Entrevista a Iker García (GILIPOJAZZ): “Es precioso poder llegar a la gente con algo tan atípico”

Joss Metalcry entrevista a GILIPOJAZZ, un grupo que, según él, será la revelación de este 2022 y están dando mucho de qué hablar con su estilo instrumental en todos los rincones de España. Ellos se llaman Ángel Cáceres (bajo, voz) Iker García (guitarra, voces) y Pablo Levin (batería, voces). Tocan funk, pero también jazz, música clásica, rock and roll o merengue, y suponen un soplo de aire fresco para el panorama. Iker García responde a nuestras preguntas.
Sois de lo más original que he escuchado en tiempo y eso es algo de agradecer. ¿Cómo nació el proyecto?
Éramos tres amigos, que frecuentaban mucho el ya desaparecido “Bar Alevosía”, donde se hacía un “Open mic abierto”, valga la redundancia, a todo tipo de propuestas musicales y escénicas, llegando a veces a rozar el absurdo total, y nosotros solíamos subir a improvisar libremente al final de la noche, era una risa. Pero un día, en verano de 2019, dijimos: “¡Ey! ¿Y si nos juntamos a ensayar en el local de mi amigo Jorge?”. Y desde entonces aquí estamos.
¿Por qué el nombre de GILIPOJAZZ?
Es el sueño de Ángel Cáceres, bajista de la banda desde que tiene 18 años. Se lo ha intentado colar anteriormente a más gente sin éxito.
Comenzáis con vuestro primer single “Iker Me Debe un Café” y desde entonces no habéis parado de subir como la espuma en esta gran carrera. ¿Cómo están siendo vuestros inicios?
La verdad es que siempre lo decimos. Pensábamos que íbamos a ser un grupo de estar encerrados como ratas en el local. Cuando decidimos sacar el «Iker me debe un café» no teníamos expectativa alguna de que le fuera a molar a la peña y, joder, no nos imaginábamos ésta respuesta. Es precioso poder llegar a la gente con algo tan atípico y con lo que nos sentimos representados. ¡No podemos estar más que agradecidos!
¿Todos los temas grabados eran nuevos o se han rescatado de otro proyecto?
Todos los temas son originales, puede que algún riff o idea se haya intentado concebir en otros de nuestros proyectos, pero todo lo que hay en el disco es nuevo.
Sois una banda que está rompiendo moldes en el panorama y es que, de momento, ningún tema tiene letra publicada. ¿Cómo tomasteis esta decisión?
Alguna letra hay (risas), por ejemplo en “Aguante y Paciencia”, “Metalpatitos” o “Hasta Mañana”. Pero sí, digamos que lo que más nos sale es hacer música instrumental, entonces al componer no operamos mucho en un «formato canción».
¿Pensáis poner alguna letra a lo largo de vuestra carrera?
Pues últimamente estamos leyendo mucho a Lorca, así que quién sabe (risas). Bueno,
algún micro tema tenemos por ahí en la recámara.
De momento no he tenido la oportunidad de ir a ver la banda en directo, pero no me la voy a perder cuando actuéis por mi zona. ¿Qué nos vamos a encontrar en los directos?
A tres individuos haciendo el idiota con la música.
¿Qué significa el nombre “Titotitoto” del álbum?
Es el riff principal del tema, pero escrito como si lo tararearas: «Titotitoto, titotitoto…».
Siempre me ha gustado saber el mensaje de las portadas de los álbumes y vosotros no vais a ser menos. ¿Nos la podéis explicar?
Nuestro amigo Arturo Ongil estuvo una tarde haciéndonos fotos y se le ocurrió colgarnos de unas perchas, y poco más. Nos gustó tanto el resultado que se quedó como portada. Lo que sí tiene más mensaje es la contraportada.
Ahora voy a coger el título de vuestro debut y os voy a hacer la misma pregunta a vosotros. ¿Dónde está el jazz?
¡A nosotros no nos preguntes! (risas). Somos más Gilipo que Jazz.
¿Qué nos podéis avanzar de vuestros próximos proyectos?
¡Poco podemos adelantar! Estamos ya encerrados en el local componiendo lo que será el segundo álbum. Va a ser una buena pedrada.
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y gracias por dedicarme vuestro tiempo. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
Gracias por todo y nos vemos en los escenarios.

























