusismo en esta profesión?
No lo tengo demasiado claro. La cuestión es que toda la gente, en algún momento de su vida, ha dibujado, sobre todo en la infancia. Por lo tanto, es algo a lo que se atreve mucha gente, lo cual está muy bien. Pero a la hora de hacer una portada, con todo lo que implica: desde documentarse, estudiar el entorno musical, conectar con la banda y sus pretensiones…, es más complejo y profundo que simplemente hacer un dibujo. Requiere otras habilidades, no solo la técnica.
¿Qué te hace sentir más orgulloso de un trabajo?
Que la banda esté contenta con lo entregado y, sobre todo, que se sientan representados o representadas.

Sé bien que cada trabajo es como un «hijo» tuyo, así que te voy a meter en un compromiso, pero me gustaría pedirte que escogieras y un solo dibujo que hayas hecho del que te sientas realmente orgulloso, además de comentar qué es lo que lo hace especial para ti.
¡Hostias! Qué difícil (risas). Pues te diría que el niño que es el logo de NON SERVIUM. Lo que lo hace especial es que se ha convertido en la imagen de una banda tan brutal como NON SERVIUM. Es un niño.
¿Has tenido alguna experiencia desafiante con clientes?
¿Desafiante? No; sí he tenido alguna que otra discusión, pero nada grave que reseñar aquí.

Muchos te conocen por todo tu trabajo con MÄGO DE OZ, pero supongo que has trabajado con muchos más artistas, pues tu profesión, que te da de comer, es la de ilustrador, diseñador gráfico o artista visual. ¿Dónde más podemos ver parte de tu obra?
Sobre todo, en el entorno del Punk español.
¿Cuánto tardas en terminar un artwork?
Eso depende mucho del tipo de portada. Algunas me puedo tirar un mes con ellas; otras se pueden solucionar en tres o cuatro días. No tiene un tiempo específico.
No hace demasiado tiempo que se lleva hablando de la Inteligencia Artificial como un enemigo terrible y de la amenaza que va a representar para guionistas, dobladores, escritores, portadistas, realizadores… ¿Crees que la IA puede ayudar en algo o es una amenaza si no se legisla en condiciones?
Pues ambas cosas: se puede utilizar bien y se puede utilizar mal. Lo que me resulta curioso es ver a gente que no ha dibujado ni pintado ni diseñado en su vida y que ahora va de creador. Es como si el Papa Julio II, dijera que pinto Capilla Sixtina, cuando en realidad fue Miguel Ángel. Pero si, hay profesiones que se van a perder claramente; de eso no tengo duda. Ya veremos con la mía. Esto no ha hecho más que empezar.

¿Trabajas con algún software en especial?
Photoshop, Illustrator, diferentes programas de 3D y, sobre todo, lápiz y papel, que es lo principal.
Muchas de tus portadas que conozco parecen estar hechas a mano y parecen saltar de la página con detalles que dan la impresión de estar vivos. ¿Qué hay detrás de este proceso creativo?
Muchas horas de trabajo, mucho aprendizaje constante y, sobre todo, mucha planificación, que es lo más complicado.
¿Cuáles son tus portadas de discos favoritas de todos los tiempos?
La mayoría de MOTÖRHEAD.

Una pregunta que siempre me hice con respecto a ti, pero nunca encontré la respuesta en ningún buscador, así que ahora no me voy a quedar con la duda. ¿De dónde viene lo de Gaboni?
Cuando era jovencito, era muy moreno y tenía el pelo rizado, y mis compañeros de clase me llamaban «Negro». Los profesores me llamaban «Barullo», que era un personaje de “Los Chiripitifláuticos”. Mis amigos siguieron llamándome «Negro». Pero cuando tenía 15 o 16 años, Televisión Española solía emitir películas de Tarzán protagonizadas por Johnny Weissmüller, los sábados por la tarde.
En esas películas, aparecía una tribu llamada «Gaboni», que atacaba a los exploradores blancos. Resulta que el nombre «Gaboni» venía de un director de la Metro-Goldwyn-Mayer, llamado Cedric Gibbons, y allí, en Estados Unidos, le pusieron los Gibbons, como de coña, de broma, como haciendo una gracia con el director este y aquí en España lo tradujeron como los Gaboni. Me gustó ese nombre y decidí adoptarlo para mí mismo.

¿Tienes alguna influencia o inspiración de otros artistas o diseñadores?
Siempre que puedo, estoy al tanto de lo que se hace, aunque pienso que mis principales influencias han sido Ibáñez y Uderzo.
¿La portada de un disco contribuye al éxito de la música que contiene?
Yo creo que sí, estamos en una sociedad muy consumista. La imagen juega un papel muy importante: a la gente le mola identificarse con sus bandas, con lo que cantan, con lo que viven. Llevar una camiseta de una banda dice más que simplemente te gusta su música. Una buena banda, con una imagen gráfica con criterio, es más creíble, por eso hay portadas históricas.

Las nuevas generaciones que están aquí, lamentablemente, están perdiendo la oportunidad de disfrutar de ir a las tiendas. En la época de las plataformas de streaming, se está desvaneciendo esa sensación que teníamos los viejos de palpar los discos. Creía que con el resurgimiento del vinilo volvería la esencia que se había diluido con el CD, aunque ya pierdo la esperanza de que alguien viva la experiencia que teníamos los que vinimos antes. ¿Piensas que podría hacerse algo para preservar la conexión emocional con la música física?
No lo sé, tampoco es algo que me preocupe; es lo que hemos vivido nosotros. Ahora es otro momento y tampoco pasa nada. Lo que nos gustaba cuando éramos jóvenes no tiene por qué ser lo mejor. Cada uno siente la música a su manera.
¿Crees que el vinilo y las plataformas digitales pueden coexistir en el futuro de la industria musical y retroalimentarse las dos?
Eso parece que está pasando ahora, aunque dentro de unos años no lo creo, aunque supongo que el vinilo se irá quedando en algo totalmente marginal y específico de cierto tipo de gente: gente mayor, coleccionistas, estudiosos…
En el mundo en el que vivimos hay más censura de la que imaginamos y si no tenemos que ver cómo redes sociales prohíben imágenes sin maldad. ¿Tuviste alguna vez algún problema de este tipo?
Con la banda MÄGO DE OZ, he tenido que quitar algunas imágenes (risas).

¿Qué te aporta a nivel creativo trabajar con otros autores?
Me encanta trabajar con gente diferente y me aporta muchísimo a nivel profesional. Aprendes, te pones en la piel de gente que no tiene nada que ver contigo, y lo afrontas desde otro punto de vista al habitual. Es algo divertido y a veces desasosegante.
He leído en muchas entrevistas a fotógrafos que las instantáneas deben ser como frases inconclusas, que debe quedar espacio para que el espectador haga preguntas al verlas en cada momento. ¿Se podría asociar esto también a lo que haces?
A nivel artístico, puede ser, pero a nivel de diseño se hacen las cosas con un fin más o menos determinado; con lo cual, si la gente saca sus propias conclusiones y son todas diferentes, a lo mejor no has conseguido transmitir lo que deseabas, y eso es un error de diseño.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere empezar a diseñar portadas de discos?
Pues nada, que lo hagan, que hablen con la banda, que les pregunten bien lo que quieren, que se pongan en su piel… ¡¡Y “palante”!!
Muchas gracias por haberme concedido esta entrevista y te deseo la mayor de las suertes en el futuro. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
Muchas gracias a ti por esta entrevista y un abrazo al personal de Metalcry.com.

























