Entrevista a Ascensión Lozano (REY D’AMARILLO): “Hay muchos prejuicios sobre las mujeres en la música”

Ascensión Lozano es la bajista de REY D’AMARILLO, una banda de Ciudad Real, de reciente formación, que está dando a conocer su álbum ‘Skulls and Mirrors’, que fue lanzado a finales de julio del 2022. Ellos beben de grupos como NIRVANA, PEARL JAM, THE DOORS, o SOUNDGARDEN, además de otros estilos. Vamos a ver qué más le cuenta a Joss Metalcry.
Pues antes que nada y para empezar con buen pie… ¿Quién es Ascensión Lozano?
Ahora mismo, en este momento, una persona que se quiere abrir paso y buscar su hueco en esto de la música. Tener un poco de voz para que otros escuchen lo que tengo que ofrecer.
Sé que tus primeros pasos fueron con la guitarra y que luego pasaste a la batería. ¿Qué recuerdas de tus inicios?
Sé que en esa época lo pasaba mal porque no sabía dónde quería ir a parar (época del instituto). Menos mal que me dio por pensar en la música, porque dentro de las asignaturas de un instituto, no me gustaba absolutamente nada. Recuerdo, sobre todo cuando empecé con la guitarra, que me gustaba, pero no conseguía llegar mucho más allá y eso me frustraba, porque ves que se te da bien pero no llegas a despegar. Siempre me llamó la atención la batería, pero lo veía un instrumento muy caro, que no me podía costear, así que lo dejé ir, pero la curiosidad siempre estaba ahí.
En mi escuela de música, en verano hacían como talleres para probar otros instrumentos y ya me lancé a probar con la batería y vi que ese si era mi instrumento, porque avanzaba a pasos agigantados y lo pillaba al vuelo. Ya no era tan frustrante. Aquí os dejo un consejo para cualquier músico: si veis que os gusta, pero no terminéis de congeniar, probad todos los instrumentos que podáis, que seguro que encontrareis a el elegido.

¿A qué edad empezó tu interés por la música?
Desde muy niña me gustaba ver cómo la gente salía en la tele tocando la guitarra o con otro instrumento, ahí se plantó una pequeña semilla que sin saberlo luego fue brotando. Todo esto explotó gracias a Mägo de Oz, ellos fueron los que me abrieron al mundo de la música. Cuando los veía en videos decía: “ Quiero hacer eso, sí o sí”. Creo, que si no hubiera estado “Finisterra” en mi casa no sé qué habría hecho. No creo que lean esto pero, desde aquí, infinitas gracias, porque han abierto las puertas a muchos nuevos músicos.
Has tocado en varios grupos de música en tu carrera profesional y ahora mismo estás centrada, desde el 2021, en REY D’AMARILLO. ¿Podrías decirnos qué te ha aportado cada formación?
REZZHA: Fue mi primer grupo (el cual salió más allá del local de ensayo). Entonces, fue un todo. Han sido como una segunda familia y, aunque ya no estemos tocando siempre, estamos en contacto. Fueron los que me enseñaron cómo se componían las canciones, cómo se gestiona dentro un grupo y todo el trabajo que lleva hacer conciertos (montar, desmontar, hablar con salas…). Entonces, fueron el principio de todo y estoy muy agradecida. Si os apetece, yo grabé las baterías del último disco “Ecléctico”, que está en Spotify, por si os da curiosidad.
VÍBORAS: Fue muy corto mi periodo, pero muy intenso. Aprendí todo el trabajo que hay “detrás de redes y bastidores”, que se lleva ahora, que, por desgracia, parece que no, pero es muy duro y necesitas llevar un trabajo muy constante e invertir mucho tiempo.
REY D’AMARILLO: Ahora mismo, Rey D Amarillo me lo da todo, porque es lo que siempre me ha gustado tocar. Hay muy buen rollo entre todos y tenemos sintonía (una cosa muy importante en una banda), con lo cual, a la hora de componer o cualquier otra cosa, es un gustazo. Con el cantante Alberto Ponce siempre hemos intentado hacer un grupo así (sin conseguirlo hasta ahora) y estamos muy contentos a la hora de hacer cualquier cosa. Tenemos el mismo nivel de implicación, que también es muy importante, porque cuando eso falla todo se empieza a caer. Ahora mismo para mí es mi todo.
¿Qué te ofrece la música en tu vida personal?
Ahora mismo es mi vida. No concibo otra vida en la que no tenga música o esté rodeada de algo musical. Si me quitas eso me lo quitas todo, es mi manera de ganarme la vida.
Después de la guitarra y la batería, pasaste a tu tercer instrumento, que es el bajo y me gustan bastante las bases que haces con esas cuatro cuerdas tan gruesas. ¿Cómo te definirías como bajista?
Mi objetivo es llamar un poco la atención dentro del bajo, en cuanto a mis temas se refiere. No quiero ser el típico/a que solo da una nota para seguir al resto y el esfuerzo es cero. Me gusta meterle dibujos donde haya espacio, hacer yo los riffs, empezarlos y terminarlos yo, meterle efectos de sonido… El bajo es un instrumento que necesita que se le tenga mucha más presencia y peso en los temas. Me gusta quebrarme la cabeza y le doy muchas vueltas hasta que estoy contenta con los temas. Creo que tengo complejo de guitarrista (risas).
¿Destacarías un estilo con el que te sientas más identificada?
He tocado un poco de todos los palos, pero me decanto y me salen mucho más naturales estilos como el rock en todas sus variantes, el funk algo de punk y metal. El Jazz y el blues son un mundo inmenso, a los que hay que meterse poco a poco y con paciencia. Pero sí que hay otros que no son para mí o no los termino de sentir, como la música latina o el flamenco.
Antes de que existieran las redes sociales, descubríamos nuestros primeros grupos a través de los amigos de infancia, que escuchaban esa música en la calle, cuando lo ponían en el casete portátil. ¿Cuál fue aquel primerísimo grupo o disco que te llamó más la atención?
Siempre lo diré y no me avergüenzo de ello, la verdad. En mi casa había poca música y casi todo era Camela y El arrebato, cosa que no me llamaba mucho la atención, pero entre todo eso se coló un disco de Mägo de Oz, llamado “Finisterra”. Eso fue la puerta a muchísima música más. Había cosas más interesantes que lo que ponían en la radio. Ese fue mi primer grupo con el que estuve loca mucho tiempo.
Cuando ya investigas un poco más y avanzas en tu carrera como músico ya vas buscando y viendo cosas que van más con uno mismo. Creo que jamás me cansaré de los Red Hot Chili Peppers y de esos bajos y baterías tan llamativos. Son un pilar muy importante para mí ahora mismo.
¿Te gustan los clínics?
Me gustan muchísimo, y me gustan más cuando esas personas que se dedican de verdad a la música te cuentan vivencias y experiencias con la música: cómo está el panorama musical real, desde su punto de vista y, sobre todo, y muy importante, ves que son personas (en su gran mayoría) muy humildes. Siempre que hay uno por aquí cerca me intento acercar. Siempre aprendes cosas nuevas. Recomendadísimo para cualquier músico.
Eres en una de las pocas mujeres que toca el bajo en nuestro país, aunque realmente hay muy pocas mujeres tocando música aquí en comparación con el hombre, pero hoy en día la tendencia va cambiando un poco con respecto a décadas pasadas. ¿Crees que aún estamos muy anclados en pensamientos del pasado?
Creo que sí, todavía hay mucha gente anclada en el pasado. Hay muchos prejuicios sobre las mujeres en la música. Mucha gente todavía piensa que como eres mujer ya no puedes tocar tan bien como cualquier otro compañero. A día de hoy, muchas veces, cuando me oyen tocar, sobre todo la batería, se sorprenden de la contundencia que tengo al tocar y de lo que puedo llegar a hacer técnicamente. Pero también hay otra mucha gente que le da igual que seas hombre o mujer. Mientras sepas defender tu instrumento, que es lo importante, el resto da igual.
¿Qué requisitos debe cumplir un buen bajista?
Conocer tu instrumento armónicamente, saber encontrar su hueco y saber cómo funciona una batería, que me parece algo fundamental.

Si le preguntamos a cualquiera sobre guitarristas, te dirían muchos discos sacados por ellos. En cambio, en lo referente a bajistas, no pasa lo mismo. ¿Por qué crees que pasa esto?
Sí, la verdad y por desgracia, el bajo, para muchos, es un instrumento que está detrás, no se oye y solo toca las tónicas de la guitarra, con lo cual es aburrido, pero es totalmente lo contrario. Es el instrumento más importante, junto a la batería. Si no tienes un buen bajo y batería la banda se te cae, porque es el pilar fundamental. Hay grandes bajistas que le dan mil vueltas a muchos guitarristas, pero como es un instrumento secundario nadie los tiene en cuenta. Por ejemplo, Pastorius es una locura como bajista y poca gente lo tendrá en cuenta. Flea también. Para mí cambió mucho el concepto del bajo y en Red Hot Chili Peppers me parece que tiene todo, o casi todo, el peso de la banda. Me dejo a muchísimos pero necesitaría una revista entera para hablar de todos.
¿Cuál es la faceta con la que más te diviertes: tocar en directo, componer, ensayar, grabar…?
Todos los procesos me gustan mucho, pero nada se puede comparar a la sensación de subirte a un escenario a enseñar todo lo que has estado practicando, componiendo, grabando anteriormente. Todo ese trabajo se ve reflejado ahí. Desde fuera, todo parece muy divertido, y en el momento de subirte al escenario lo es, pero todo el trabajo que hay detrás nadie lo sabe. Son muchas horas de trabajo y esfuerzo para hacerte un pequeño hueco y que la gente escuche lo que tienes que decir.
Hace un tiempo, mi compañero Iván Allué publicó un ensayo llamado «Mujeres, rock & heavy metal: ¿Quién dijo sexo débil?». Trata sobre varias perspectivas el mundo de las féminas en este mundo de los típicos machos llenos de testosterona. ¿Has encontrado mucho machismo en la industria musical?
Después de escribir esta introducción que has hecho a la pregunta me voy a leer ese libro. Yo, por suerte, no he tenido absolutamente ningún problema de ese tipo, he tenido suerte, creo que también las pintas que tengas hacen mucho. Por desgracia, ya son otros prejuicios más que añadir a la lista: “Si vistes más femenina eres la novia del guitarrista, pero si vistes más masculina eres un músico”. Me parece horrible, la verdad, y con las palabras adecuadas no faltas el respeto a nadie. “¿Eres parte de la banda?”: solo con esa pregunta neutra no faltas el respeto a nadie. Preguntas como: “¿Tú eres la novia de algún músico?”, me parecen preguntas fuera de lugar, la verdad. A mi alrededor sí que sé que han pasado cosas de ese tipo y comentarios viperinos tipo: “Le tienes que dar a la guitarra ahora ¿Vale?”, con un retintín y con unas segundas de que somos tontas por ser mujeres y no sabemos cómo funciona una prueba de sonido ni nuestro instrumento.

¿Qué meta te gustaría alcanzar?
A todo el mundo le gustaría tocar en un estadio para millones de personas, pero, sinceramente, yo no tengo muchas expectativas con nada de esto. Mi expectativa es ser feliz tocando en cualquier sitio y todavía más feliz enseñando mi música a más personas, me conformo con eso. Si llega lejos, me parecerá bien. Si nos quedamos en mucho menos pues también me parecerá bien. Tener expectativas muy altas o metas muy idealizadas te empieza a envenenar y a creerte superior a los demás cuando no lo eres. La humildad es super importante para mí. La gente que se cree superior a los demás me parece lo peor que hay en este mundillo.
Yo publico mis entrevistas los viernes normalmente y este mes de marzo me he decidido por hacerlas solamente a mujeres, ya que el 8 de marzo fue el día internacional de la mujer, que viene celebrándose desde el año 1975, cuándo fue reconocido por las Naciones Unidas. ¿Cuál crees que es el mayor reto de ser mujer en estos tiempos?
Que te traten como un igual es lo más complicado y que no te prejuzguen por ser mujer. Por suerte, las cosas están cambiando rápido y hay mucho menos de esos comportamientos, pero todavía queda un camino largo para cambiar esos pensamientos. Unos buenos principios te quitan todos esos prejuicios.
¿Hay mucha competencia entre las mujeres en la industria?
Por suerte, en mis alrededores, todo lo contrario. No veo que haya competencia entre nosotras. Hay más ganas de mezclarse y colaborar con otras músicas para darnos más voz.
Sí que veo lo contrario. Cuando hay hombres y mujeres veo más competición y un poco más de toxicidad en eso (no en gran medida en mi círculo pero nunca digas nunca). A ese tipo de gente es mejor alejarla de tu vida y tener relaciones sanas con otros músicos.

Hemos visto que tocas la guitarra, bajo y batería… ¿Te consideras una persona multi instrumentista?
Sí me considero, pero eso no quiere decir que lo domine a la perfección (risas). Se me da muy bien el bajo y la batería y son mis instrumentos principales. Me sé defender con ellos, aunque toque la guitarra, por ejemplo, sé que solo sé chapurrear cosillas con ella y poco más. Me divierte hacer ritmos con ella, pero con cosas más complicadas no es para mí.
¿Qué opinas de los bajos sin traste?
Me parece que son para un estilo de música muy concreto y que son complicados, porque, como en un violín, si te mueves milímetros hacia arriba o abajo no estás en la nota correcta y todo suena a desastre. Tiene mucho mérito la gente que sabe controlar ese instrumento.
He visto que, esporádicamente, has echado alguna mano a grupos de la provincia de Ciudad Real. Los músicos, hoy en día, están metidos en muchos proyectos a la vez para poder subsistir. ¿Se puede vivir de la música?
Es muy complicado, no digo que no se pueda, pero es muy complicado, sobre todo si solo quieres tocar en directo. O te metes a una orquesta o no puedes, simplemente, porque lo que puedas llegar a ganar con un grupo es ínfimo y no todos los días estás tocando. Tendrías que estar en muchísimos proyectos y luego, a la larga, tampoco es viable. Hay muchas opciones, como formarte para ser músico de estudio, dar clases de música, hacer tu propia escuela, intentar ser el músico de algún artista grande…

¿Qué planes de futuro tienes?
Mis planes futuros son seguir en la música, seguir haciendo lo que me gusta y tocar mi música con mis compañeros. Así que ahora no pido nada más.
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y gracias por todo tu tiempo en contestarme. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
Gracias a ti por hacerme esta entrevista. Músicos que me estáis leyendo ahora mismo: sed humildes ante todo y llegareis más lejos. Las “estrellitas del rock” no llegan a nada y se caen muy rápido. Currad mucho y dar mucha guerra con vuestra música, lo importante es no parar. Apoyad a las bandas locales pequeñas y más grandes, id a sus conciertos, compartid su música, pilladles un cd o una camiseta… Esas cosas son las que hacen que empiecen a rodar y moverse por más sitios y que tengan muchas más ganas de seguir haciendo música. Id a ciegas a festivales pequeños o conciertos pequeños, para descubrir nueva música. Os sorprendería las pedazo de bandas que os podéis encontrar. Y que, si no habéis escuchado a Rey D’ Amarillo, corred al Spotify a escuchar nuestro EP, insensatos.

























