Testament celebra el 14º aniversario de uno de los discos más aclamados de su carrera

El 27 de julio de 2012, Testament publicaba en Europa Dark Roots of Earth, un álbum que terminaría convirtiéndose en uno de los trabajos más importantes de su segunda etapa y en una de las grandes referencias del Thrash Metal moderno. Tras el sobresaliente regreso que supuso The Formation of Damnation cuatro años antes, muchos se preguntaban si la banda californiana sería capaz de mantener aquel nivel de inspiración. La respuesta fue rotunda. Catorce años después, Dark Roots of Earth sigue siendo una demostración de fuerza, calidad compositiva y personalidad.
Con Andy Sneap nuevamente al mando de la producción, el grupo encontró el equilibrio perfecto entre la agresividad de sus primeros discos y una producción contemporánea que potenciaba cada riff, cada solo y cada golpe de batería. El resultado fue un álbum poderoso, dinámico y tremendamente inspirado, capaz de satisfacer tanto a los seguidores más veteranos como a una nueva generación de aficionados al Thrash Metal.
Uno de los factores que marcaron la grabación fue el regreso de Gene Hoglan tras la lesión de Paul Bostaph. El batería, que ya había formado parte de Testament durante la etapa de Demonic, aportó una pegada demoledora y una precisión extraordinaria que terminó elevando el nivel de unas composiciones ya sobresalientes. Sería además el último disco del grupo junto al bajista Greg Christian antes de su segunda salida de la formación en 2014.
Desde los primeros compases de «Rise Up», Testament deja claro que no ha perdido ni un ápice de contundencia. El tema reúne todos los ingredientes que han convertido a la banda en una institución del género: riffs demoledores, una sección rítmica implacable y un Chuck Billy absolutamente imperial. Su interpretación vuelve a situarlo entre los mejores vocalistas del Thrash, alternando registros melódicos con su característico tono agresivo sin perder fuerza ni personalidad.
Si hay una canción que representa el espíritu del disco esa es «Native Blood». Inspirada en las raíces indígenas de Chuck Billy, la composición combina velocidad, melodía y una carga emocional poco habitual dentro del género. El tema fue elegido como sencillo principal e incluso contó con una versión en castellano titulada «Sangre Nativa», convirtiéndose rápidamente en uno de los himnos de esta etapa de Testament.
Uno de los grandes aciertos de Dark Roots of Earth reside en el extraordinario trabajo de las guitarras. Alex Skolnick y Eric Peterson ofrecen una auténtica exhibición de talento intercambiando constantemente los papeles de guitarra solista y rítmica. Sus estilos, muy diferentes entre sí, se complementan de forma brillante y convierten canciones como «Dark Roots of Earth», «A Day in the Death» o «Throne of Thorns» en auténticas clases magistrales de composición y ejecución.
Aunque el álbum recupera buena parte de la esencia de los Testament clásicos, nunca cae en el simple ejercicio de nostalgia. Muy al contrario, demuestra que la banda era capaz de evolucionar sin renunciar a su identidad. Temas como «True American Hate», «Man Kills Mankind» o «Last Stand for Independence» recuperan la velocidad y la agresividad más puramente Bay Area, mientras que composiciones más elaboradas como «Throne of Thorns» muestran una faceta mucho más ambiciosa desde el punto de vista compositivo.
Especial mención merece «Cold Embrace», una de las piezas más controvertidas del disco. Alejada del Thrash más directo, la canción apuesta por una estructura más pausada y atmosférica, con momentos acústicos y un gran protagonismo de las melodías. Para algunos seguidores rompía el ritmo del álbum; para otros, representaba una muestra de la madurez artística alcanzada por Testament. Lo cierto es que, independientemente de las opiniones, evidenciaba que la banda seguía dispuesta a asumir riesgos sin perder credibilidad.
El lanzamiento también supuso un importante éxito comercial. Dark Roots of Earth debutó en el puesto número 12 del Billboard 200, convirtiéndose en el disco de Testament mejor posicionado en la lista estadounidense hasta ese momento. Durante su primera semana vendió más de 20.000 copias y recibió una acogida extraordinaria por parte de la crítica especializada, con valoraciones muy positivas que destacaban especialmente el trabajo de las guitarras, la producción de Andy Sneap y el excelente estado de forma de Chuck Billy.
Las ediciones especiales añadieron un atractivo extra gracias a cuatro bonus tracks entre los que destacaban las versiones de «Dragon Attack» de Queen, «Animal Magnetism» de Scorpions y una espectacular reinterpretación de «Powerslave» de Iron Maiden, demostrando la capacidad de Testament para hacer propios grandes clásicos del heavy metal sin perder su identidad.
La gira posterior confirmó el magnífico momento que atravesaba la banda. Compartieron escenario con Anthrax y Death Angel en una de las giras de Thrash Metal más importantes de aquellos años, antes de embarcarse en una nueva serie de conciertos junto a Overkill, Flotsam and Jetsam y 4Arm, consolidando definitivamente el éxito del álbum.
Catorce años después de su publicación, Dark Roots of Earth permanece como uno de los grandes discos del Testament contemporáneo. Un trabajo que no solo mantuvo el enorme nivel alcanzado con The Formation of Damnation, sino que amplió los horizontes musicales del grupo sin renunciar a la contundencia que siempre lo ha caracterizado.
En una época en la que muchas bandas históricas vivían de la nostalgia, Testament volvió a demostrar que seguía escribiendo capítulos importantes en la historia del Thrash Metal. Dark Roots of Earth no fue únicamente un gran disco de 2012; fue la confirmación definitiva de que los californianos continuaban siendo una de las formaciones más inspiradas, respetadas e imprescindibles del género.

Listado de temas:
1. Rise Up
2. Native Blood
3. Dark Roots of Earth
4. True American Hate
5. A Day in the Death
6. Cold Embrace
7. Man K*lls Mankind
8. Throne of Thorns
9. Last Stand for Independence
Line Up:
Gene Hoglan – Drums
Greg Christian – Bass
Alex Skolnick – Guitars
Eric Peterson – Guitars
Chuck Billy – Vocals

























