Maika Makovski: veinte años de trayectoria para abrir una nueva etapa en el “LPA BMusic Fest” // LPA BMusic Festival 2026 – Parque Litoral El Rincón, Las Palmas de GC – 12/09/2026

Maika Makovski regresó al “LPA BMusic Fest” dos años después de su anterior visita a Las Palmas de Gran Canaria, aunque esta vez lo hizo con una particularidad muy especial: el concierto servía para abrir la gira con la que celebra sus veinte años de trayectoria musical. Y desde los primeros compases quedó claro que no se trataba simplemente de una celebración retrospectiva, sino del comienzo de una nueva etapa.
La actuación comenzó con Maika frente al órgano, envolviendo el escenario con sonidos psicodélicos que establecieron desde el primer instante una atmósfera particular. La batería de David Martínez se convirtió pronto en otro de los elementos sonoros más destacados, acompañando un inicio en el que predominaba la creación de ambientes frente a la contundencia.

Maika Makovski
Antes de uno de los primeros temas, Maika se dirigió al público para reconocer que era un gusto estar allí «con mis hermanos», en una evidente referencia al resto de músicos que la acompañaban. Poco después recordaría también su anterior visita: «Estuvimos hace dos años y estamos abriendo gira, qué mejor sitio aquí con vosotros». Una declaración que otorgaba al concierto un significado añadido y que conectaba directamente aquella visita con el comienzo de esta nueva etapa.
A partir de ahí, el concierto fue creciendo y modificando progresivamente su fisonomía. Maika abandonó el órgano para empuñar la guitarra y el sonido adquirió una orientación más cercana al blues rock, antes de regresar nuevamente a los teclados. Los cambios de instrumento se sucedían integrados dentro de la propia interpretación, sin convertirse en un elemento accesorio, sino formando parte de la manera en que la artista construía cada canción.
El repertorio permitió recorrer diferentes momentos de su trayectoria. Desde “Kradiaw”, su debut de 2005, hasta trabajos posteriores como Thank You for the Boots, Maika Makovski, MKMK o Bunker Rococó, la selección no se limitó a un único periodo creativo. So Far Sober, Number, Oh M ah, Exotic Ingredients, Reaching Out to You, Love You Til I Die, No Blood, Charming Gigolo, Hunch of the Century, Lenguage, Purpose y Lava Love fueron componiendo un repertorio que mostraba la amplitud de un recorrido que alcanza ya dos décadas.

Maika Makovski
Precisamente MKMK aportó algunos de los momentos de mayor aceleración del concierto. Los teclados adquirieron un protagonismo diferente y, cuando Maika regresó a la guitarra, la interpretación ganó en intensidad. En Purpose, uno de los momentos más trepidantes, la artista acompañaba la interpretación con continuos aplausos, transmitiendo una energía casi desbordada, para terminar dirigiéndose al público con un «gracias de corazón».
Pero si algo definió la actuación fue la capacidad para alternar intensidad y momentos más contenidos. Reaching Out to You y Love You Til I Die introdujeron sonidos más intimistas y psicodélicos, con Maika a la guitarra mientras David Martínez construía desde la batería un acompañamiento preciso. En No Blood, el humo comenzó a envolver el escenario bajo una iluminación dominada por los tonos rojos, acentuando una estética en la que la oscuridad y la presencia escénica de la artista tenían también un papel fundamental.
El concierto ofreció además diferentes maneras de ocupar el escenario. En Hunch of the Century, Maika abandonó por un momento guitarra y teclados para situarse únicamente frente al micrófono. Al finalizar, llegó el momento de presentar a quienes la acompañaban: Bobbi Relac a la guitarra, Juan Carlos Luque al bajo y David Martínez a la batería, sin olvidar los agradecimientos al equipo de monitores, sonido e iluminación.

Maika Makovski
La relación entre los músicos fue ganando protagonismo conforme avanzaba la actuación. En Lenguage, Maika tomó el micrófono y se acercó al frente del escenario, mientras una batería muy marcada encontraba respuesta en los riffs de Bobbi Relac, que se aproximaba a ella desde la guitarra. Era una escena que resumía buena parte de lo que estaba sucediendo sobre el escenario: distintos elementos que iban entrando y saliendo para construir una interpretación cambiante.
El tramo final recuperó la intensidad. Lava Love llevó nuevamente a Maika hacia un terreno más íntimo, esta vez acompañada por las dos guitarras, antes de que toda la formación terminara reunida frente a la batería. El ritmo se hizo más fuerte y marcado hasta llegar a un último stop que precedió al final del concierto.
Con ello terminaba una actuación en la que Maika Makovski volvió a demostrar una notable capacidad para transitar entre registros sin perder una identidad propia. Veinte años después de aquel primer Kradiaw, el aniversario no parece plantearse como una mirada exclusivamente hacia atrás, sino como el punto de partida de una nueva etapa.

Maika Makovski
Y si el “LPA BMusic Fest” fue elegido para abrir esta gira, la artista y su banda respondieron a la elección con un concierto entregado, construido sobre la experiencia acumulada durante dos décadas y sobre una formación que, pese a ser diferente de la anterior gira, mostró una evidente compenetración.
Tras el concierto tuvimos además la oportunidad de conversar brevemente en el backstage con Juan Carlos Luque. El bajista valoró positivamente la respuesta del público y explicó que, aunque la formación es diferente a la de la gira anterior, se encuentra ya bastante compactada. Como propio inicio de gira, consideraba que la experiencia había sido positiva.
Luque, mallorquín como Maika, también puso sobre la mesa una realidad que afecta especialmente a las giras por las islas: nunca se sabe de antemano qué cantidad de público responderá en cada ciudad. Mientras existen plazas como Vitoria, Madrid o Barcelona donde tradicionalmente consiguen llenar las salas, otros destinos presentan una respuesta más difícil de prever. En cualquier caso, la expectativa de la banda es que la gira tenga una buena acogida y que ese carácter de cierto trance que poseen algunos de los temas del repertorio conecte con el público.
En Las Palmas, esa nueva etapa ya tiene su primer capítulo escrito.

Maika Makovski
LPA BMUSIC FEST’26: rock, nuevas propuestas y un festival que sigue buscando su siguiente paso
Con la actuación de Maika Makovski cerrábamos nuestra cobertura de la decimotercera edición del LPA BMUSIC FEST, una edición que por primera vez ampliaba su duración hasta cuatro jornadas y que proponía cuatro experiencias musicales diferenciadas en el Parque Litoral El Rincón. Después de haber seguido el festival desde 2018, esta edición permite también detenerse un momento y valorar no solo lo que ocurrió sobre los escenarios, sino hacia dónde parece dirigirse una cita que continúa buscando nuevas fórmulas para crecer.
El viernes 11 fue, sin duda, la jornada que concentró la mayor presencia de rock y sonidos contundentes. LONCHA VELASCO, BALA, ANGELUS APATRIDA, DEF CON DOS y FUET!, junto a tres de las propuestas finalistas de LPA EMER-GENTE, construyeron una noche en la que rap, punk, hardcore, metal y rock convivieron sin necesidad de establecer fronteras demasiado rígidas.

Según la nota de prensa facilitada por María Ameneiros, responsable de prensa del festival, aquella jornada situó al Parque Litoral del Rincón como uno de los puntos de referencia para la escena de rock y sonidos más duros, destacando la puntualidad de los conciertos, la respuesta del público y el funcionamiento general de la organización.
Y sobre el terreno pudimos comprobarlo desde diferentes perspectivas. De la irreverencia de LONCHA VELASCO a la contundencia de BALA.

LONCHA VELASCO
LONCHA VELASCO fue la encargada de abrir la jornada principal dejando claro desde el primer momento que su propuesta no entiende demasiado de límites. Rap, punk, metal, electrónica e irreverencia se dieron cita en un espectáculo donde la imagen tuvo tanto peso como la música, con un vocalista especialmente expresivo que jugó con diferentes registros y llegó a aparecer con túnica roja y corona dorada, mientras Juanjo Bravo aportaba otra nota de color desde el bajo con una falda negra. Una puesta en escena que entiende el directo como un espacio donde música, humor y provocación forman parte del mismo espectáculo.
Después llegaría BALA, y el cambio de registro fue inmediato.

BALA
BALA volvieron a demostrar que dos personas pueden generar una dimensión sonora muy superior a la que cabría esperar de un dúo, con una Violeta Mosquera atronadora a la batería y una Anxela Baltar que llevó toda esa energía al escenario. No era, además, la primera vez que Metalcry.com se acercaba a la formación durante esta edición: en la entrevista que mantuvimos con Violeta, hablamos también del papel de la mujer en la escena musical y de la necesidad de que su presencia deje de considerarse algo excepcional. «Lo que nos parece extraño que haya tan pocas que tengan visibilidad», explicaba.
En Las Palmas de GC, ambas demostraron sobre el escenario que no necesitan ningún tratamiento especial: simplemente salir, tocar y hacerlo con la contundencia que caracteriza a BALA. Al terminar tuvimos ocasión de saludar a Violeta en backstage y trasladarle nuestra impresión sobre la actuación. Su agradecimiento y su valoración positiva de la respuesta del público cerraban un concierto que dejó una de las imágenes más contundentes de la jornada.

ANGELUS APATRIDA
ANGELUS APATRIDA, el gran punto de encuentro
Pero si hubo una actuación que concentró especialmente la atención del público, esa fue la de ANGELUS APATRIDA.
La presencia de la banda albaceteña como cabeza de cartel había convertido el viernes en una cita especialmente atractiva para los seguidores del thrash metal. No era una percepción exclusivamente nuestra: durante la jornada pudimos hablar con diferentes asistentes que señalaban precisamente a ANGELUS APATRIDA como uno de los principales motivos de su presencia en el festival.
La respuesta fue evidente. El recinto registró una afluencia muy elevada durante su actuación. El dato resulta interesante precisamente porque permite entender el peso específico que puede tener una banda como ANGELUS APATRIDA dentro del cartel.
La banda llegaba además en un momento especialmente significativo: veinte años después de la publicación de Evil Unleashed y dentro de su gira Summer of Malevolence, después de haber compartido escenarios con nombres como Megadeth, Soziedad Alkoholika o Sacred Reich.

ANGELUS APATRIDA
Sobre el escenario todo aquello se tradujo en una actuación contundente, precisa y perfectamente rodada.
El público respondió con pogos, saltos y una intensidad creciente. En dos ocasiones incluso pudimos observar cómo algunos asistentes eran desplazados en volandas hasta terminar en el foso, obligando a la seguridad a intervenir para devolverlos a la zona destinada al público.
Y cuando el concierto terminó, la euforia todavía continuaba. Las púas lanzadas desde el escenario provocaron una auténtica disputa entre los asistentes que se encontraban en las primeras filas.

ANGELUS APATRIDA
En backstage pudimos saludar a Guillermo Izquierdo y David G. Álvarez «Davish», con quien previamente habíamos mantenido una entrevista para Metalcry.com. La banda se mostró satisfecha con la respuesta obtenida en Las Palmas de GC y volvió a poner en valor una idea que ya nos había transmitido antes del festival: cada concierto es diferente y la experiencia de esta gira estaba siendo especialmente positiva.
El momento sirvió también para poner en contexto el siguiente capítulo de la banda, con la incorporación a Napalm Records y el próximo lanzamiento de “The Reckoning”, cuyo primer adelanto, «Cycle Of Ruin», ya había sido presentado antes de su llegada a Canarias.
DEF CON DOS: tres décadas después de «Alzheimer»
Tras la descarga de thrash llegaba otro de los nombres históricos de la jornada: DEF CON DOS y su gira de treinta aniversario de Alzheimer.
Dos años después de su anterior presencia en el festival, la formación regresaba con una propuesta especialmente vinculada a la celebración de aquel álbum y con la incorporación de Mara Gilbert, que asumía un papel protagonista junto a César Strawberry.

DEF CON DOS
El directo tuvo diferentes focos de atención. La amplitud de la formación multiplicó los movimientos sobre el escenario, con Mara Gilbert, César Strawberry y Samuel Barranco ocupando continuamente diferentes espacios, mientras Alberto Marín aportaba desde la guitarra el componente metálico de una propuesta que continúa moviéndose entre rap, punk y metal.
Uno de los momentos visualmente más destacados llegó con «El día de la Bestia», cuando Strawberry apareció con una máscara mientras las pantallas reproducían imágenes relacionadas con la película de Álex de la Iglesia y el número 666.

DEF CON DOS
Los pogos formaron parte igualmente de la actuación, aunque la respuesta del público fue algo menos desbordada que durante su anterior visita al festival. En aquella ocasión incluso se produjo un intento de salto al foso que obligó a intervenir a la seguridad.
Tras el concierto pudimos intercambiar impresiones con Alberto Marín, quien valoró positivamente la respuesta del público canario, aunque también percibió una asistencia algo menor que dos años atrás. Un dato especialmente significativo teniendo en cuenta que, según nos explicó, la banda había conseguido “sold out” en todas las plazas de la gira hasta ese momento.
Y cuando parecía que la noche terminaba, llegó FUET!
Pasada la medianoche todavía quedaba una última descarga.

FUET!
FUET! asumió la difícil responsabilidad de cerrar una jornada que había comenzado a las siete de la tarde y acumulaba ya varias horas de conciertos. El descenso de público después de DEF CON DOS era inevitable, pero quienes permanecieron en el recinto encontraron a una banda que salió al escenario sin intención alguna de rebajar la intensidad, con sus guitarras y riffs, su habitual carácter irreverente y unos pogos que forman parte natural de sus directos. La propia banda agradeció explícitamente a quienes seguían allí a esas horas, en una muestra de conexión con un público que, aunque más reducido, respondió a su propuesta.
No era la primera vez que Metalcry.com se acercaba a FUET! en esta edición. En la entrevista que mantuvimos con la banda antes del festival explicaban que habían llegado a abrir circle pits incluso ante públicos que todavía no conocían sus canciones: «Que la gente entre en nuestra movida y se abran circle pits sin conocer los temas es algo gordísimo». En Las Palmas volvieron a encontrar esa respuesta, confirmando sobre el escenario una conexión con el público que forma parte de la identidad de la formación.

FUET!
FUET! llegaba además después de un año especialmente significativo, consolidando su recorrido desde el underground madrileño hacia escenarios de mayor dimensión como Resurrection Fest y Canela Party. Su inclusión en el cartel, y especialmente su elección como cierre de una jornada de marcado carácter rockero, situaba a una formación todavía joven dentro de una apuesta del festival por incorporar nombres que están construyendo su propio recorrido.
LPA EMER-GENTE, algo más que un escenario secundario
Precisamente esa idea de futuro estuvo presente durante toda la jornada a través de LPA EMER-GENTE.
Endless Bridge, Bífidos y Epebo fueron los tres finalistas que compartieron protagonismo con las bandas principales del viernes, manteniendo la fórmula de alternar las actuaciones del escenario emergente con las del escenario principal.
La iniciativa había alcanzado este año cifras especialmente importantes de participación y el formato elegido permitía que las bandas emergentes no quedaran relegadas a un espacio completamente independiente. Compartían recinto, público y jornada con artistas ya consolidados. Y ese detalle es importante.

Un concurso de bandas emergentes adquiere verdadero sentido cuando no se limita a entregar un premio, sino cuando consigue generar un puente entre quienes empiezan y quienes ya han recorrido una parte importante del camino. En esta edición, además, el escenario LPA EMER-GENTE contó con una carpa de mayores dimensiones y con unas condiciones de sonido e iluminación que, desde nuestra experiencia de años anteriores, supusieron una mejora apreciable.
El desenlace del concurso llegó el sábado, cuando Eco Leone fue anunciado como ganador de LPA EMER-GENTE 2026, convirtiéndose en la formación que contará con presencia en la próxima edición del festival. Un festival que sigue creciendo, pero que también puede seguir afinando.
Después de cuatro jornadas, llega inevitablemente el momento de mirar el conjunto
La decimotercera edición ha supuesto un cambio importante respecto a anteriores convocatorias. Ampliar el festival a cuatro días implica ampliar también la propuesta, repartir los recursos y conseguir que cada jornada encuentre su propio público.
La sensación sobre el terreno fue que el viernes volvió a ser la jornada con mayor capacidad de convocatoria dentro del ámbito del rock, y que la presencia de ANGELUS APATRIDA tuvo un peso evidente en esa respuesta.
También resulta significativo que algunos de los artistas que actuaron este año ya hubieran visitado recientemente las islas. En el caso de DEF CON DOS y Maika Makovski, su anterior presencia se produjo hace apenas dos años. Durante nuestra conversación con Juan Carlos Luque después del concierto de Maika apareció precisamente esta cuestión: para una banda que gira por las islas, la respuesta del público resulta más difícil de prever cuando el artista ha visitado recientemente el territorio.
No se trata de una circunstancia exclusiva de este festival, sino de una particularidad que cualquier programación insular debe tener presente. La renovación del público y la capacidad de generar una sensación de acontecimiento pueden adquirir aquí un peso especialmente importante.
En ese sentido, la apuesta por ANGELUS APATRIDA ofreció un ejemplo muy claro de lo que puede suceder cuando se incorpora una banda con una trayectoria internacional y muchos años sin actuar en Gran Canaria. La respuesta fue inmediata.
Y quizá ahí exista una de las claves para seguir desarrollando la jornada de rock del festival: combinar nombres capaces de movilizar al público de la escena con artistas que permitan descubrir nuevas propuestas, manteniendo al mismo tiempo una identidad propia.
La propia dirección del festival ya ha demostrado que está dispuesta a explorar ese camino. En la rueda de prensa previa, Teresa Deudero explicó que se habían valorado nombres internacionales como SEPULTURA, aunque finalmente las fechas no hicieron posible su incorporación al cartel.
No sabemos qué nombres terminarán formando parte de futuras ediciones, pero sí parece evidente que existe margen para seguir ampliando la dimensión de la propuesta.
Jornadas muy identitarias
El jueves abrió una puerta hacia la electrónica y los nuevos sonidos con LPA Sound Juernes. El viernes concentró buena parte de la propuesta rock, punk, hardcore y metal. El sábado amplió el espectro hacia una programación más ecléctica en la que Maika Makovski ejerció como uno de los principales vínculos con el público rockero. Y el domingo, con LPA Fun Family, volvió a demostrar que existe un público familiar y festivo capaz de responder con fuerza a una propuesta diferente.
Y hay otro aspecto que merece ser destacado: la producción
Después de haber cubierto LPA BMUSIC FEST desde 2018, esta edición nos deja una impresión especialmente positiva en cuanto a sonido e iluminación. El escenario principal ofreció unas condiciones que permitieron trabajar con solvencia tanto desde el público como desde el foso, mientras que el espacio de LPA EMER-GENTE mostró una evolución respecto a ediciones anteriores.
También el propio recinto continúa ofreciendo elementos que favorecen la permanencia del público: restauración, zonas de descanso, espacios con mesas y hamacas y una distribución que permite combinar los conciertos con momentos de pausa.
Todo ello forma parte de la experiencia y explica que el festival no dependa exclusivamente de los nombres que aparecen en el cartel.

LONCHA VELASCO
Mirando hacia 2027
LPA BMUSIC FEST’26 termina dejando una edición diferente, más larga y con una apuesta clara por seguir evolucionando. La fórmula de varias jornadas todavía puede seguir afinándose. La respuesta de cada público a cada propuesta proporciona información muy valiosa para determinar qué combinaciones funcionan mejor y cómo equilibrar artistas consolidados, nuevas bandas y propuestas capaces de generar un verdadero efecto de convocatoria.
En el caso del rock, lo vivido este año ofrece una pista especialmente interesante: cuando el festival incorpora un nombre con capacidad de atraer a seguidores de la escena que llevaba muchos años sin actuar en Canarias, la respuesta puede ser especialmente significativa. Al mismo tiempo, la presencia de bandas como BALA, LONCHA VELASCO o FUET! demuestra que existe espacio para descubrir propuestas que todavía están construyendo su trayectoria, mientras que LPA EMER-GENTE permite que ese proceso de descubrimiento tenga además una continuidad dentro del propio festival.
Quizá esa combinación sea uno de los caminos que merezca la pena seguir explorando: un festival que no renuncie a sus raíces locales, que mantenga su carácter cercano y diverso, pero que continúe incorporando nombres capaces de ampliar su radio de atracción. Desde Metalcry.com seguiremos atentos.
Porque después de cuatro jornadas, veintisiete propuestas y muchas horas de música, si algo ha dejado claro esta edición es que LPA BMUSIC FEST sigue teniendo margen para crecer sin perder aquello que lo hace reconocible. Y ahora queda descubrir hacia dónde decide dar el siguiente paso.

























