Sábado 19 de julio, la jornada que marcó un antes y un después del Zurbarán Rock // Burgos, 19/07/2025
Burgos vivió este sábado una de las jornadas más intensas y memorables en la historia del Zurbarán Rock, consolidando al festival como una de las citas imprescindibles del verano. El día comenzó pronto y con un tono íntimo, pues a la hora del vermut Robin McAuley ofreció un mágico concierto acústico en el escenario de la Fundación Círculo, en plena Plaza de San Juan, a los pies de la Catedral. Acompañado por dos guitarras acústicas, el veterano vocalista repasó grandes éxitos de su carrera con sensibilidad y cercanía, dejando momentos de emoción compartida entre artistas y público.

Ya por la tarde, el ambiente fue creciendo en el Parque de San Agustín, donde se instalaron los dos escenarios principales. A las 16:30 h, Kilmara abrió fuego con su potente metal melódico, poniendo en marcha a los primeros asistentes que iban llenando el recinto. Le siguieron Hell In The Club con una descarga de hard rock italiano lleno de actitud y energía contagiosa.
Evil Invaders se encargaron, a continuación, de subir la temperatura con su thrash/speed metal abrasivo. A esas alturas, el parque ya presentaba una asistencia superior a la de otras ediciones, siendo evidente el crecimiento del festival.

Ya sobre las 20:25 h, en el escenario de Fundación Caja Rural, Blaze The Trail ofrecieron un show sólido y contundente, antes de que Crazy Lixx sacaran todo su arsenal sleaze en el escenario principal con himnos festivos, riffs pegadizos y una estética ochentera que encendió a la multitud.

Y fue justo en ese momento de efervescencia colectiva, en torno a las 22:30 h, cuando la organización de Zurbarán Rock anunció una noticia histórica: el festival cambiará de ubicación en 2026. El tradicional Parque de San Agustín, epicentro del evento desde 2019, se ha quedado pequeño. A partir del próximo año, Zurbarán Rock se celebrará en el Espacio El Plantío, con mayor capacidad y mejores infraestructuras, en sintonía con la dimensión que ha alcanzado la cita. Además, dieron a conocer la fecha para que todos nos grabemos a fuego en la agenda los días 10 y 11 de julio de 2026.

Tras el anuncio, la noche continuó con el thrash de Injector (en el segundo escenario), a los que seguiría uno de los momentos más esperados de la jornada. Stratovarius subió al escenario principal con un show deslumbrante, que repasó las distintas etapas de su carrera con una ejecución impecable. La banda finlandesa ofreció una actuación cargada de energía, virtuosismo y emoción, con un público completamente entregado. Con un Timo Kotipelto brillante a las voces, Jens Johansson marcando el paso en los teclados y toda la banda sonando como una apisonadora melódica, Stratovarius ofreció una actuación inolvidable que dejó al público fascinado.

El festival iba llegando a su fin y el cierre lo pusieron Overdrivers con su potente hard rock y Bridear, que exportaron desde Japón una descarga de metal moderno y virtuosismo técnico.
La del sábado fue la jornada más concurrida que se recuerda en el festival, con una asistencia que superó todas las previsiones y confirmó que Zurbarán Rock ha dejado de ser una joya escondida para convertirse en un gigante del circuito festivalero nacional. Con un cartel equilibrado, organización impecable y una comunidad cada vez más fiel, el salto a El Plantío en 2026 promete elevar aún más el listón. Pero este sábado, sin duda, quedará grabado como el día en que el Zurbarán Rock se hizo demasiado grande para quedarse donde estaba.
Nos vemos en 2026 en la nueva ubicación.

































