Hace 41 años, Megadeth irrumpía con un primer álbum tan caótico como influyente

Killing Is My Business… and Business Is Good!: el debut que convirtió a Megadeth en una fuerza imparable
Cuando Killing Is My Business… and Business Is Good! llegó a las tiendas en junio de 1985, pocos podían imaginar que aquel disco grabado con recursos limitados acabaría convirtiéndose en una de las piedras angulares del thrash metal. Cuatro décadas después, el debut de Megadeth sigue siendo una obra fundamental para comprender la evolución de un género que en aquellos años vivía su explosión definitiva.
La historia del álbum está íntimamente ligada a la de Dave Mustaine. Tras su abrupta salida de Metallica en 1983, el guitarrista regresó a California decidido a formar una banda capaz de tocar más rápido y con mayor agresividad que cualquiera de sus contemporáneos. Junto al bajista David Ellefson comenzó a dar forma a Megadeth, un proyecto impulsado tanto por la ambición musical como por el deseo de demostrar su valía tras una salida que marcó profundamente su carrera.
Después de varios cambios de formación y de la publicación de la demo Last Rites, la banda llamó la atención de Combat Records, sello que les ofreció la oportunidad de grabar su primer trabajo. El presupuesto inicial fue de apenas 8.000 dólares, una cifra muy reducida incluso para la época. La situación se complicó aún más cuando buena parte del dinero terminó gastándose en alcohol, drogas y comida, obligando al grupo a asumir gran parte de la producción del disco.
Las sesiones tuvieron lugar en los estudios Indigo Ranch de Malibu. Allí quedó plasmada la visión de Mustaine: canciones más rápidas, más técnicas y más agresivas que las que dominaban el panorama metalero del momento. El resultado fue un álbum crudo y caótico, pero también extraordinariamente innovador.
El repertorio incluía piezas que se convertirían en clásicos de la primera etapa de Megadeth. «Last Rites/Loved to Death» abría el álbum con una sorprendente introducción de piano inspirada en Bach antes de desembocar en una tormenta de riffs. La canción que daba título al disco presentaba a un asesino a sueldo como protagonista, mientras que «The Skull Beneath the Skin» profundizaba en imágenes oscuras y violentas. Por su parte, «Looking Down the Cross» destacaba por su compleja estructura y sus referencias religiosas.
Uno de los temas más comentados fue «Mechanix», composición escrita por Mustaine antes de abandonar Metallica. La canción acabaría convirtiéndose en una de las comparaciones inevitables entre ambas bandas debido a su relación con «The Four Horsemen», aparecida en Kill ‘Em All.
El álbum también generó controversia por su versión acelerada de «These Boots Are Made for Walkin'». Las modificaciones realizadas por Mustaine a la letra provocaron el malestar de Lee Hazlewood, autor de la composición, dando lugar a un conflicto que acompañó al disco durante años.
Tampoco la portada estuvo exenta de problemas. El diseño original imaginado por Mustaine para presentar a la mascota Vic Rattlehead nunca llegó a utilizarse como estaba previsto debido a un error de la discográfica. La imagen finalmente publicada fue duramente criticada y con el paso del tiempo se convirtió en una de las cubiertas más discutidas de la historia del metal.
Pese a todas las dificultades, Killing Is My Business… and Business Is Good! logró lo más importante: presentar al mundo una banda con personalidad propia. Su velocidad extrema, la calidad de las composiciones y la determinación de sus integrantes ayudaron a consolidar el thrash metal como una corriente legítima dentro del heavy metal. Más allá de las polémicas, los excesos y las limitaciones técnicas, el álbum demostró que Megadeth había llegado para quedarse. Y cuarenta años después, sigue siendo el punto de partida de una de las trayectorias más influyentes del metal.

Listado de canciones:
Last Rites / Loved to Death
Killing Is My Business… and Business Is Good!
Skull Beneath the Skin
These Boots (Nancy Sinatra cover)
Rattlehead
Chosen Ones
Looking Down the Cross
Mechanix
Line Up:
Dave Mustaine Guitars (lead), Vocals (lead), Piano, Songwriting, Lyrics
Chris Poland Guitars (lead)
David Ellefson Bass, Vocals (backing)
Gar Samuelson (R.I.P. 1999) Drums, Timpani

























