SISTER SIN + ARGOS + MR. WILFRED – SALA WE ROCK, MADRID – 27/09/2013
Un huracán sueco pasa por Madrid
La noche del pasado Viernes 27 de Septiembre prometía heavy metal y fiesta en Madrid… ¿Qué porqué? Pues porque los suecos SISTER SIN, quienes están viendo en este 2013 como crece su popularidad dentro de la escena europea del estilo, gracias sobre todo a la edición de su último trabajo en 2012, un potente y fresco “Now and Forever”, venían dispuestos a presentarse ante la audiencia española en una gira cuya primera fecha recalaría en el nuevo templo del rock y el metal en Madrid, la Sala We Rock.
Y no contentos con eso nuestros amigos de Kivents tuvieron a bien programar dos actuaciones más como aperitivo a la de los suecos, las de los locales ARGOS y MR. WILFRED, quienes, cada uno en su estilo, calentarían de lo lindo el ambiente para el concierto de la banda liderada por Liv Sin.
Pasadas las 20:30 horas se posicionarían en escena ARGOS, un quinteto madrileño que se encuentra actualmente presentando su nuevo trabajo “No mires atrás” y cuyo estilo se encuentra justo en medio de otros como el heavy metal, incluso el power metal en ocasiones, y el hard rock (algo que declararon bien alto con las versiones que nos tendrían preparadas en su concierto).
Debo decir que un atasco en el centro de Madrid me impidió llegar al comienzo de la actuación del grupo por lo que para cuando un servidor accedía a la We Rock ARGOS ya se encontraban en el tercer tema de su setlist y con la maquinaria bien engrasada para ofrecer lo que a mi parecer sería uno de esos conciertos que auguran un futuro muy esperanzador para la banda.

Tuvieron el calor del público, un buen sonido y el grupo al completo estuvo sembrado tanto en los temas propios con en las versiones con las que animaron el cotarro de lo lindo, véase un celebrado y muy bien plasmado “Anytime Anywhere” de GOTTHARD, un resolutivo “You give love a bad name” de los siempre efectivos BON JOVI o un sorprendente, divertido y acelerado “Un beso y una flor” de NINO BRAVO.
Y entre las versiones ARGOS también causaron sensación con temas propios como “No mires atrás”, “Y soñar” o “Sin Miedo”, todos ellos aderezados por una más que intensa actitud por parte de toda la banda y todos los intentos de su vocalista y guitarrista Javier Arias de atraer la atención del mayor número de gente entre agradecimientos y presentaciones del resto de los miembros del grupo.

Impecable show de ARGOS que fue mucho más que un simple aderezo a la estupenda noche de heavy metal que nos esperaba por delante. ARGOS, con su concierto, fueron un importante ingrediente en el disfrute de todo el personal.
Así pues la noche se seguía cocinando en clave de heavy metal y hard rock y los siguientes en salir a la palestra serían MR. WILFRED, un combo de jóvenes madrileños claramente enamorados del hard rock y el heavy rock de finales de los 80 que procurarían poner patas arriba la We Rock con su actuación, a pesar de que los problemas de sonido de uno de sus guitarristas se afanarían por intentar que así no fuera, enfriando el concierto en dos ocasiones.
El primer parón lo sufrierón MR. WILFRED tras su inicio con “Party Stripper”, justo después de salir a escena como un auténtico huracán (por cortesía de la escuela Sebastian Bach para jóvenes rockeros) e intentar continuar con un “Fligh High, Sky Dive” que se vería pospuesto por un problema con un cable de la guitarra.

Entre medias el grupo nos amenizó con el primer solo de batería, cosa que tendrían que repetir por petición popular más adelante, cuando hubo que sustituir una de las cuerdas de la citada guitarra.
Pero problemas técnicos y parones a parte lo que no se le puede negar a MR. WILFRED son sus ganas de comerse el escenario y su desparpajo ante el público, denotando unas buenas tablas y una actitud propia de aquellos grupos que viven por y para subirse a un escenario.

Los dos parones en el concierto les hicieron variar su setlist, acortar para después alargar de nuevo en vistas de que había un colchón de tiempo en la programación que finalmente aprovecharon de lo lindo, destacando con canciones como “Superoctopus”, “Red” o las versiones del “Monkey Business” de SKID ROW y el “Born to be Wild” de STEPPENWOLF, interpretado con feeling, mucho dinamismo y buen rollo sobre el escenario, algo que contagió a un público que coreó hasta el final el estribillo de “We Love Rock and Roll”, último tema de un noche aciaga en el aspecto técnico pero triunfante para esta joven banda en cuanto a actitud y diversión se refiere.
Y finalmente llegábamos al plato principal de nuestra cena de hard rock y heavy metal. Los suecos SISTER SIN se subían al escenario para ofrecer toda una lección de intensidad, energía y heavy metal que sería recibida por todo lo alto por una enfervorecida audiencia madrileña.

Con el cuarteto sueco posicionado sobre el escenario y sonando la intro de su nuevo disco “Now and Forever” su bajista Strandh puso la sala patas arriba con una auto-introducción a ellos mismos tras la que comenzaron a descargar el primer tema de la noche, un “End of the line” simplemente arrollador, con toda la banda a una y con una Liv Sin empeñada en no parar de hacer headbanging durante todo el show, así como una actitud descarada y dinámica que me recordaría, por momentos, a la eterna Doro Pesch.
“Fight Song” mantendría el ritmo y la intensidad, dos factores que definitivamente el cuarteto sueco saben dominar a la perfección y son las dos armas más incisivas de su show. Grandes coros en “The Chosen Few” con muchísimo apoyo del público, una salvajada de puesta en escena tanto en “Outrage” como en “On Parole” y un torrente de palmas de parte de un público entregado a muerte con los suecos en “Beat me down” serán algunos de los temas testigos de los primeros “Oe, oe, oe” de la noche.

Ni siquiera en la balada de la noche tendríamos un poco de relax. Liv Sin cautivaría a propios y extraños (pocos eran estos) con su chorro desgarrado de voz para atacarnos de nuevo con el repunte heavy que sufre la balada hacia su final, cosa que encadenarían estupendamente con un salvaje “Shades of Black” y la versión de MOTÖRHEAD “Make my day”, que en las cuerdas vocales de la sueca no desmereció para nada y provocó la locura generalizada en el público.
Finalmente la banda remató su show con un “Sound of the Underground” con el que estoy seguro de dejaron a muchos con ganas de más. Y es que si algo se puede criticar del impecable show de SISTER SIN en Madrid es que se nos hizo a casi todos corto, muy corto.
Tras terminar el show, y muy poco tiempo después de meterse en vestuarios, SISTER SIN volvieron a salir al completo para entregarse a sus fans quienes se arremolinaban alrededor de ellos en la zona del merchandising para hacerse fotos, obtener firmas e intercambiar impresiones acerca de un concierto que puso una impecable piedra de toque para lo que se preve una larga y prolífica carrera para SISTER SIN en todo el mundo. Sin duda una oportunidad de lujo el haber podido verlos en esta primera ocasión en España.




























