Entrevista a Alfredo M. Geisse (fotógrafo): “Alguna lagrimilla de emoción se me ha escapado en los fosos”

Alfredo M. Geisse es un fotógrafo de conciertos, aunque también hace sesiones de fotos para bandas en ocasiones. Su trabajo lo desarrolla en la revista Metal Hammer, aunque ocasionalmente colabora con otros medios como Popular-1, Rafa Basa, TNT Radio, etc. Vamos a ver qué más le cuenta a Joss Metalcry.
Estoy haciendo este mes un especial fotógrafos de directos, ya que hace un tiempo dediqué dos meses a las mujeres que están en los fosos cubriendo los acontecimientos. ¿Quién es Alfredo M. Geisse para quien no lo conozca?
Pues, antes de empezar, muchas gracias por la oportunidad y por la visibilidad que dais a un trabajo que muchas veces se hace en la sombra, pero que es esencial en el mundo musical.
Soy fotógrafo de conciertos, aunque también hago sesiones de fotos para bandas de vez en cuando. Básicamente desarrollo mi trabajo en METAL HAMMER ESPAÑA, aunque ocasionalmente colaboro con otros medios como POPULAR-1, RAFA BASA, TNT RADIO, etc.

¿Nos explicas cómo nació tu pasión por la fotografía?
La verdad es que fue un poco por casualidad. Desde los 90, siempre me había dedicado al cine y al vídeo, teniendo la fotografía como un pasatiempo, algo para ilustrar en imagen fija mis trabajos de vídeo. Paralelamente, mi pasión por el Metal ya estaba bien consolidada desde mis inicios a principios de los 80.
Más tarde entré en la BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones) y estuve unos años compaginando el vídeo y la fotografía profesional. Todo esto en analógico. Pero fue demasiado para mí; después de algunas temporadas, decidí colgar las cámaras, desilusionado y amargado de hacer videos de novios, ¡Nunca más! Casi diez años más tarde, pude combinar mis dos grandes pasiones, la música y la fotografía.
Unos amigos músicos me propusieron hacerles las fotos en un directo en la sala Bóveda (Barcelona); alguien vio mis fotos, y el resultado debió ser bueno, porque desde ese momento algunos medios fueron contando con mis imágenes para ilustrar sus artículos, cada vez mejores y más importantes, hasta llegar a Metal Hammer, donde formo ya parte del staff directivo.
En el campo de la fotografía no solamente te dedicas a los trabajos en directo, pues he visto en tus redes sociales que abarcas muchos más aspectos, pero aquí nos dedicaremos a los grupos musicales por ser Metalcry.com una web especializada en música generalmente de Rock. ¿Cómo logras capturar toda la esencia y la energía de un concierto a través del objetivo?
Esto es gracias a que también soy un fan del Metal. Todos los metaleros sabemos las imágenes que más nos impactan: las melenas al viento, el guitarrista exprimiendo hasta la última nota del mástil o el cantante jaleando al público; lo mismo de casi siempre que aparecen en muchas publicaciones. Simplemente aplico esa visión de fan a la hora de capturar mis imágenes; es lo que busco, conscientemente, aunque tenga que acechar a los músicos hasta el momento adecuado. Mi objetivo es capturar esos momentos.

¿Qué otros trabajos haces más con los grupos musicales?
Para las bandas también hago sesiones de fotos; intentamos encontrar la esencia de cada banda y traducirla en imágenes para que éstas les representen lo más fidedignamente posible. Estudio junto con ellos lo que quieren transmitir con su puesta en imagen e intento plasmarlo con mi trabajo fotográfico.
He hecho sesiones para bandas como LEGION, DEKTA, EVNEN, DAIS… y muchas más; alrededor de una treintena de bandas se han promocionado en carteles o sus discos con las fotos que les he hecho.
No he logrado encontrar nada para leer una biografía específica tuya y no sé con qué artistas has tenido el placer de trabajar en cualquier aspecto. ¿Puedes decirme qué tipo de proyectos o sesiones de fotos te gustan más realizar: sesiones romocionales, conciertos en vivo…?
Yo soy más de foto de directo, es lo que más me gusta, captar el momento, la energía del Metal. Más visceral. El trabajo de sesión es más concienzudo, supone más atención, más pulcritud en todos los aspectos, desde los preparativos previos hasta las ediciones finales.

¿Deberían las bandas cuidar más su imagen?
Entiendo que es algo muy personal. Hay bandas que le dan más importancia a la imagen que otras, y es perfectamente respetable, pero, en todo caso, mi función no es valorar este aspecto, sino conseguir que las imágenes de promoción que salgan de mi cámara reflejen el espíritu de la banda, sea de una o de otra manera.
Hoy en día, los eventos musicales de todos los estilos están llenos de móviles, y cientos de fotos se suben al instante a las redes sociales, con lo que puede generar cierto intrusismo para el profesional, ¿tiene futuro esta fotografía musical?
Creo que nos ha tocado vivir una encrucijada: los móviles cada vez capturan mejor la realidad, aunque los resultados dejan mucho que desear fuera de las redes sociales debido a su calidad; es difícil hacer una impresión en condiciones con una foto capturada con un móvil, por muy bueno que sea el aparato.
Por otro lado, está la irrupción de la IA, que ha abierto un mundo en el que ya no es absolutamente necesario tener capturas propias ni siquiera saber editar para tener resultados altamente competitivos. Un tema con mucha tela que cortar en cuanto a derechos, sobre todo en este asunto en particular.
En cuanto a la trascendencia de lo que hacemos, la inmediatez de las redes y los tiempos de entrega tan ajustados hacen que un trabajo de horas se consuma en segundos, quizá desvirtuando un poco la labor del fotógrafo. Pero no todo es consumo. Realmente, las bandas que se preocupan por todos los aspectos relacionados con su música, incluyendo la puesta en escena, cuentan con nosotros, los fotógrafos profesionales, para obtener los mejores resultados, ya que conocemos perfectamente cómo captar realmente lo que buscan.

Aunque en este mundillo hay tanto ventajas como desventajas, el espectador es quien realmente disfruta de las fotos y puede guardarlas una vez que están listas para ser compartidas en las redes, aunque lleven marca de agua. Pues, como dijo alguien alguna vez, cuando algo es del pueblo, deja de ser parte de uno mismo, y creo que esta cita tiene algo de maldad, la verdad.
Esto me hace pensar en cómo las redes sociales han democratizado el acceso a la información, pero también han generado nuevos desafíos para los creadores de contenido. ¿Cómo crees que los creadores de contenido pueden equilibrar la necesidad de proteger su trabajo con el deseo de compartirlo ampliamente en internet?
Aquí estamos hablando de respeto al trabajo de otros; por algo las fotos tienen una marca de agua, la firma del fotógrafo en cuestión. Que una imagen esté en internet no significa que sea libre de derechos. Siempre hay que pedir autorización al fotógrafo para utilizar sus imágenes para usos propios.
Al igual que un músico quiere que se le valore su trabajo y no se lo «roben», los fotógrafos, como artistas que somos, también esperamos lo mismo y no lo que pasa más a menudo de lo quisiéramos.
¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos de este trabajo?
LO QUE MÁS: Poder hacer fotos de las bandas que han marcado mi vida.
LO QUE MENOS: La poca industria profesional que hay en el mundo del Metal, y si realmente hubiera una industria como antaño, todos, músicos, medios y bandas, podríamos ganarnos la vida dignamente con esto.

Casi todo el material en esta profesión es bastante caro para todos y cuesta mucho ahorrar para tener un equipo en condiciones óptimas. ¿Ha evolucionado mucho desde el principio hasta ahora?
Uf, ¡¡sí!! Cuando empecé con el analógico, en comparación, era mucho más caro que ahora. Las cámaras y objetivos, aunque tenían menos tecnología, eran algo para entendidos y profesionales, y en el caso de algunos equipos, prohibitivo.
Después vino la revolución de la fotografía digital, llegando a niveles estratosféricos con las cámaras DSLR. Poco a poco fueron bajando los precios, llegando a ser bastante asequibles, aunque si querías un equipo «pata negra», había que rascarse igualmente el bolsillo, pero la tecnología lo valía.
Hoy día ya tenemos las cámaras Mirrorless, un paso de gigante, sobre todo en la captura de la luz, nuestro caballo de batalla en la fotografía de conciertos. Los precios varían poco con respecto a la tecnología DSLR.
¿Qué equipo llevas?
Soy de Nikon 100%. Actualmente, en directo, llevo 2 cuerpos DSLR; aún no me he pasado al Mirrorless, espero un nuevo avance en la gestión del ruido, la ISO y la velocidad de captura para dar el salto definitivo; será pronto. En cuanto a objetivos, en directo me apaño con un angular de 14mm y un tele de hasta 300mm.
Tengo objetivos que abarcan casi toda la gama, aunque siempre intento usar la opción más adecuada para cada tipo de sala o trabajo; eso sí, todos ellos son «pata negra», como se dice en nuestro mundillo.

Algunos fotógrafos logran vivir de su trabajo gracias a contratos con sellos discográficos, promotores de eventos o artistas, publicaciones en medios impresos o digitales, entre otras muchas cosas que pueden ser. ¿Puedes vivir de hacer fotos de conciertos?
Ni mucho menos. Es lo que hablábamos antes de la falta de una industria musical. Los medios de prensa se nutren de colaboradores. La gran mayoría lo hacemos por amor al arte y a la música que nos apasiona.
Otra cosa son las sesiones de fotos para bandas; esas sí que generan algo de beneficios. Lo justo para mantener, reparar o renovar equipos. Tampoco es que dé para vivir de ello, pero al menos trabajo lo suficiente como para que el equipo se pague a sí mismo. Es un equilibrio.
¿Qué artista recuerdas haber disfrutado más?
Pues te tengo que decir que muchos momentos me han hecho emocionarme mucho fotografiando a lo largo de mi carrera. A día de hoy tengo la suerte de haber fotografiado a casi todas las bandas que marcaron mi juventud desde la adolescencia: METALLICA, IRON MAIDEN, JUDAS PRIEST, HELLOWEEN, AC/DC, KREATOR, STRYPER, RUNNING WILD, W.A.S.P. y muchas más… Alguna que otra lagrimilla de emoción se me ha escapado en los fosos, como te he comentado antes; ante todo, soy un fan del Metal.
En casi todos los oficios artesanales, hay que tener unos conocimientos previos, antes que nada, aunque a veces eso no es una premisa que se tenga que cumplir a rajatabla, ¿Eres autodidacta o has estudiado?
Estudié comunicación audiovisual y periodismo, tengo formación académica sobre todo en cine y realización de TV, que era mi verdadera vocación. En estos estudios la fotografía era una asignatura más, aunque ya me encantaba.
Acabé los estudios hace unos treinta años, justo en 1995, cuando la fotografía digital ni siquiera estaba inventada. No existía ni internet. Es más que evidente que, cuando volví años más tarde, tuve que reciclarme y aprender nuevas técnicas, aunque la base es la misma: la luz, los encuadres, velocidades, diafragmas, etc.
La fotografía digital tiene un lenguaje propio, al que he tenido que dominar a base de horas, cursos, prueba/error, y mucho cariño y pasión por la profesión.

¿Recuerdas alguna imagen que en su momento te haya impactado?
La foto finish que les hice a LOUDNESS en el Ripollet Rock Festival del 2017. Fue aquello de levantar la mano para que el público mostrara los cuernos del Metal, y ver la reacción de esas siete mil personas levantando sus brazos al unísono. Eso es muy impactante.
El ambiente estaba cargado, y capturar ese momento en una foto fue un privilegio. Siempre recordaré como uno de los highlights de mi carrera como fotógrafo de conciertos.
En todo tipo de arte, el registro es vital; en el caso de la música, el registro fotográfico es uno de los que ayudan a matizar la obra del artista. ¿Crees que la fotografía musical está menospreciada?
Todo el mundo en el mundillo es consciente de la importancia de la imagen en el mundo en el que vivimos. Otro tema es la forma de obtener las imágenes; ante todo, respeto al trabajo del fotógrafo: pedirle permiso y etiquetarle si se sube alguna foto suya a alguna de las redes sociales. Creo que se menosprecia más al fotógrafo que a la fotografía musical en sí.

¿Prefieres para tus instantáneas el blanco y negro o mucho mejor que se aprecie el color?
Soy más de color; me gusta mucho ver los colores de las luces, las vestimentas, el escenario… Si hay un buen juego de luces, el color es media foto. A lo largo de mi carrera he pasado por varias etapas: en algunas me gustaban más los acabados de alto contraste y menos color; en otras he buscado que las fotos tengan «vida», que tengan mucha luz.
Ahora estoy en mi fase del color; busco fotos con mucha iluminación y colores muy vivos. En estas fotos trato los blancos y los negros como otro color más, siempre buscando que en cada foto haya negros puros y blancos puros.
Existe la idea en los conciertos de que, por no pagar la entrada y tener barra libre, el trabajo de un fotógrafo está más que pagado, sin considerar que tras el tiempo del espectáculo hay un tiempo adicional para editar todo. ¿Recompensa sacrificar la vida familiar para ir a un concierto a trabajar?
Como es lógico, vamos a hacer un trabajo, por lo que lo natural es que los promotores nos acrediten el acceso. No sé de dónde has sacado que tenemos barra libre; eso es un bulo. Nosotros vamos a trabajar, no a beber, y si nos tomamos algo, lo tenemos que pagar como todo hijo de vecino.
Disfrutamos del concierto, pero a nuestra manera, haciendo fotos. En cuanto a la conciliación, pues habrá quien se lo monte mejor que otro; en mi caso, dispongo de todas las facilidades para hacer lo que me gusta, ya que tengo libertad para organizar mi propio tiempo.
¿Tienes contacto personal antes con los artistas que vas a fotografiar?
En algunos casos sí, sobre todo bandas locales o bandas a las que les he hecho alguna sesión de fotos, sea para lo que sea. Entre bambalinas hay muy buen rollo; siempre que hay trato directo con las bandas, se entabla una relación que se va fortaleciendo año tras año, bolo tras bolo.
Esto permite crear un ambiente de confianza y camaradería, lo que a su vez se refleja en las fotografías y en la experiencia en general. La conexión con los músicos y el público es fundamental para capturar imágenes.

Pues hasta aquí han llegado mis preguntas, y estoy agradecido por toda tu atención. ¿Quieres añadir algo más que no se haya mencionado en la entrevista?
Podéis seguir mi trabajo en…
- Instagram: @alfredom.geisse
- Web: www.alfredogeissefotografo.com
- Facebook: Alfredo M. Geisse
Nada más, muy agradecido por la entrevista y felicitaciones por la iniciativa que has tenido, es importante.

























