Una actuación sobresaliente: Nuevecondiez – Semana Negra, Gijón – 17/07/2021
Hay muchas ganas de concierto, porque desde que se inició la pandemia, los bolos son cada vez más escasos. Pero bueno, parece que se va viendo la luz al final del túnel y que, poco a poco vuelve a haber actuaciones en directo, y así, el sábado día 17 nos acercamos hasta la SEMANA NEGRA de Gijón, el festival literario de novela negra, para disfrutar de la actuación de los asturianos NUEVECONDIEZ, que están presentando su nuevo trabajo, “Tú, yo y el fin del mundo”, y que venían con todas las ganas de dar caña. Sin embargo, el público no respondió tanto como nos hubiera gustado, porque, aunque se habían agotado todas las entradas disponibles, mucha gente tuvo al final pereza para ir al bolo y prefirió quedarse en casa o en los bares en lugar de ir a apoyar a la banda.
Con algo de retraso sobre la hora anunciada, el grupo salió con “De las cenizas…”, intro de su último disco, que empalmaron con “Morir en una canción”. Desde ese momento, quedó claro que el grupo iba a darlo todo sobre el escenario, alternando canciones de su primer disco, como “Todo se pudre bajo el mismo sol”, con otras de su último trabajo, como “00:00 y piko”.

Siguen con muchas ganas, intentando que el público, sentado y con distancia social, participara, cantando y dando palmas. Así, canciones como “El pernicioso vicio de pensar” o “Macabra rendición” iban sonando mientras Fran Rubio, su vocalista, arengaba al público y lo animaba a participar.

Después de interpretar el tema que titula su último álbum, Fran tuvo algunos problemas con su petaca, que fueron solucionado rápidamente, y así pueden seguir dando caña con “Ni rejas ni claudicar”.

El tiempo cada vez se nos echa más encima, y el grupo da toda la caña posible, con canciones como “Os declaro la guerra” o “Tarde”. Para interpretar “Escuela de la sospecha”, Fran suelta su guitarra, para volver a cogerla para cantar “Bala perdida” y presentar a sus compañeros. El final del bolo ya fue con las luces encendidas para demostrar que la actuación no se podía alargar más allá de la hora anunciada.

En definitiva, un concierto divertido y vibrante, en el que un grupo con muchas ganas se dejó la piel para que el público disfrutara. Sin embargo, hay que decir que el público no respondió como se esperaba, quedando muchos sitios libres. Y, desde mi punto de vista, eso no está bien. Las entradas eran gratuitas y se sacaban a través de internet, y al final de la mañana del viernes, la víspera del concierto, ya se habían agotado. Pero finalmente, mucha gente prefirió no ir al concierto, privando a la gente que se había quedado sin entrada de ver el concierto. Seguramente, mucha gente que hubiera ido al concierto si hubiera sabido que iban a quedar sitios libres ni se acercó a la SEMANA NEGRA al ver que, oficialmente, se habían agotado las entradas.
Pero bueno, lo verdaderamente importante de la noche del sábado fue, como decimos, que un grupo con muchas ganas pudo demostrar su valía ante las (pocas) personas que habían ido a verlos.
Y lo hicieron muy bien.


























