¡LA POLLA RECORDS y EL DROGAS vuelven a lo grande a Madrid! // Wizink Center – 11/10/2019
Llegamos con tiempo justo de tomar una cerveza antes de entrar al antiguo Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. El ambiente que se palpaba en la calle demostraba las ganas que hay de volver a ver a La Polla Records en directo. Tanto es así que a punto estuvieron de colgar el cartel de «no hay billetes» igual que hicieron al día siguiente.

A pesar de que el nuevo álbum de El Drogas apenas llevaba una semana a la venta, El Drogas y su banda sabían perfectamente que son los invitados de Evaristo y los suyos en estos conciertos, que son la guinda del pastel. También sabían que la mayoría de los asistentes a esta gira llevan siguiendo la carrera del Enrique Villarreal desde sus comienzos, por lo que el repertorio se basó en temas de Barricada y Txarrena, algo que se notó desde el principio pues comenzaron, aún con un pabellón medio vacío, con «Okupacion» y «La silla eléctrica». El público iba entrando en el pabellón y en calor, según se sucedían clásicos de Barricada: “Barrio conflictivo”, “Tentando a la suerte”, “La Hora Del Carnaval”, “No Hay Tregua”, “Oveja Negra”, “Todos Mirando” o “Víctima”. También sonaron temas del resto de la carrera de El Drogas como “Peineta y Mantilla” o “Azulejo frío” y las clásicas versiones como “Frío” o “Aprieta el gatillo”.

El Drogas no paro de moverse de un lado del escenario ni de animar al público. La banda lo dio todo durante la hora y media que estuvieron sobre el escenario, encadenando una canción con otra sin apenas parar un momento. Fue un concierto muy entretenido y directo, sin artificios, con un sonido perfecto, en el que la banda se vacío sobre el escenario como suele ser habitual en sus directos.

Tras unos minutos de espera para el cambio de grupo, de nervios y de ganas de que empezara el espectáculo que siempre es un concierto de La Polla Records, después de tantos años sin pisar Madrid esos pocos minutos se hicieron eternos. Por fin se apagaron las luces, las pantallas mostraron imágenes de una cruz en llamas, se oyó un «Hola, muy buenas», y comenzó a sonar “Salve”, daba igual que fuera la primera vez que asistían a un concierto de La Polla Records o que hubieran visto muchos de sus directos, la locura se desato entre todos los espectadores.

Sin un segundo de descanso sonaron: “Memoria de muerte”, “Así es la vida”, “Lucky man for you”, “Nuestra alegre juventud”, “El suicida”, “Chica yeye”, “Los 7 enanitos”, “Delincuencia”, “Come mierda”… No importaba el tema que fuera el público no paraba de corear todas y cada una de las canciones, algo que es lo normal después de esperar durante años para poder disfrutar de una canción en directo con la banda que la creo.

Como suele pasar en cada concierto que da Evaristo demuestra que es un auténtico líder que se mete al público en el bolsillo desde el primer momento. Es un animador nato que hace que sea imposible ver una de sus actuaciones y quedarse impasible. Aunque el solo sin el resto de la banda poco podría hacer y hemos de reconocer que la banda sonaba como un tiro, da gusto cuando después de tantos años al verles tocar parece que se no ha pasado el tiempo.

Las canciones se suceden una tras otra hasta que suena “¡Ni descanso, ni paz!” único tema nuevo que han grabado en el disco del mismo nombre, sin embrago el público lo canto con las mismas ganas que el resto. Así fueron cayendo entre otras: “Maigenerasión”, “Que turututú, ay que tururú”, “Gol en el campo”, “Hoy vamos a explicar la palabra feo”, “Eutanasia” o “El congreso de los ratones”. Si parecía que el personal no podía dar más de si con tanto clásico cuando comenzó a sonar “Txus” estallo un paroxismo indescriptible, no hubo nadie en todo el pabellón que no cantara a voz en grito, ni bailara o saltara con esta canción. Al finalizar la misma la banda aprovecho para retirarse del escenario a la espera de los consabidos bises.

Tras un breve parón Evaristo y los suyos volvieron para continuar desmenuzando una discografía que a pesar de los años sigue estando tan vigente. Lamentablemente la gira del 40 aniversario de La Polla Records también esta sirviendo para darnos cuenta de que las cosas no han cambiado pues la mayoría de las canciones están de actualidad como si no se hubieran escrito hace más de veinte años como: “Mundo cabrón”, “El avestruz”, “A tu lado”, “Radio krimen”, “Porno en acción”, “Ellos dicen mierda”, “Socios a la fuerza”, “Ya no quiero ser yo” o “Carne pa’ la picadora”.
Una pequeña muestra de lo se sentía con cada tema que interpretaban fue cuando llego el turno de “No somos nada” ya que el pabellón entero canto tan fuerte «quieres identificarnos, tienes un problema» que apenas se escuchó al grupo.

La traca final comenzó por todo lo alto con “Toda la puta vida igual” que hizo que todos los asistentes al concierto cantaran la canción con toda la rabia que les fue posible. Después le llegó el turno a “La justicia”, “Johnny” y “La llorona” que según dijo el propio Evaristo «Esta es para bailar agarrados». Las ultimas en sonar fueron “Odio a los Partidos” y “Así Casca la Basca”. El final del concierto fue un poco abrupto pues prácticamente al terminar de sonar la última nota el grupo se fue del escenario sin decir nada, ni despedirse lo que provoco que oyéramos el comentario de uno de nuestros vecinos de concierto de «Se han ido como si tuvieran que ir a cambiar el ticket del coche». Sin embargo esto no empaño para nada el sentimiento de satisfacción que tenía el público tras haber vivido después de tantos años un nuevo concierto de La Polla Records.

El tándem formado por El Drogas y La Polla Records hicieron deleitarse a todos los que acudimos al primer de los dos conciertos que dieron el pasado fin de semana en el antiguo Palacio de los Deporte. Daba igual la edad que tuviéramos pues todos salimos del concierto con cara de felicidad por haber disfrutado del directo de la banda de Punk más influyente del estado. Enhorabuena a todos los que vayan a ir a los pocos conciertos que les quedan por dar y a los que no, si pueden que se hagan con una entrada.
Texto: Carlos M.V.G. y Fotos: Dani Diez

























