Entrevista a Carlos H. Vázquez (escritor): “Quien tiene magia no necesita trucos”

Carlos H. Vázquez nos presenta el libro “La mirada eléctrica de Christina Rosenvinge”, del que habla con nuestro colaborador Joss Metalcry en esta nueva entrevista.
Por pura curiosidad, me crucé con tu libro de CHRISTINA Y LOS SUBTERRÁNEOS, que está dedicado a su primer disco, y es que fue un álbum rompedor, después de su paso por el dúo de estilo Pop español ÁLEX Y CHRISTINA, que formó con Álex de la Nuez, con quien grabó un par de discos a finales de los lejanos años 90. ¿Cómo nació este proyecto desde el principio?
La idea de este libro nació después de haber cruzado un par de correos electrónicos con Juan Puchades y Arancha Moreno, de la revista Efe Eme. Estábamos pensando en futuros libros y surgió este proyecto en forma de biografía oral, pues creyeron conveniente –desde Efe Eme– contar la historia de “que me parta un rayo” (1992) desde el punto de vista de sus protagonistas.
Es cierto que uno, como escritor, no se luce demasiado en un trabajo así, dado que sólo me limito a plasmar en negro sobre blanco lo que me han contado, pero como también soy guionista pensé en este libro como si fuera el guion de un documental.

¿A qué se debe el título “La mirada eléctrica de Christina Rosenvinge”?
En la foto original de Alberto García-Alix para la portada de “Que me parta un rayo”, el ojo de Christina tiene un «brillito» de luz que se eliminó después. No así en la reciente reedición en vinilo, donde se ha conservado esa chispa en su mirada. Christina Rosenvinge venía de ÁLEX & CHRISTINA y pasó a una carrera que comenzaba en solitario defendiéndose con una guitarra eléctrica. El título reúne ese concepto.
Como solista, Christina Rosenvinge tiene publicados hasta la fecha unos once álbumes de estudio. Sin embargo, “Que me parta un rayo” fue su magnífico debut, que salió en el lejano año 1992, con muchos hits en su interior. ¿Por qué solamente te centras en ese álbum?
Porque la Colección Elepé a la que pertenece este libro abarca solamente un disco en concreto. Por ejemplo, y dentro de la misma colección, puedes encontrar títulos centrados en ‘Balmoral’ (LOQUILLO), ‘Rock & Ríos’ (MIGUEL RÍOS), ’19 días y 500 noches’ (JOAQUÍN SABINA), ‘Blues de la frontera’ (PATA NEGRA), etc… Es una razón que responde al formato de la colección de la editorial.

Rosenvinge grabó después otro álbum, con la misma banda, que llevaba por título «Mi pequeño animal» y que sería el último de esa etapa, pero que tuvo menos éxito comercial que el que has tratado, y es que era algo mucho más áspero en su total concepto. ¿Hablas de él aunque sea muy por encima?
Antes de nada, permíteme que te corrija, pues no lo grabó con los mismos músicos, aunque es verdad que seguían utilizando el nombre de LOS SUBTERRÁNEOS. De hecho, LOS SUBTERRÁNEOS del directo tampoco fueron los mismos con los que grabó Christina Rosenvinge “Que Me Parta Un Rayo”.
Dicho esto, respondo a tu pregunta: hablo de “Mi Pequeño Animal” (1994) al terminar el libro. Es cierto que no de manera extensa, sino sólo de la preparación de ese segundo álbum, pues había conexiones importantes que le daban continuidad a la narración entre “Que Me Parta Un Rayo” (1992) y “Mi Pequeño Animal” (1994). Pero, como te comentaba en la respuesta anterior, debía sólo centrarme en “Que Me Parta Un Rayo» de manera exhaustiva y dejar un final algo más abierto con “Mi Pequeño Animal”.
¿Cuál crees que fue el motivo principal del éxito de este disco?
Creo que el disco “Que Me Parta Un Rayo» tuvo un éxito a largo plazo. Me explico: el álbum explotó gracias a que uno de los singles (“Voy En Un Coche”) pegó fuerte en Chile, siendo recibido con más aceptación que en España.
Sin ir más lejos, CHRISTINA Y LOS SUBTERRÁNEOS actuaron en el prestigioso festival Viña del Mar, mientras que aquí tuvieron que bajarse el caché al no tener tantos conciertos. Sin embargo, y a día de hoy, Christina Rosenvinge es una de las autoras más respetadas. No se entendería la música española actual sin las canciones de Christina Rosenvinge.
Dejando por unos instantes ese álbum y cogiendo toda la discografía de la cantautora. ¿Cuál sería para ti otro top one de ella?
Es complicado elegir un disco único de Christina Rosenvinge, me parece injusto, pero me quedaría con ‘Continental 62’ (2.006), álbum que cierra su trilogía americana.

¿Cuánto tiempo te llevó preparar y escribir este libro?
Entre preparar, estructurar, entrevistar, transcribir y demás… desde noviembre de 2022 hasta primeros de abril de 2023. Parte del tramo final, de hecho, fue terminado en México. Cuando regresé a España sólo tuve que darle un repaso al libro antes de enviarlo a la editorial.
Ella hizo unos conciertos en una gira con otra formación por el 30° aniversario de la publicación y para mí perdieron la magia que les daban los otros miembros que tenía grabaron los temas. ¿Qué opinión te merece este asunto?
Como dice esa frase popular, «quien tiene magia no necesita trucos».

¿Cómo envejecieron las canciones?
Hay que tener en cuenta que el disco “Que Me Parta Un Rayo» se grabó a principios de la década de los noventa, cuando los efectos, pedales y producciones eran muy diferentes a las de ahora. No creo que hayan envejecido –«envejecer» es una palabra que me resulta un poco despectiva–, sino que han perdurado en el tiempo –no sin dificultad– y han llegado a nuestros días como testigos de una época.
¿Cuál es tu canción favorita del disco? ¿Y por qué?
Debo decir que mi favorita es “Tú por mí”, por ser la que abre el disco y porque tiene una magia especial cuando Christina Rosenvinge la ha tocado en directo. En mi caso, y por otra parte, amanecí escuchándola en un hotel de Guadalajara (México), encontrándome en el último tramo de escritura del libro. «Tú por mí” resulta una canción crepuscular que funciona mejor cuando el sol sale por la mañana. Cada vez que escucho “Tú por mí”, vuelvo al otoño en el que empecé a trabajar en “La mirada eléctrica de Christina Rosenvinge”.
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas y muchas gracias por toda tu amabilidad. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
Creo que no me dejo nada por decirte en la entrevista que me has hecho y muchas gracias por acordaros de “La mirada eléctrica de Christina Rosenvinge”.

























