Noche lluviosa de caña: Factory Rock Fest IV – Sala La Lata de Zinc (Oviedo) – 01/11/2019
Llovía cuando los aficionados a la música nos acercábamos a la sala La Lata de Zinc de Oviedo para asistir a la cuarta edición del FACTORY ROCK, festival en el que iban a participar cuatro bandas de lo más interesantes, entre ellas unos KTULU que recientemente han vuelto a la actualidad y que, este año, solamente iban a pasar por tierras asturianas en esta ocasión. Junto a ellos, los catalanes GROUND, y también UNEXPECTANCE y RÉPLICA, atrajeron a un público bastante numeroso, aunque no tanto como yo había esperado.
GROUND
Desde Barcelona llegaban GROUND, un grupo de Sludge Metal con tan solo dos miembros, que venían a dar toda la caña del mundo en su primera incursión en Asturias. En su sonido destaca la contundente pegada de Isaac a la batería, y también los cambios de ritmo en sus canciones. Sin embargo, el hecho de que la voz de Marcos se escuchara lo justo, y también el de que sus temas resulten algo lineales en algunos momentos, hicieron que el público no respondiera tanto como hubiera sido deseable.

Esperamos que en su próxima visita a tierras asturianas su sonido cale mejor entre la gente.

UNEXPECTANCE
Una banda que yo tenía muchas ganas de volver a ver en directo eran UNEXPECTANCE. Mientras sonaba la intro, todos estaban quietos en el escenario mirando al suelo. Sin embargo, la intro se alarga más de lo que estaba previsto y ellos, desde el escenario, empiezan a hacer gestos para que la corten. Entonces, cuando termina, se lanzan a darlo todo con “El altar del olvido” y “Deus ex machina”.

Van con mucha fuerza y muchas ganas, alternando temas que ya conocemos, como “La caída de Prometeo” o “La ira de los justos”, con otros nuevos que estarán en el disco que van a presentar el próximo año, como “Neurapraxia” o “Última palabra”. Con “Deja vu” y “Guerra interior” se despiden.

UNEXPECTANCE habían demostrado, una vez más, que son un importante valor dentro de los sonidos extremos en Asturias, y, una vez más, habían conseguido que el público disfrutara con su música.
RÉPLICA
Una de las bandas que ya estaba confirmado casi desde que, hace ya unos cuantos meses, se había anunciado esta nueva edición del festival eran RÉPLICA, una banda que lleva ya bastantes años en esto y que eran de los que más público atraían. Después de la intro, salen a darlo todo con “Energía”, título más que apropiado para definir su música. Siguen con temas como “Behind”, “Monster”, “Protesta” o “No more”, ante un público entregado y que monta unas buenas tanganas.

Le dedican a una chica de las primeras filas un trozo de “No hay tregua”, de BARRICADA, y siguen la caña con “Buitre”, “Take da future” o “Feed ya brain”, que fue muy coreada. En “Free” un tío se sube al escenario para saltar desde allí (y todavía lo repetirán alguna vez más). Se monta un buen wall of death y la gente se vuelve loca.

Los asturianos RÉPLICA siguen siendo una banda cargada de fuerza y de calidad que atraen a mucho público a sus actuaciones, un público que, como se puede ver, lo da todo con ellos.
KTULU
La gran atracción de la noche eran KTULU, una de las bandas imprescindibles del Metal de los años noventa en nuestro país, en la que iba a ser su única actuación en Asturias de este año.

Después de la intro salen a darlo todo con “Pura vida”, en la que la voz de Willy apenas se escucha. De hecho, los problemas con la voz fueron casi continuos durante su actuación, aunque eso no impidió que un público entregado lo diera todo con canciones como “Biocontaminación”, “Lado oscuro” o “Tiempo hostil”.

La caña es continua, con un grupo que destila rabia desde el escenario y con un público que busca responder a esa rabia con muchas ganas. Así, temas como “Crisis de fe” o “Hiperactividad” son muy coreadas. El final de su actuación fue con “Delirium tremens” y aquella “Apocalipsis 25D” que se incluía en la banda sonora de “El día de la bestia”, justo antes de unos solos.

Cuando salíamos de la sala, todavía llovía sobre Oviedo, pero eso no importó a un público que, mientras se iba, podía recordar cómo KTULU habían sido un fin de fiesta ideal para esta nueva edición del FACTORY ROCK FEST, un festival que, esperamos, continúe durante mucho tiempo.

























