Entrevista a Carlos Castillo (Metal Academy): “Aprender un instrumento es una carrera de fondo”

Carlos Castillo es el guitarrista fundador de la banda BORN IN EXILE, proyecto con el que ha editado un par de álbumes, con gran aceptación por parte del público, y también es profesor de la “Metal Academy School of Music” de Barcelona. Con él, Joss Metalcry da por conclusa la serie de entrevistas dedicadas a la enseñanza en esta importante academia barcelonesa.
En tu preadolescencia, con 13 años, cuando te regalaron la primera guitarra, empezaste de manera autodidacta. ¿Fue una sorpresa que llevabas esperando o era algo impuesto por alguien? ¿Todavía te acuerdas del día en que abriste el envoltorio?
En realidad, la imposición fue mía. En mi clase, éramos cuatro o cinco los que empezamos a escuchar metal. El pionero en comprarse un bajo fue Cristian «Louen Walden» Calero, cantante de ATREXIAL, con el que compartí toda mi niñez y adolescencia, y todos fuimos detrás de él. Les dije a mis padres que quería una guitarra y me la compraron ese mismo año, algo que agradeceré eternamente. Recuerdo llegar a casa e intentar tocar encima del álbum «Live Aus Berlin» de RAMMSTEIN sin dar una, obviamente.
Además de la guitarra, tocas el bajo, la batería y el piano, instrumentos que has llegado a tocar en directo en tus proyectos y no creo que se te den nada mal en el escenario. ¿Se puede decir que eres multi instrumentista?
Siempre he sido muy curioso y, de hecho, el instrumento que quería tocar de pequeño era la batería, pero, por espacio y ruido, la guitarra fue la elegida (no me arrepiento). Agradezco a los baterías de mis bandas que me han dejado siempre practicar con sus baterías, ha sido la única manera de aprender a tocarlo. El piano es el único instrumento que solo utilizo para la composición, aunque me gustaría algún día animarme a tocarlo en directo.
¿Te has empeñado en aprender algo más?
Siempre he intentado tener y aprender todos los instrumentos posibles. Siempre quise tocar el violín y, de hecho, me compré uno para ver qué tal. Ahora tengo un bonito instrumento decorativo. No se me dio todo lo bien que me hubiese gustado y seguí con las seis cuerdas. Algún día, con tiempo, lo retomaré.
Como todo músico, hiciste tus pinitos en bandas amateurs, hasta dar el salto a algo más profesional, con la soprano Marta Brucart, y creasteis juntos ARTCANGELS, que estaba enfocado en un estilo un poco apartado del metal, que es lo primordial en la escuela. ¿Cómo viviste esa época?
La época con Marta Brucart fue genial. Nos conocimos en un proyecto previo, que sí era de metal, así que por influencias coincidíamos en muchas cosas. ARTCANGELS nació de las ideas que no podíamos hacer en dicho proyecto. Me pasaba el día componiendo y pese a que solo llegamos a producir un disco, había un segundo ya compuesto y un tercero a medias que, por cuestiones de tiempo y de la vida, no pudieron ser. Pero recuerdo esa etapa con mucho cariño. Quedar todo un fin de semana para componer y grabar era genial. Es una pena no poder, a día de hoy, hacer algo así.
¿Cuándo diste el salto al metal?
Realmente, lo que siempre he hecho ha sido metal. Pero siempre ha habido proyectos fuera de él que me han aportado muchísimo. Llevo tocando en bandas de metal desde los 15 años.

Empecemos a hablar de tu faceta como docente en la Metal Academy School of Music de Barcelona y así te conocerán más a fondo nuestros lectores del portal Metalcry.com. ¿Haces enseñanza online o solo en la escuela? ¿Qué método usas de enseñanza?
En la academia hacemos ambas, si es necesario. Hay alumnos que viven fuera de Barcelona, que no pueden desplazarse, y las hacemos online. En cuanto al método, depende del alumno. Me gusta personalizar al máximo las clases. Dependiendo del alumno, viendo cuáles son sus puntos fuertes o débiles, sabes qué debe practicar, qué ejercicios o canciones le van a ir bien. Mi prioridad, siempre es que tengan una base muy sólida. De nada sirve que toques los solos más rápidos si las rítmicas suenan atropelladas o sucias. Al final, la parte rítmica es el 90% de las canciones. Pero, sobre todo, lo que más intento es que el alumno no se frustre, que al principio de cualquier aprendizaje es fundamental. Al final todo sale, paciencia y constancia. Ese siempre es mi consejo para mis alumnos.
Eres el fundador de la banda BORN IN EXILE, proyecto en donde están varios profesores de la academia y con los que habéis editado un par de álbumes que han tenido gran aceptación por parte del público. ¿Cómo tienes enfocado este proyecto?
BORN IN EXILE es como un hijo mío. Es el proyecto que más lejos me ha hecho llegar y del que estoy muy orgulloso. Tengo unos compañeros increíbles, con los que me encanta hacer música y compartir la vida. Ahora mismo estamos acabando nuestro tercer álbum, que saldrá este mismo año. Y no estáis preparados para lo que viene.

¿Dónde te sientes más cómodo, en el estudio, en directo o en el aula de las clases de la academia?
Son mis tres lugares preferidos. Cada uno te ofrece algo distinto. Crear y grabar música es increíble y una parte fundamental para mí. Es súper gratificante componer cosas nuevas que te motivan y te conmueven. El directo es la diversión. Seguramente, el lugar donde más disfruto y a la vez el más exigente, tanto física como mentalmente. En el aula enseño, pero también aprendo de mis alumnos. Al final, se crea un vínculo más allá de la música y el aprendizaje en sí. Verlos mejorar día a día es muy gratificante.
Aparte de la banda BORN IN EXILE, compartes con Kris Vega un proyecto acústico, llamado GAIN OVER, y has lanzado un primer tema en solitario, que está enfocado completamente en composiciones de Banda Sonora. ¿Eres una persona bastante inquieta?
¿Musicalmente hablando? Totalmente. Y por falta de tiempo no puedo hacer más cosas, pero me encantaría. La música ha sido y es parte fundamental de mi vida. Siempre hay que seguir alimentándola.

¿Es importante saber solfeo para ser buen guitarrista?
Eso es relativo, y más en el mundo del arte. ¿Puedes llegar a crear una obra de arte sin haber estudiado pintura, cine o música? Es probable. ¿Puede salir muy mal no saber? También. El conocimiento siempre ayuda, por descontado, y siempre recomendaré saber, cuánto más mejor. Al final son nuestras herramientas de trabajo, cuantas más tengas más facilidades tendrás a la hora de trabajar con ellas y mejor será el resultado final.
¿Cuál sería el mejor consejo para los principiantes?
Pues, como he dicho antes, paciencia y constancia. Aprender un instrumento es una carrera de fondo y saber trabajar la frustración es parte fundamental. Las cosas no van a salir al principio, pero hay que seguir. La única forma de que salgan es tocando y tocando. Pero, sobre todo, que disfruten del camino, que al principio es tedioso, pero cuando empiezan a salir las cosas es súper gratificante.
Todos los instrumentos de cuerda son los que se eligen en un primer momento y es por eso que los guitarristas sois los que más abundan en la plantilla en estos momentos. ¿Cuál crees tú que es la razón?
Pues, como decía antes, yo quise una batería. Pero, por cuestiones de espacio y volumen, fue imposible. Supongo que esa es una razón de peso para que la gran mayoría decida tener una guitarra u otro instrumento. Luego, estaría la figura del «Guitar Hero». Siempre vende más eso que un tío que está detrás sentado y que, suerte si tiene alguna foto en el concierto, en comparación con el resto de sus compañeros. Aunque, tengo que decir, que irónicamente el que me atrapa en los conciertos que voy a ver siempre suele ser el batería.

¿Qué opinas de los clínics o improvisaciones en directo?
Los clínics son parte importante de la promoción de un músico en solitario. Creo que es un formato genial y que se da pocas veces. Las impros o jams son muy divertidas. Nunca he tenido la oportunidad de estar en alguna jam (fuera de los ensayos del grupo, que al final tiene un fin compositivo) y me gustaría probar a ver qué tal. La rapidez mental y la soltura son clave.
Muchos discos están descaradamente tocados con guitarras programadas, en todos los estilos, y la tecnología en ese aspecto ha hecho demasiado daño a este instrumento en particular. ¿Qué piensas sobre estas herramientas en la música?
Que es lícito, pero no soy fan. Al final, es una cuestión de producción musical. Si la banda está enfocada de esa manera y es su «esencia», no lo veo mal, pese a que a mí no me guste. El problema de este tema es que al final todos los grupos suenan igual y, escuchado uno, escuchado todos. Me pasa también con las baterías programadas. Les falta ese «feeling». Suenan muy potentes y todo lo que quieras, pero pierde lo que para mí es fundamental, que es el toque humano.

¿Cuál ha sido el proyecto más gratificante de los que has sido parte?
Sin duda, BORN IN EXILE. Se podría decir que es el proyecto con el que he crecido musicalmente y con el que sigo aprendiendo. Hemos llegado a tocar en el “Rock Fest Barcelona 2018”, hemos teloneado a los estadounidenses THEM en Zaragoza, hemos llenado junto a MEGARA la Razzmatazz 2 y este año pasado 2022 hemos tocado delante de unos miles en “Can Mercader Festival”, en Cornellá de Llobregat (Barcelona). Todo esto se consigue trabajando duro, pero sin duda ha sido lo más gratificante.
Todas las redes sociales han ayudado mucho a dar una plataforma a los guitarristas, pero de un tiempo a esta parte se están viendo cada vez más féminas empuñando las guitarras. Hace décadas, las mujeres no tenían la visibilidad que tienen ahora. ¿Estás de acuerdo con esto?
Muchísimo y me alegro mucho de ello. Parecía que solo podía haber cantantes femeninas, hasta hace bien poco. En la academia tenemos un gran número de chicas aprendiendo a tocar un instrumento. Y me alegro que se empiece a romper el molde de chica cantante, la cara bonita del grupo. Quiero hacer una mención especial a Amanda y Abril, que tocan en la banda RAZERS. Dos alumnas de la “Metal Academy School of Music” que tienen un potencial increíble y que, si siguen así, serán las nuevas NERVOSA o COBRA SPELL.
¿Cuáles son tus planes de futuro?
Pues, ahora mismo, estoy acabando la mezcla el tercer álbum de BORN IN EXILE, que saldrá este mismo año y que pronto anunciaremos fecha de lanzamiento y presentación en Barcelona. Tenemos muchísimas ganas de enseñar lo que estamos tramando.
Debemos cerrar la entrevista aquí. Te agradezco mucho que nos hayas concedido tu tiempo. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
¡Muchísimas gracias a vosotros! Siempre se agradece tener un hueco para poder hablar sobre uno mismo, inquietudes y demás. Normalmente, cuando nos hacen entrevistas es para hablar sobre lanzamientos, planes de futuro y del grupo en general. Pero hablar de nuestro trabajo en la academia es muy gratificante y parte esencial de nuestro día a día. ¡Muchísimas gracias de nuevo! ¡Un saludo a todos y todas!

























