Entrevista a FUET!: “FUET! ha sido un sin querer desde su origen”

Los madrileños FUET!, nacidos en la escena underground del noroeste de la capital estatal y tercera confirmación para la jornada del viernes 11 de septiembre en el “LPA BEER & Music Fest 2026”, se ponen en contacto con Tony Ventura para comentarnos todo lo relacionado con su propuesta tasty hardcore con riffs rápidos y pesados, gritos afilados y una base rítmica implacable.
Aunque vuestra trayectoria como FUET! es relativamente reciente, la sensación es la de una banda que llega con una identidad muy clara. ¿Qué parte de vuestro sonido nació desde el primer ensayo y qué cosas han aparecido casi «sin querer» durante el camino?
Podríamos decir que esa identidad ha ocurrido concierto tras concierto más que con los ensayos, pero el hecho de ser amigos desde hace años y haber tocado juntos en proyectos anteriores facilitó mucho la «comunicación musical» entre nosotros, si es que ese término existe.
FUET! ha sido un sin querer desde su «origen»: no iba a ser un grupo, no íbamos a dar bolos, no iba a llegar a nada… Supongo que es cierto que, como en el amor, las cosas llegan cuando no las estás buscando.
En vuestra música conviven riffs muy directos, capas más atmosféricas y cierta tensión emocional que rompe la idea del hardcore más ortodoxo. ¿Cómo encontráis el equilibrio entre violencia sonora, melodía y espacio?
Pensamos que en la amplitud de miras se encuentra la originalidad más auténtica. Escuchamos absolutamente de todo y de forma un poco enfermiza en cuanto a ubicar detalles en discos que hacen que entiendas por qué hay productores más conocidos que artistas con los que han trabajado.
No tenemos miedo a ponernos melosos o incluso poperos (sin llegar al cringe) y volver con partes blackers que te pongan en tu sitio. Hay una frase que repetimos componiendo que es «siempre en pro del temazo».
Se ha descrito vuestro mensaje como de «letras agresivamente positivas», algo poco habitual en un género muchas veces asociado a rabia, frustración o confrontación. ¿Qué significa exactamente esa idea para vosotros?
En nuestras letras sigue habiendo de esas tres cosas, pero realmente creemos no se puede conseguir nada bueno utilizando algo negativo como combustible. Es una especie de filosofía resiliente, un mantra que nos ayuda a tirar con la mejor versión de nosotros mismos para superar los obstáculos o situaciones adversas que encontramos en el día a día.

Venís del underground madrileño y en poco tiempo habéis pasado de escenarios pequeños a festivales y espacios como los conciertos de Radio 3. ¿Cuál ha sido el momento en el que pensasteis: «esto está empezando a ir en serio»?
Diríamos que cuando fuimos a tocar a un festival en Mallorca. La promotora no sólo aceptó nuestro (recientemente aumentado) caché, sino que nos pagaron los vuelos y pusieron un alojamiento inmejorable y tocamos justo antes de una banda mítica a nivel nacional.
Al final de la noche estábamos todos sentados en el bordillo de la piscina con los pies dentro del agua mirándonos, sonriendo… A partir de ese momento todo empezó a ir para arriba.
Muchos grupos emergentes sienten la presión de tener que acelerar procesos: publicar rápido, girar rápido, mantenerse visibles en redes… ¿Cómo evitáis que el crecimiento os haga perder autenticidad o disfrute?
Todo lo que hacemos, lo hacemos con cariño y, dentro de lo posible, sin presiones. Llevamos nuestras redes con calma, publicando semanalmente pero sin mirar mucho las métricas. La gira va a nuestro ritmo; cuando disponemos de tiempo para hacer diez fines de semana seguidos, lo hacemos, y cuando necesitamos descansar, lo hacemos también.
El respeto y cuidado de las vidas de los integrantes de un grupo es algo infravalorado que aprendes tocando durante años y no vamos a subir los niveles de cortisol porque ahora todo tenga que estar para ayer en la industria.
El directo parece ocupar un lugar central en vuestra propuesta. ¿Qué queréis que se lleve alguien que entra a un concierto de FUET! sin conoceros y sale empapado de sudor media hora después?
Un vinilo y una camiseta estaría guay (risas). Ahora, en serio, hemos venido a pegarnos unos bailes con quien quiera entrar en nuestro mundo. Si entras, estás “dentrísimo”.
“Make It Happen” da la sensación de ser un punto de inflexión para FUET!: vuestro primer LP, una gira nacional, mayor exposición mediática… ¿Sentís que este disco representa el momento en que empieza a definirse realmente como proyecto a largo plazo?
Sin duda es un punto de inflexión, dado que lo anterior nunca fue con intención de hacer un proyecto serio (ni un proyecto en sí). Y es innegable que hay un pre-MIH y un post-MIH en nuestra trayectoria, se ha notado mucho a la hora de vender todas las entradas en casi todos los conciertos de producción propia que hemos dado.
En comparación con vuestros primeros EPs, ¿qué creéis que revela Make It Happen sobre vuestra evolución como compositores y como banda? ¿Hubo una intención consciente de construir un disco más sólido y cohesionado?
El primer EP era un batiburrillo de riffs que acompañaban historias que sólo entendían Ál, Rubén y Dani, quien prefirió no subirse al carro cuando hablamos de dar el que iba a ser el único concierto de FUET!, por tanto consideramos que “Make it Happen” es la auténtica identidad del grupo, que se consolidó como tal con la entrada de Gon para ese primer concierto. Hay muchísimo de Gon en las composiciones de FUET! Sin él no estaríamos donde estamos.

Escuchando “Make It Happen” da la sensación de que FUET! ha aprendido a manejar mejor los contrastes: dureza, melodía, tensión y pausa conviven de una forma más natural que en vuestros primeros trabajos. ¿Fue algo buscado durante la composición del disco?
Nos atrae mucho la música que te lleva por senderos improvisados y te hace sentir cosas. No somos muy fans de un disco lineal, queremos que la gente lo escuche entero y sienta que le han contado un cuento, aunque no sea un trabajo conceptual (¿o sí?).
La escena underground suele sostenerse gracias a pequeñas salas, colectivos, promotores y una comunidad muy comprometida. Mirando atrás, ¿qué aprendizajes os ha dado esa escena que teméis perder cuando una banda empieza a crecer?
Lo mejor que nos llevamos es la gente que hemos conocido en el underground. Hoy en día seguimos tocando en eventos que no tienen un escenario de dieciocho metros de largo y los disfrutamos muchísimo. Sabemos que la gente que nos quiere nos va a seguir queriendo y apoyando aunque no toquemos una vez al año en la Wurli y las entradas dejen de costar 12€.

Compartís cartel en el LPA BMusic Fest con propuestas muy distintas dentro del rock pesado y alternativo. ¿Qué os atrae de tocar en un festival donde probablemente haya público que aún no sabe quién es FUET!?
Ha ocurrido en varias ocasiones y la respuesta siempre ha sido muy positiva. Que la gente entre en nuestra movida y se abran circle pits sin conocer los temas es algo gordísimo. Tenemos un cariño especial a las islas y vamos con patadas de sobra para el bolo.
Imaginad que hablamos dentro de tres años: ¿qué tendría que haber pasado para que dijerais que FUET! está exactamente donde soñaba estar?
¿Haber tocado por todo el continente americano y estar en un puñado de festivales internacionales sería soñar mucho? ¡Gracias por vuestro tiempo! ¡Un abrazo!

























