«Zurbarán Rock 2025» arranca con fuerza: música, ambiente y una gran acogida del público // Burgos, 18/07/2025
La primera jornada de la 8ª edición del Zurbarán Rock dejó claro que el festival atraviesa su mejor momento y, con más público cada año, se consolida como uno de los eventos musicales del verano. Este viernes se congregaban en el Parque de San Agustín multitud de asistentes llegados de distintas partes del país, creando un ambiente inmejorable desde primera hora de la tarde.
Este festival gratuito, organizado con mimo por la Asociación Metal Castellae, se ha convertido en una cita imprescindible del verano para los amantes del rock y el heavy metal. No sólo por su atractiva propuesta musical, que combina bandas nacionales con nombres consolidados del panorama internacional, sino también por los precios populares en barras y, sobre todo, por el cuidado que se pone en cada detalle: desde la distribución de los escenarios hasta el sonido, pasando por la acogida al público y a los músicos.
La jornada del viernes ofrecía un cartel equilibrado, con variedad de estilos y nombres reconocibles. Uno de los más esperados fue, sin duda, el carismático Robin McAuley, que mantiene intacto su magnetismo escénico y su voz, y que protagonizó uno de los momentos más emotivos del día. También brillaron con luz propia los legendarios Ross The Boss, liderados por el mítico guitarrista de Manowar, que ofrecieron un directo poderoso y cargado de clásicos.
El broche de la noche lo puso la banda tunecina Myrath, que demostró por qué es una de las formaciones más interesantes del metal actual. Con su mezcla de sonidos orientales y metal progresivo, ofrecieron un concierto lleno de intensidad, técnica y una puesta en escena muy cuidada.
Mención especial también para Gama Bomb, encargados de cerrar la jornada con una descarga de velocidad y energía que hizo las delicias de los fans del thrash más festivo. Y en el escenario Fundación Caja Rural, bandas como Xeneris, Cinnamon o Pulsa Denura demostraron el buen momento que vive la escena emergente.
La sensación general entre el público era clara: el Zurbarán Rock ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad sólida dentro del circuito nacional de festivales. Lo demuestra no sólo el aumento de asistentes, sino el nivel organizativo, la diversidad del cartel y el calor con el que la ciudad de Burgos acoge este evento año tras año.
Hoy continúa la fiesta con una segunda jornada que promete emociones fuertes y más grandes nombres sobre el escenario. Si lo de ayer fue solo el arranque, lo que viene puede ser aún mejor.



































