Entrevista a Elena Rubio (fotógrafa): “A veces, se respeta poco la figura del fotógrafo”

Nuestra genial fotógrafa, Elena “Vendaval” Rubio, tiene mucho que contarle a nuestro inquieto colaborador Joss Metalcry. Así que no te pierdas esta entrevista tan interesante.
En las últimas Festes de Primavera del Centenari de L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona), te conocí haciendo tu trabajo en los directos de los tributos Acabamos de Llegar (Fito & Fitipaldis) y Smoking Stones (The Rolling Stones), así que desde entonces tenía planeado hacerte esta entrevista de hoy, que irá dentro de un especial sobre fotógrafas mujeres en los conciertos. ¿Quién es Elena “Vendaval” Rubio?
Tal vez sea mi Alter Ego que, después de años retenido por diversos factores, principalmente la maternidad, en tiempos del COVID-19, vio la posibilidad de emerger para recordarme mis pasiones y unirlas: Fotografía y Música. Digo en tiempos de COVID-19, porque los E.R.T.E. (Expediente de Regulación Temporal de Empleo) me dieron una oportunidad única de disponer de mucho más tiempo para mí y actualizar conocimientos que hacía tiempo tenía relegados.
Decidí hacer varios cursos de fotografía digital para recuperar saberes y ponerme al día de mis primeros estudios de Imagen y Sonido. A través de redes contacté con gente con inquietudes parecidas y empecé a ir a conciertos en pequeño formato que me animaron a desempolvar la cámara y fotografiar más allá de los móviles. Así empecé a inmortalizar instantes que surgían entre los acordes, la emoción y las ilusiones que se creaban entre las cuatro paredes del L’Oncle Jack Music & Cocktail Bar, que está en Hospitalet de Llobregat (Barcelona), primero y, poco a poco, en escenarios y espacios que fueron creciendo.
Permíteme mencionar a los tres primeros artistas con los que empecé a evolucionar y trabajar, y con quienes pude establecer un feedback directo: ALBERTO RODRÍGUEZ, MARCOS DEKER y ALFONSO MORA. La portada del segundo disco de Alberto Rodríguez, «El Mejor De Todos Mis Males” (2016), es mía, y estoy muy feliz de haber estado ahí aportando mi trabajo para este artista.

¿Nos explicas cómo nació tu pasión por la fotografía?
Como te decía anteriormente, yo estudié Imagen y Sonido, después hice Psicología y Antropología y trabajaba en el aeropuerto de El Prat de Llobregat (Barcelona) como azafata de tierra. Esto me dio la ocasión de viajar y poner en práctica la pasión por capturar la esencia humana y también la natural. Así que, cuando pude retomar esa pasión, mis condiciones actuales hicieron que cambiara países, paisajes, culturas y gente por escenarios, músicos y espectáculos en directo.
Captar el eje de interacción entre dos expresiones artísticas que se relacionan en un momento dado único e irrepetible es increíble. Mostrar lo elemental: la emoción, las relaciones, los ambientes y los sentimientos que surgen. Como ves, todo gira en torno a la curiosidad e interés por los comportamientos del ser humano, en este caso, en un contexto musical de ocio, cultura y diversión.
En el campo de la fotografía, te conozco más bien por tus trabajos en directos, y quería preguntarte lo siguiente ahora: ¿Qué te llevó a fotografiar conciertos?
Los directos, los conciertos y las artes escénicas en vivo me han dado la oportunidad de seguir mostrando esencias emocionales y, de paso, disfrutar de la música, lenguaje universal de entendimiento, terapéutico, mágico y eterno. También hice cursos presenciales de fotografía de conciertos con profesionales que comparten sus conocimientos y permiten avances en tu campo y estilo. Gracias, Jordi Calvera, Jordi Galderic y Sergi Paramès.

¿Deberían las bandas cuidar más su imagen en directo?
Yo creo que, en general, actualmente, sobre todo, las bandas cuidan muchísimo su imagen en lo referente al directo. Otro tema es las fotografías o vídeos que luego usan. Se nota cuando estos no son de profesionales, y en eso sí que tal vez sería bueno que se plantearan qué parte del presupuesto debería incluir la fotografía, que, al fin y al cabo, es la que habla en sus redes.
Hoy en día, los conciertos de todos los estilos están llenos de móviles, y cientos de fotos se suben al instante a las redes sociales, con lo que puede generar cierto intrusismo para el profesional, ¿tiene futuro la fotografía musical?
Si no se toma conciencia de la importancia de la imagen cuidada, bien hecha y emotiva que debe presentarse en redes y revistas, difícilmente sobrevivirá la fotografía musical como profesión. Como afición es otro tema. Empiezas con pasión para lograr difusión de tu trabajo con la esperanza de llegar a vivir de ello, pero descubres que es complicado por ese intrusismo digital y esa escasa valoración.
Me parece increíble que nos prohíban llevar una cámara profesional a un concierto y que con los móviles se pueda grabar todo y colgar todo sin problemas de ningún tipo.
A veces, las primeras filas tienen mejor reportaje que los profesionales que mandan a la mesa de sonido, y a los cuales solo dejan dos o tres temas. Esto genera una gran frustración para aquellos que hemos dedicado años a perfeccionar nuestra técnica y estilo, y que vemos cómo nuestro trabajo es infravalorado en comparación con el contenido amateur. La fotografía musical requiere un nivel de dedicación y profesionalismo que debería ser reconocido y valorado por los organizadores de eventos y las bandas.

¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos de este trabajo?
LO QUE MÁS: La aventura, la inquietud y la pasión por cazar el alma de los protagonistas de los conciertos en toda su plenitud. Cantante, músicos, público y las interacciones que se generan entre todos ellos. La mirada del fotógrafo es la parte esencial del estilo y del resultado, ya que es a través de su perspectiva y visión creativa que se capturan los momentos más significativos y emotivos de un concierto.
LO QUE MENOS: El poco respeto que a veces se da a la figura del fotógrafo y lo que ya dije, que los móviles tengan más oportunidades que nosotros para capturar el concierto.
Casi todo el material en esta profesión es bastante caro para todos y cuesta mucho ahorrar para tener un equipo en condiciones óptimas, ¿Ha evolucionado mucho desde el principio hasta ahora?
Mucho no, muchísimo, y sigue evolucionando en la medida en que vas pudiendo invertir en mejoras, sobre todo en objetivos. En la fotografía de conciertos, se necesitan los más luminosos y, por lo tanto, los más caros. La fotografía es luz, y cuando las condiciones lumínicas son bajas, se han de suplir con técnica y equipo.

Algunos fotógrafos de conciertos logran vivir de su trabajo gracias a contratos con sellos discográficos, promotores de eventos o artistas, publicaciones en medios impresos o digitales, entre otras muchas cosas que pueden ser. ¿Puedes vivir de hacer fotos de conciertos?
Para nada. Pocas veces se venden fotos; pedirlas, las piden casi todos, pagarlas, casi nadie. Lo que hablábamos de la figura poco valorada del trabajo del fotógrafo, que no está allí solo para disfrutar de un concierto, sino para intentar vender su trabajo, su expresión artística. Es así.
Será difícil decidirte por una de las tantas bandas que has cubierto, y supongo que si no sientes nada por ellos, no te molestas en hacerles un buen reportaje. ¿Qué artistas recuerdas haber disfrutado más?
Buah, qué difícil, porque cada banda tiene su idiosincrasia y su particularidad que la hace grande y especial. Unas tienen fotogenia, otras, luces maravillosas; otras, interacciones brutales con los fotógrafos, y lo mismo para los solistas.
Pero si he de decirte algunas de las bandas y solistas que me generaron mayor emoción por todo el conjunto de elementos que se dan (personales, técnicos, escénicos e históricos) y porque me permitieron obtener unos documentos gráficos únicos para mí, te diré: SABINA y RAMONCÍN (casi 40 años de interacción con la música de ambos), como míticos. MANOLO GARCÍA es un artistazo y es generosidad absoluta. SHINOVA y COBARDES, como descubrimiento. BOCANADA es fotogenia pura y dura.
SANTERO Y LOS MUCHACHOS: devoción y admiración como artistas y como personas. Los quiero. De solistas, me quedo con ANDRÉS SUÁREZ, que me genera un bienestar infinito; fíjate que he usado sus canciones para superar alguna prueba médica que de otra forma no hubiera podido hacer. TRAVIS BIRD lo tiene todo encima de un escenario, me alucina.
Pero cada concierto me aporta algo grande y precioso que queda plasmado, si puedo, en las fotografías. No puedo dejar de nombrar a RAFA PONS y DANI FLACO, que ganan en conciertos fotografiados… ¡¡Por algo será!!.

¿Cuáles crees que son las características de una buena fotógrafa?
La mirada, la sensibilidad, el don y la intuición de captar el alma y la emoción del momento. El aprendizaje y la investigación constante de la expresión artística y estética en toda su dimensión, el bagaje cultural y el conocimiento del grupo, del espacio y, naturalmente, de la técnica, pero esta última solo consolida lo demás y ofrece la capacidad de transmitir la energía, las conexiones y las interacciones.
Todo ello se conjuga en un proceso creativo que busca capturar la esencia de cada instante, donde la técnica se pone al servicio de la emoción y la narrativa visual. En palabras de maestros y genios: ‘Los grandes fotógrafos retienen la esencia y fijan el instante’ (Tino Soriano).
‘Un fotógrafo no hace una foto solo con su cámara, también con los libros que ha leído, las películas que ha visto, los viajes que ha hecho, la música que ha escuchado y las personas que ha amado’ (Ansel Adams).
‘Una fotografía es la pausa de un instante que nunca volverá. Poner en la misma línea de mira el ojo, la mente y el corazón’ (Henri Cartier-Bresson). Nuestro estilo y personalidad a la hora de trabajar dice mucho, explica cómo entendemos y cómo nos enfrentamos al mundo.
Por lo que he podido comprobar en mi propia experiencia, existe una excelente relación entre la comunidad de fotógrafos, sin especiales competitividades entre vosotros. ¿Es así la realidad o detrás hay rivalidad?
Como en todas las profesiones, son las personas con sus singularidades las que crean un ambiente distendido y de complicidad, o uno tenso y de rivalidad. Encuentras ambas situaciones según el grupo y las personas que coincidan ese día. Pero, mayormente, hay buenas relaciones y respeto.

La industria musical, como muchas otras, puede tener desafíos relacionados con el machismo y la igualdad de género. Algunas mujeres en la industria musical han reportado experiencias de sexismo, discriminación y falta de oportunidades. Sin embargo, también hay muchas iniciativas y movimientos que buscan promover la igualdad y el empoderamiento de las mujeres en la música. En el caso de las fotógrafas de conciertos, pueden enfrentar desafíos específicos, como el acceso a los eventos o la credibilidad en su trabajo. ¿Has encontrado machismo en la industria musical? ¿Puedes contarnos algún episodio si fue así?
En mi caso, y en estos últimos cinco años, no me he encontrado con ninguna situación negativa por condiciones de género. Cuando no se dan situaciones buenas, afecta a todos por igual, independientemente de su género o condición. La profesionalidad y el respeto mutuo suelen prevalecer en el ambiente laboral, lo que permite trabajar en un entorno colaborativo y productivo.
En casi todos los oficios artesanales, hay que tener unos conocimientos previos antes que nada, aunque a veces eso no es una premisa que se tenga que cumplir a rajatabla. ¿Eres autodidacta o has estudiado?
Como he ido contando en anteriores respuestas, estudié en su momento, me he ido reciclando con cursos presenciales y otros online, y también, naturalmente, soy autodidacta y me empapo de todas las fuentes de donde pueda aprender algo. En estas incluyo a mis compañeros de profesión.
Visualizar lo que hacen otros fotógrafos es esencial. El estilo propio viene determinado por esa forma de mirar, de procesar y editar, y la forma misma de disparar y de decidir qué, cuándo y cómo disparas. El conocimiento previo, tanto técnico como artístico y cultural, es básico y determinante, junto a la inquietud de seguir aprendiendo y leyendo sobre fotografía y otras artes expresivas.
Soy un reflejo de mi trayectoria vital, con todos los elementos que con ella interaccionan: bagaje sociocultural, aprendizajes, inquietudes, personalidad, actitud y aptitud. De esa amalgama surge mi mirada y mi forma de disparar.

¿Recuerdas alguna imagen que en su momento te haya impactado?
Me impacta la imagen de un rostro humano transmitiendo emoción: dolor, alegría, pasión, fuerza. Ver su esencia y el alma en esa imagen, y que nos cuente su historia y su momento. Es como si cada fotografía fuera una ventana a la experiencia y los sentimientos de una persona, permitiéndonos conectar con ella de manera profunda y auténtica. La capacidad de capturar y transmitir emociones a través de la fotografía es un arte poderoso que puede evocar empatía, reflexión y comprensión.
En todo tipo de arte, el registro es vital; en el caso de la música, el registro fotográfico es uno de los que ayudan a matizar la obra del artista. ¿Crees que la fotografía musical está menospreciada?
No todo lo que capta una cámara o un móvil vale. Ya lo mencionamos al hablar de si puedes vivir de esto. Ha de haber una historia, una fuerza, una emoción, y eso a veces se olvida.

¿Prefieres para tus instantáneas el blanco y negro o mucho mejor que se aprecie el color?
El color refleja la realidad que estamos viendo, y el blanco y negro, la esencia del sentimiento, así que hay un momento para cada uno de ellos.
Existe la idea de que, por no pagar la entrada y tener barra libre, el trabajo de un fotógrafo está más que pagado, sin considerar que tras el tiempo del espectáculo hay un tiempo adicional para editar todo. ¿Recompensa sacrificar la vida familiar para ir a un concierto a trabajar?
Si hablamos de sacrificio, no compensa. Piensa en el tiempo, no solo de estar en el concierto, sino el de editar, que es exponencialmente mayor. Es un mito lo de la barra libre y ver el espectáculo. Cuando estás inmerso en la faena, no estás en el concierto completo, sino en sus esencias y particularidades, y luego no siempre puedes quedarte. No vives igual un concierto si vas de público. Si no te gusta lo que haces, es inviable seguir en esto.
¿Tienes contacto personal antes con los artistas que vas a fotografiar?
Casi nunca. Es un privilegio cuando ocasionalmente es así. Poder tener una visión del conjunto y sus singularidades es ideal para construir un boceto de donde partir, para poder ahondar en la vivencia de ese directo, en la maestría de las ejecuciones y en las relaciones que establecen. Puede facilitar la captura del espectáculo audiovisual en toda su dimensión.

Pues hasta aquí han llegado mis preguntas, y estoy agradecido por toda tu atención. ¿Quieres añadir algo más que no se haya mencionado en la entrevista?
Espero seguir siendo una coleccionista incansable de recuerdos, emociones y energía que guardo en mi memoria y en la de mi cámara. Del rato que me permiten vivir el concierto, surge una crónica que acompaña el reportaje gráfico y que surge de lo que vivo, siento y percibo.
Quiero ser capaz de transmitir el ambiente y los rituales que se dan en la ceremonia que es un concierto, con su magia, su conexión y comunión, y su emoción. Quiero ser capaz de plasmar el palpitar único de miles de almas unidas por la complicidad y la pasión por la música. La emoción ancestral que se genera en un espectáculo en directo es un elemento constante que merece ser capturado y fijado para siempre.
Los usos y las costumbres se dan cita en ese caldo de cultivo cultural que es el evento musical. La música es el reflejo de la diversidad social y cultural, la memoria colectiva fijada en un instante. Quiero poder captar el gesto que emocione y que explique su historia. Por eso, aunque disparo en todos los planos, prevalece el primer plano, donde intento plasmar momentos auténticos, espontáneos y significativos que aporten y sumen. No comparto ni entiendo el uso de contratos abusivos que a veces nos hacen o proponen firmar, sobre todo cuando no hay ningún beneficio económico.
Quiero agradecer a quien mira los contenidos y comenta o comparte, tanto lectores como músicos. Deseo seguir teniendo la ilusión de descubrir primeras veces siempre. “Del conjunto de mis emociones, de mis experiencias y de mi forma de mirar, nace mi fotografía. Mi objetivo es inmortalizar y fijar para siempre un instante que transmite todo el sentimiento y emoción en un gesto, en una mirada, en una interacción donde se manifiesta el alma”.
La fotografía es la captura de la luz de un momento irrepetible para crear una historia única y eterna, la mejor memoria gráfica de nuestra vida, el testimonio de un tiempo. Elena Rubio Ares. VendavalRubio en Redes Sociales.

























