Dos horas de apoteósico heavy metal euskaldún // SU TA GAR, sala Salamandra – L’Hospitalet (Barcelona) – 23/01/2026

A principios de mes, SU TA GAR dieron el pistoletazo de salida a la celebración del 35º aniversario de “Jaiotze basatia” (1991), en la sala Santana 27 de Bilbao; un álbum que marcó su debut discográfico y el inicio de una trayectoria fundamental dentro del heavy metal euskaldún. Con la fecha marcada en la agenda desde hacía meses, me dispuse a disfrutar de la efeméride esta vez en una Salamandra llena a rebosar, lo cual siempre resulta un tanto incómodo, dicho sea de paso.

Para mí, este concierto tenía el aliciente añadido de ser el primero de SU TA GAR que disfrutaba en mi vida, y tal vez por eso me fui para casa con la sensación de haber vivido un concierto apoteósico. De hecho, todo aquel y aquella que me pregunta hoy por él, precisamente la palabra apoteósico es la primera que me viene para definir lo vivido. Después, les digo que el sonido fue espectacular. Por no repetir que fue apoteósico, les digo que sonaron a los MEGADETH de finales de los ochenta; con un doble bombo en “modo apisonadora” que martilleaba en su justa medida y un sonido de bajo metálico, tocado a púa, digno del mismísimo Dave Ellefson.

Pero lo bueno es que estos tíos no son norteamericanos, nuestros SU TA GAR venían de Eibar a tocar en su segunda casa, Cataluña, para seguir demostrando que en este país tenemos bandazas que nada tienen que envidiar a las de fuera. Y eso lo digo tras haber vivido en primera persona el entusiasmo del público catalán volcado al cuarteto liderado por Aitor Gorosabel (voz y guitarra) y Xabi Bastida (guitarra), miembros fundadores del grupo en 1988, que venían acompañados por Galder Arrillaga a la batería e Igor Díez al bajo. Siempre dirigiéndose con gran cariño al respetable, la comunicación entre banda y audiencia fue máxima.

A pesar de cantar en euskera, había mucho público que seguía las canciones de SU TA GAR al pie de la letra, cantándolas con el puño en todo lo alto, y eso me sorprendió muy gratamente. Con la intención de interpretar “Jaiotze basatia” de manera íntegra, estos cuatro músicos experimentados se dispusieron a ofrecer un show sólido y coherente, zampándose de un plumazo las dos horas de descarga, que se saldaron con “Enborra” y “Alarma Egoera”, un par de temas de su más reciente “Alarma” (2022), una joya que ya en su día me dejó totalmente alucinado.

Sin teloneros y con una puesta en escena sobria, apoyándose en la gran pantalla de fondo y una iluminación muy potente, SU TA GAR se dejaron la piel sobre las tablas, preocupándose incluso por la salud auditiva de un chaval a hombros de su padre, que no parecía estar muy a gusto en las primeras filas de la sala. Antes de comenzar con el homenaje a “Jaiotze basatia”, tuvieron tiempo de calentar a la audiencia con “Etsairik ausartena”, “Zuzen”, “Azkar zuregana”, “Laga dana”, “Nazka”, “Arbasoen mendekua” y “Gizateriaren heriotza”.

El momento central del show llegó, como decía, con la interpretación íntegra de “Jaiotze basatia”, ejecutado en el mismo orden original de un disco que ha soportado muy bien el paso del tiempo. Tras ello, todavía hubo tiempo de escuchar algunas otras piezas clásicas, como la emotiva versión “Haika mutil”, de Mikel Laboa, mientras la actuación se acercaba a su final. Dicho esto, no queda otra que quitarse el sombrero ante SU TA GAR, unos absolutos supervivientes de los noventa que siguen vigentes tantos años después de debutar con ese fabuloso disco que nos venían a presentar. ¡Por muchos años más!

























