“We love Rocksound»… fiel retrato de lo que significó el pequeño gran templo del underground barcelonés
Hemos tenido el placer de visionar el documental “We love Rocksound, la sala más grande de Barcelona”, realizado por Rafa Albarrán y David Castellà, que recuerda los casi trece años de historia de la mítica sala “Rocksound”, ubicada, hasta su cierre en el año 2020, en la esquina de la calle Almogàvers con Pamplona. Durante sus años en activo, “Rocksound” fue el pequeño gran templo del underground rockero barcelonés, y así se refleja en este humilde y sentido homenaje audiovisual, donde sus protagonistas claman la relevancia de la ya histórica sala.

Tras esta pieza de poco más de una hora tenemos a WCRock Productions, que nace de la ilusión, el esfuerzo y la motivación por llevar a cabo un proyecto como “We love Rocksound, la sala más grande de Barcelona”, cuyo relato arranca el mismo día en que abrieron por primera vez la persiana. Entre los participantes encontramos a la joven banda sueca BLACK MARBLES o nombres tan imprescindibles como Zeke, GRASSLAND SINNERS, DEAD BRONCO, Mario Cobo, LOS BRIOLES, Rhino Bucket, Left Lane Cruiser, THE MUGGS o Alfredo Hernández, que narraran sus experiencias en este imprescindible documental. Lógicamente, no podían faltar los últimos propietarios, Antonio Celeiro y Sandro Reclam, así como el cofundador de la sala: Xavier Rivases. Su empeño, convirtió esta sala en un ejercicio de resistencia y en un reto de supervivencia para una manera de entender el rock & roll en la Ciudad Condal.

Muy emotivo representa el recuerdo al fallecido Javier Ezquerro, promotor musical del que todos y todas hablan maravillas, durante un buen rato además. Sin duda, al margen de las imágenes de demolición de la sala, este significa el motivo más conmovedor de “We love Rocksound, la sala más grande de Barcelona”, cuatro paredes donde se podía escuchar rock, blues, punk, country o hasta heavy metal. Cualquier banda que encajara en estos estilos tenía en “Rocksound” la posibilidad de darse a conocer, sin dejarse el presupuesto en un alquiler desmesurado.

Hasta los propios KTULU tocaron allí, poco antes de que “Rocksound” bajara la persiana para siempre, uno de mis grupos de referencia que precisamente conocí allí, una noche a principios del 2000. Ellos acababan de sacar el disco homónimo, de 1999, con lo cual gozaban todavía de cierta popularidad. Mi colega Sergi conocía a Willy, el vocalista, y fue gracias a él que los conocí esa noche en persona. Recuerdo que también me presentó a Lara, el bajista de por entonces, a un guitarra que estuvo poco tiempo, llamado Jordi… Para mí fue mágico. En cierto modo, era como si las fotos que tenía de ellos en las revistas cobraran vida. Fue una sensación muy chula que recuerdo con mucho cariño. Y, casualmente, fue en «Rocksound».
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Sin ninguna duda, y así lo atestigua este documental, “Rocksound” significó mucho para la escena barcelonesa en los últimos años. Además, estaba ubicada en una posición inmejorable, justo al lado de las Razzmatazz. Eso hacía que mucha gente se acercara allí a tomar algo después de los conciertos. Desafortunadamente, tras más de doce años y cuatro mil conciertos, cerró sus puertas en plena pandemia, dejando un grato recuerdo para todos y todas.

























