MEDINA AZAHARA + TIERRA SANTA – GUIJUELO – 07/08/2015
Heavy Metal con denominación de origen
En una calurosa noche de verano y en la cuna del buen jamón, Guijuelo (Salamanca), se daba cita una magnifica velada, donde pudimos disfrutar de los riojanos Tierra Santa y los cordobeses Medina Azahara.
Con una media hora de retraso, comenzaba el gran show de Tierra Santa ante un no muy cuantioso, pero entregadísimo, público. El sonido desde las primeras filas no era muy agradable, pero se compensó con la inmensa calidad del concierto que allí aconteció.
A tope comenzó la noche con las atronadoras guitarras iniciales de “Séptima Estrella”, poniendo el listón muy, muy alto. Tras ella, los riojanos no pensaban darnos tregua: el segundo cañonazo que nos dispararon fue “Indomable”, palabra que después de verles en directo, podría ser un muy buen adjetivo para ellos mismos.
Muy aclamadas fueron “La leyenda del Holandés Errante”, “La sombra de la Bestia” o “Juana de Arco”. Tras éstas, “El amor de mi vida”, “Pegaso”, “Alas de fuego” y “La momia” daban pie a los bises, formados por “El bastón del Diablo”, “Legendario” y la mítica “La canción del Pirata” coreada como ninguna y haciendo entre cánticos, saltos y botes, vibrar todo el recinto.
Se echó en falta algún tema tan esperado e indispensable como “Caballo de Troya”, pero aun así nos ofrecieron un conciertazo sobresaliente e inolvidable.
Tras un pequeño descanso comenzaba el más anhelado momento de la noche por muchos, el esperadísimo concierto de Medina Azahara.
Antes de meterme de lleno con los cordobeses, quiero felicitar y alagar la buena organización de toda la noche en todos los ámbitos responsables del evento. El único aspecto negativo (por poner alguna pega, jeje) fue la accesibilidad un poco dificultosa en el tránsito de la zona de la entrada y la barra del bar, a la pista del concierto. Estoy segura que con algún sencillo cambio, se podría acceder y salir de la pista de escenario con una silla de ruedas, mucho más fácilmente.
Ahora sí con los Medina ya en escena, la fiesta estaba aún más que asegurada.
Los cordobeses nos ofrecieron un entregadísimo show iniciado por las primeras estrofas de “Necesito Respirar”, para convertirse rápidamente en “Aprendimos a vivir”.
Un más que entregado público arropó a la banda en todo momento y es que Manuel Martínez es un grandísimo frontman, no paró ni un solo instante de ir de un lado para otro, sin perder su compostura y calidad vocal ni un momento, brindando el micrófono al público durante todo el concierto, lo que incrementó el ardor del show más si cabe.
Pero aun así hubo momentos más especiales y coreados que otros como en la llegada de la mítica “El Lago”, o la tierna “No quiero pensar en ese amor”
Al acercarse la recta final llegó el momento de presentar a la banda con dedicatorias muy especiales hacia cada uno de sus miembros y de disfrutar del momento más esperado de show, el turno de ver la poderosa descarga de “Necesito Respirar” cantada casi al completo por el público… emocionaba sobre manera, ver cómo la gente alzaba su voz al unísono para cantarla y vivirla junto a la banda. Más TEMAZOS como es “Todo tiene su fin” y el verdadero fin de la noche, que llegó por todo lo alto, con una abierta dedicatoria en mayúsculas y a voces al público, la aclamadísima “A toda esa gente”.
Creo que volveré pronto a este pueblo salmantino llamado Guijuelo, pues es un lugar que acostumbra a hacer conciertos y festivales de gran calidad musical y personal y muy buena organización como os hemos contado, esta vez con Tierra Santa y Medina Azahara. ¡GRAN NOCHE!





























