Esperanzador arranque de gira para SÔBER en Barcelona – Sala Razzmatazz II – 05/03/2022

Tras un par de años de incertidumbre, por las restricciones derivadas de la pandemia, y algunas actuaciones aisladas, por fin SÔBER regresaban a la carretera para presentar su excelente “Elegía”, un álbum con el que se colaron en los primeros puestos de las listas de ventas, hace escasos meses, y que ahora tocaba presentar en vivo. La primera parte de la gira arrancaba en la sala Razzmatazz II de Barcelona, junto a CONTRABANDA y BON VIVANT, y para allí que nos fuimos. Si mal no recuerdo, la última vez que la banda madrileña pisaba esta sala fue para presentar su disco “Vulcano”, en abril de 2017, así que mirad si ha llovido ya desde entonces.
Cuesta hoy en día encontrar un grupo que tenga un sonido tan particular y se distancie de los demás, con un espectáculo sobrio y elegante como el que son capaces de ofrecer SÔBER, con lo cual, había especiales ganas de disfrutarles en directo nuevamente, más aun tras la sequía de conciertos que hemos atravesado. Un telón negro de fondo aguardaba la salida de los cuatro músicos, que aparecieron en escena pasadas las nueve de la noche, prácticamente en la penumbra, y con un Carlos Escobedo entonando las primeras notas de “Mi heroína”, primer single de “Elegía”.

Una Razzmatazz II prácticamente llena, aguardaba a los pies de unos SÔBER que nos iban a regalar una actuación a la altura de las expectativas, con un setlist basado prácticamente en los tres últimos trabajos, incluyendo un medley con cinco temas de “Morfología” (1999), entre los que no faltó un “Loco” que lo puso todo patas arriba, ya en la recta final del concierto. Pero antes, tuvimos tiempo de disfrutar joyas como la más reciente “El día de la liberación”, que disparó las partes orquestales por los altavoces de la mediana de las Razzmatazz, ensordeciendo a los asistentes.
El sonido estuvo a la altura, con un Alberto Seara a los controles, que el mismo cantante eludió a la hora de hacer las presentaciones del staff. Asimismo, el momento íntimo llegaría de la mano de “Estrella polar”, “Eclipse” y “La escalera”, interpretadas en formato acústico y con los cuatro SÔBER a pie de escenario, con Carlos Escobedo despojado de bajo para centrarse solamente en el micrófono. Si mi audición no traiciona, juraría que “Estrella polar” fue íntegramente play-back, sonando por los altavoces de la sala mientras los técnicos preparaban el escenario para el set acústico. Carlos se acercaba el micro a la boca, pero, como digo, me da la sensación de que estaba todo grabado. Sin duda, resultó el momento más surrealista de todo el concierto.

Así pues, el primer tramo de actuación fluyó como nunca, intercalando temas de “Elegía” (2021), “Vulcano” (2016), “Letargo” (2014) y “Superbia” (2011). De este modo “La araña”, “Tic tac” y “Blancanieve” harían acto de presencia, repartidas aleatoriamente, junto con las más actuales “Elegía”, “Máscara de hierro” o “Verona”, con un público entregado que cantaba cada uno de los temas, fueran antiguos o actuales.
Uno de los clásicos más esperados por todos, como es “El hombre de hielo”, llegó ya en el ecuador de un concierto que prescindió de temas antaño intocables, como “Paradÿsso”, “Eternidad” o “La nube”, en beneficio de otros como “Blanco y negro”, al que estamos menos acostumbrados pero que no desentonó para nada. No faltaron tampoco “Sombras” o ”Arrepentido”, tema que luego daría paso a “Naúfrago”, que contó con un viejo conocido a la voz, como es Morti de INMUNE.
Sôber desde el foso de la Razzmatazz II
“Diez años” cerró la actuación por todo lo alto, un tema que venía como anillo al dedo. Tras la situación que hemos vivido en los últimos años, poder cantar eso de “Decir sí a ser libre, como el aire que respiro… A los momentos de vida que no pude vivir”, resultó una terapia más que sanadora.

























