NAFARCORE FEST 2014: SALA EL TEMPLO, PAMPLONA – 10/10/2014
Primera edición… ¡primer éxito!
En una noche complicada en Pamplona/Iruña, en la que habían varios conciertos y fiestas varias, la primera edición del NAFARCORE FEST en la sala El Templo de Pamplona, consiguió saldarse con un resultado que, si bien no puede considerarse un rotundo éxito, sí hace que se pueda mirar al futuro con optimismo y comprobar que las nuevas bandas que pueblan el panorama metalero estatal hoy en día tienen seguimiento y van construyendo una base de seguidores fieles.
Ante una poco a poco concurrida sala, comenzaron su descarga los jerezanos OVERDRY, de la mano de un Hardcore/Metalcore bastante pesado y con muchos cambios de ritmo. Con ellos empezaron a verse los primeros circle pits de una audiencia que, aunque escasa, estaba muy motivada. También pudimos ver la que a la larga sería la peor carencia de la sala: El mal sonido. Bastante embarullado, no dejaba disfrutar de los conciertos en su plenitud. Pero la gente estaba a lo que estaba, a pasárselo bien y escuchar buena música.
En mi opinión, OVERDRY se hicieron un tanto pesados. Para el estilo que llevan, alargaban demasiado las canciones y, unido a que su set fue bastante largo, hizo que el concierto acabase siendo algo aburrido. No obstante, la actitud de la banda fue impecable, interactuando con el personal y desgranando por completo su nuevo disco «Golem«. La canción homónima, «Mil Recuerdos«, «Extinción» o «Ciudad de Barro» fueron algunas de las que sonaron.
Tras el cambio de backline de rigor, teníamos sobre las tablas a DAWN OF THE MAYA. Jugaban en casa y llevaban más de un año sin tocar en la ciudad, y eso se notó. Las primeras filas se llenaron de gente joven con camisetas del grupo y coreando todos los temas.
El grupo desgranó su último disco «The Truth IS In Front Of You» al completo, incluyendo los nuevos temas que lanzaron para la edición deluxe. De este modo, comenzaron la descarga con el dúo «Atmosphere/Everest«, y desde ahí siguieron haciendo un repaso por todo el disco. «Desolated Cosmos» fue el único recuerdo a «Me, The Planet«, su anterior álbum, algo que a mí en particular no me gusta demasiado, pues si bien creo que hacen bien en confiar en su nuevo disco y entiendo que es lo que les apetece, creo que el anterior tiene varios temazos que no se merecen caer en el olvido.
Tras ellos, llegaban las verdaderas estrellas de la noche, el grupo por el que la mayoría de la gente había acudido. Los madrileños VITA IMANA congregaron al numeroso público que había en la sala y desataron bastante locura. Desde el inicio con «Depredador de Luz», la gente comenzó con los habituales circle pits, wall of deaths y demás que tan de moda están en este tipo de conciertos.
Centrándonos en la parte musical, pese al mal sonido, pudimos disfrutar de un set largo y equilibrado entre sus dos últimos discos, con algunas perlas de su primer álbum. Como no podía ser menos, dieron mucha cancha a «Oceanidae«, con temas como «Ablepsia» o la propia «Oceanidae» (el único punto negro para mí fue no incluir «Mar de Cristales«, probablemente el mejor tema del disco).
«Uluh» también tuvo su lógica representación como el disco que les ha aupado a donde están, y temas ya imprescindibles como «Animal» o «Un Nuevo Sol» (en la que se subieron los cantantes de OVERDRY y DAWN OF THE MAYA a colaborar) desataron los mayores pogos de la noche. «Gondwana» y algún recuerdo a su primer disco completaron un set variado en el que se pudo oír de todo.
Quizá se me hizo algo largo el concierto, pero no se les puede reprochar absolutamente nada dado que su actitud fue más que correcta y la ejecución realmente buena.
En definitiva, si bien no podemos hablar de total éxito con la primera edición de esta nueva propuesta ideada por NAFARCORE CREW, sí creo que se saldó con una asistencia aceptable y unas bandas de buen nivel que conectaron con el público, con lo que la continuidad del evento es muy posible de cara a próximos años.
Queremos agradecer a NAFARCORE CREW y a David Sobrino por las facilidades dadas y un fuerte saludo especialmente a Javier Cardoso y Marcos Martínez.




































