40 años de «The Wall»; el dantesco descenso a los infiernos de Roger Waters

El 30 de noviembre de 1979, PINK FLOYD presentaba su undécimo álbum de estudio, llamado “The Wall”, toda una referencia, ya no solo dentro del rock progresivo, sino en la historia de la música. Se trata de un trabajo doble y conceptual, que retrata las desventuras de una estrella del rock, bajo el alias Pink, a lo largo de un dantesco descenso a los infiernos que pasa por todo tipo de situaciones: la vida, el fracaso, la muerte, el rechazo, la Segunda Guerra Mundial, la locura, la Gran Bretaña Tatcheriana, las drogas, la familia, el suicidio…
A lo largo de veintiséis cortes, todo ello irá conformando un muro con el que Pink intenta aislarse del mundo y de la propia autodestrucción de un personaje lleno de traumas, acumulados a lo largo de su infancia: la pérdida de su padre en la Guerra, la constante sobreprotección materna, la autoridad de la educación británica, el abuso de las drogas, la presión por ser una personalidad dentro del rock… Algo parecido a lo que sentía Roger Waters, compositor de la obra, frente al público y la consecuente fama, de ahí que en la escenografía que llevó “The Wall” a la carretera, a lo largo del concierto, se construiría un muro en el que la banda, al igual que el protagonista del disco, quedaba oculta detrás.
“The Wall” fue grabado en tres estudios diferentes: los Super Bear franceses, los CBS de Nueva York y el Producer`s Workshop de Los Ángeles, de abril hasta poco antes de la salida del disco, en noviembre de 1979, a lo largo de los cuales la situación entre Waters y el teclista Richard Wright se hizo insostenible, provocando la dimisión de este último. A estas alturas, y a pesar del gran disco que facturaría junto al resto de sus compañeros, el fin de Roger en la banda estaba cerca. Anteriormente, Syd Barrett ya había abandonado el proyecto, así que es el propio Waters el que coge las riendas de un grupo que ya sin Barrett había facturado otro gran disco, como «The Dark Side of the Moon», y graba una demo completa de noventa minutos aproximadamente, llamada «Bricks in the Wall», que le presentó a Bob Ezrin, un reputado productor que ya había trabajado con artistas como Lou Reed o Alice Cooper.
Efectivamente, esa maqueta luego acabaría siendo “The Wall”, un disco que incluye el himno por excelencia, diseminado en tres partes. Estamos hablando de “Another Brick in the Wall”, que sería adoptado posteriormente por los estudiantes sudafricanos como protesta contra el apartheid que a principios de los ochenta hacía estragos en las escuelas del país.
De eso habla precisamente “Another Brick in the Wall”, de profesores que maltratan a los alumnos y los tratan como estúpidas máquinas a las que programar. “Goodbye Blue Sky” es otro de los grandes temas incluido en la primera parte. Si os fijáis en la guitarra sin distorsión, bien podría haber influido a los METALLICA del “Fade to Black”… Y por poner otro ejemplo que atañe a los de San Francisco, deciros que también podría haberles influido “Is There Anybody Out There?” en la composición de “The Call of Ktulu”… “Young Lust”, en cambio, es una pieza funky que tampoco tiene desperdicio.
La narración del disco comienza con la muerte del padre de Pink, ese personaje principal que va de traspiés en traspiés, ofreciendo una triste y pesimista visión del mundo a lo largo de todo el disco. Luego pasará por la escuela, mientras convive con una madre que vela por él y le ayuda a construir el muro, hasta acabar siendo una estrella del rock degradada y consumida por las drogas. «Goodbye Cruel World» significa un cierre dramático para el primer disco. Pink ya está mentalmente aislado del exterior, y no siente necesidad de tirarlo abajo. Posteriormente, cambio de disco y turno para “Hey You”, «Is There Anybody Out There?», «Nobody Home», «Vera» y «Bring the Boys Back Home», que describen la vida del protagonista dentro del muro.

Por su parte, la estupenda «Comfortably Numb» cuenta con David Gilmour a la voz, siendo este otra de las piezas clave en el sonido de PINK FLOYD que, además, nos obsequia con dos espectaculares solos de guitarra en el tema. Tras ella llega el interludio «The Show Must Go On». Y es aquí cuando Pink decide seguir su camino como rock star. En plena alucinación, a causa de las drogas, el protagonista del disco se cree un dictador fascista que está hablando ante su público, como cuenta «In The Flesh», para llegar a su peor momento con «Waiting For The Worms», donde se plantea el suicidio y emprende una mutación al más puro estilo David Cronenberg. Antes de ser consumido por su muro, afortunadamente, Pink recapacita y reacciona. El título «Stop», no puede ser más claro.
Por último, la pieza más teatral la encontramos en «The Trial», y aquí nos vienen a la mente grandes compositores como Devin Townsend, indudablemente influidos por “The Wall”, que se da por concluido con “Outside The Wall», dejando una pequeña puerta abierta a la esperanza. El álbum alcanzó en enero de 1980 el número uno en las listas americanas, permaneciendo ahí durante quince semanas. Estuvo en el Top 40 de las listas durante 35 semanas y en el Top 200 durante 72. Además fue disco de Platino. Curiosamente llegó al número 1 en ventas en casi todos los países del mundo, pero no en su Reino Unido natal. Solo en Estados Unidos ha vendido 12 millones de copias. Asimismo, inspiró su propia película.
Metro-Goldwyn-Mayer, contrató al director inglés Alan Parker para llevar al cine la película basada en el concepto de “The Wall”, que sigue de cerca la estructura musical del álbum. Parker, dio vida a esas pesadillas que la banda británica plasmó en el disco, ayudado por el propio Roger Waters, que elaboró el guion. Fue concretamente en 1982 cuando se estrenó «Pink Floyd: The Wall» en todo el mundo. No contento con el exitazo que supuso el disco, el bajista y cantante también quiso llevar «The Wall» a la gran pantalla, poniendo en escena ese listado de canciones en el mismo orden, a través de un viaje de autodestrucción, interpretado por el actor inglés Bob Geldoff. A lo largo de noventa y cinco minutos, psicodelia, onirismo, música e imágenes se fusionarán de forma extravagante y metafórica.
https://www.youtube.com/watch?v=PEQEgpyrQ3Q
Las propias letras de los temas son la columna vertebral del film, cuya línea narrativa se refuerza con pequeños diálogos extra, que sirven de coyuntura entre canciones y profundizan en la historia. En este caso, resulta interesantísimo ver cómo se retrata la trastienda del negocio musical a través del filme, comenzando por las groupies, pasando por el mánager despiadado e interesado, y terminando en la figura principal, que es el artista; ese pequeño «Pinky» que se acabaría convirtiendo en un autodestructivo y famoso cantante, harto de todo, cuyos dolorosos traumas infantiles, la soledad existencial y, a la postre, la infidelidad de su esposa, casi le llevan a la muerte.
De cara al desenlace, el juicio final también deviene una pequeña obra de arte, dentro de la propia obra de arte. Allí testifican todos los personajes que han marcado la triste vida del protagonista; entre ellos la sobreprotectora madre, la infiel esposa y el tiránico profesor que ridiculizaba a «Pinky» frente a sus compañeros por escribir poesía. Finalmente, ese muro que ha construido el artista en su mente se convierte en un retrete, y el juez en una especie de ano parlante que pretende defecar sobre él todo el odio que Pink lleva dentro. La sentencia final, como relata la historia en el disco, no es otra que «ser expuesto ante sus similares», por lo que el juez dará la orden de derribar el muro.
Si el álbum te parece espectacular, espérate a verlo recreado en imágenes. «Pink Floyd: The Wall», gracias a Parker y Waters, supo plasmar en pantalla toda la violencia de una época. Un tiempo al que el propio artífice del disco tocó vivir, marcado por la Guerra, el miedo y el fanatismo, y lo hace de diferentes maneras: incorporando animaciones, creadas por el ilustrador Gerald Scarfe y por el propio Roger Waters, y metáforas que todavía la hacen visualmente más atractiva: fans corriendo hacia el concierto que se disuelven con soldados cayendo en el campo de batalla, estudiantes en una cinta transportadora que van directos a la picadora de carne, un cantante que muta en gusano, un concierto que se convierte en un mitin nazi…
En definitiva, «Pink Floyd: The Wall» recrea un universo que trasciende en el tiempo y en la historia, convirtiéndose en un relato, no muy lejano, de nuestra propia humanidad. Una película altamente recomendable.
Y aquí no quedó la cosa, ya que en 2014 salió a la luz «Roger Waters: The Wall», una película que registra varios conciertos, realizados entre septiembre de 2010 y 2013, en los que se recuerda el clásico que aquí nos ocupa. Fue dirigida por Sean Evans y estrenada con motivo del 35º aniversario del disco. Afortunadamente, la podéis disfrutar en Netflix actualmente. Y, por si fuera poco, casualmente, hasta el 15 de septiembre podemos disfrutar de la primera exposición de PINK FLOYD en España, en el espacio IFEMA de Madrid. Se llama «The Pink Floyd Exhibition: Their Mortal Remains», y en ella se funden la psicodelia, el rock y la experimentación, resultando un viaje audiovisual cronológico a través de las más de cinco décadas de trayectoria de PINK FLOYD.
La retrospectiva incluye vanguardistas propuestas audiovisuales, paisajes surrealistas, letras de canciones escritas a mano, instrumentos musicales, cartas, diseños originales y elementos escénicos. Al ser la primera ocasión que se celebra una exposición dedicada a la banda en España, el propio batería del grupo, Nick Mason, tuvo el placer de inaugurarla. «The Pink Floyd Exhibition: Their Mortal Remains», ya se estrenó en Londres en 2017, y continúo viajando a Roma, Alemania y, por último, España. Como veis, hay dónde escoger… ¿Ya sabéis por dónde empezar?
Disco 1:
1 In the Flesh?
2 The Thin Ice
3 Another Brick in the Wall, Part 1
4 The Happiest Days of Our Lives
5 Another Brick in the Wall, Part 2
6 Mother
7 Goodbye Blue Sky
8 Empty Spaces
9 Young Lust
10 One of My Turns
11 Don’t Leave Me Now
12 Another Brick in the Wall, Part 3
13 Goodbye Cruel World
Disco 2:
1 Hey You
2 Is There Anybody Out There?
3 Nobody Home
4 Vera
5 Bring the Boys Back Home
6 Comfortably Numb
7 The Show Must Go On
8 In the Flesh
9 Run Like Hell
10 Waiting for the Worms
11 Stop
12 The Trial
13 Outside the Wall

























