Entrevista a Will Vila (fotógrafo): “La fotografía musical se ha revalorizado en los últimos años”

Will Vila es un fotógrafo de conciertos que siempre ha estado relacionado con la escena musical underground de Barcelona. Joss Metalcry habla con él en esta nueva entrevista.
Estoy haciendo este mes un especial a fotógrafos de directos, ya que hace un tiempo dediqué dos meses a las mujeres que están en los fosos cubriendo los acontecimientos. ¿Quién es Will Vila para quien no lo conozca?
Un chaval que siempre ha estado relacionado con la escena musical underground de Barcelona, de una forma u otra, y que desde hace relativamente poco decidió unir esa pasión por la música con sus inquietudes por el mundo audiovisual.
¿Nos explicas cómo nació tu pasión por la fotografía?
Principalmente, la pasión por el cine, obviamente. Luego, siempre he estado un poco relacionado con el audiovisual, claro. Mi hermano, Gerard Vila, es montador de cine y, de esa relación con la escena musical de Barcelona que comentaba en mis círculos siempre han existido figuras que me han influenciado a lo largo de los años, como Toni Villén, Rubén Navarro, Marc Agudo, Mike Casey y un larguísimo etcétera.

En el campo de la fotografía, he visto que te especializas en varios tipos de trabajos, ya que he visto casi todas las fotos que tienes en las redes sociales tan importantes hoy. ¿Cómo logras capturar toda la esencia y la energía de alguien a través del objetivo?
Para mí, y esto es algo en lo que aún tengo mucho que mejorar, el «secreto» es entender que el montaje debe estar al servicio del artista, eso creo. Mi objetivo es capturar la energía de la banda y elevarla con mi visión creativa, pero siempre intentando transmitir su esencia y no la mía, o que al menos sea la suya la que prevalezca y el montaje sea complementario y no protagonista.
¿Cuál fue tu primer trabajo como tal?
Yo siempre digo que empecé en 2023 porque fue cuando invertí en equipo propio y empecé a ponerme de verdad en este sector en particular. Pero a lo largo de los años he ido haciendo alguna cosita de montaje, cosas que me delegaba mi hermano a raíz de su vinculación con la escuela de cine.
Ahí conocí a Víctor Català, ex guitarrista de BLAZE OUT, que me consiguió mis primeros curritos de videoclips para bandas del rollo. Juraría que el primer videoclip que hice fue «Confusión», para una banda llamada RATHER BE ALIVE, en calidad de editor.
Hoy en día, los eventos musicales de todos los estilos están llenos de móviles, y cientos de fotos se suben al instante a las redes, con lo que puede generar cierto intrusismo para el profesional, ¿tiene futuro la fotografía musical?
No creo que las fotos hechas con el móvil por los oyentes sean una amenaza para los profesionales. Lo que sí que hay es un auge de creadores con mucho talento que han hecho que los estándares de calidad suban, y con lo importante que es la imagen de la banda hoy en día, me atrevería a decir que la fotografía musical se ha revalorizado en los últimos años.

¿Deberían las bandas cuidar más su imagen?
La respuesta política sería que sí, tal vez la obvia. Pero también tengo que decir que a veces la sencillez le puede sentar bien a una banda, así como darle un valor desmesurado puede parecer pretencioso. Creo que uno debe cuidar la imagen, pero siempre hacerlo con naturalidad.
Aunque en este mundillo hay tanto ventajas como desventajas, el espectador es quien realmente disfruta de las fotos y puede guardarlas una vez que están listas para ser compartidas en las redes, aunque lleven marca de agua. Pues, como dijo alguien alguna vez, cuando algo es del pueblo, deja de ser parte de uno mismo, y creo que esta cita tiene algo de maldad, la verdad.
Esto me hace pensar en cómo las redes sociales han democratizado el acceso a la información, pero también han generado nuevos desafíos para los creadores de contenido.
¿Cómo crees que los creadores de contenido pueden equilibrar la necesidad de proteger su trabajo con el deseo de compartirlo ampliamente en internet?
No soy profesional, aún no he cotizado ni un solo año como fotógrafo y, por lo tanto, no creo que esté en posición de responder a esta pregunta, aunque, obviamente, desde mi posición, es fácil decir que basta con compartir y mencionar, pero también entiendo que haya fotógrafos que quieran proteger su trabajo.

¿Qué es lo que más te gusta y lo que menos de este trabajo?
LO QUE MÁS: Lo que más me llena es sentirme partícipe del crecimiento de las bandas y de la escena en general, aportando contenido de calidad a géneros que apenas tienen recursos para echarse a la carretera. El componente social también es super importante.
LO QUE MENOS: Obviamente las crisis creativas y la lucha contra el síndrome del impostor.
Casi todo el material en esta profesión es bastante caro para todos y cuesta mucho ahorrar para tener un equipo en condiciones óptimas, ¿Ha evolucionado mucho desde el principio hasta ahora?
Desde luego que la inversión es considerable. Llevo poco tiempo, así que, a nivel de equipo, la evolución no ha sido mucha. Sí la habilidad de explotar su potencial.

¿Qué equipo llevas actualmente?
Ahora mismo tengo una Sony FX3 y dos objetivos: el Sigma Art 24-70mm y el Laowa zero D 10mm.
Algunos fotógrafos logran vivir de su trabajo gracias a contratos con sellos discográficos, promotores de eventos o artistas, publicaciones en medios impresos o digitales, entre otras muchas cosas que pueden ser. ¿Puedes vivir de hacer fotos de conciertos?
Supongo que sí, pero debes estar al máximo nivel. Esta es una pregunta más para Javier Bragado, Daniel Cruz y compañía, que son un poco los que yo conozco por el tipo de contenido que consumo, pero seguro que hay más fotógrafos musicales full-time en otros géneros. Hablamos de España, claro está. A nivel mundial seguro que hay mucha gente que se dedica a ello, pero en el mundo en el que vivimos en la actualidad es imposible conocer a todos.
¿Qué artista recuerdas haber disfrutado más?
Cualquier banda que tenga buena presencia en el escenario se disfruta. Por ejemplo, con bandas como BONEFLOWER, CROSSED o VÍBORA, se disfruta mucho porque son shows muy dinámicos en los que se derrocha mucha energía. Con BELLAKO he rodado también unas cuantas veces y son otro ejemplo de banda divertida de ver y de grabar con ellos.
Luego están bandas como RETRACE THE LINES o THE BERING, cuya producción es mayor y llevan sus propias luces, que te dan oportunidades extra para ser creativo. No podría elegir una entre tanta diversidad.

En casi todos los oficios artesanales, hay que tener unos conocimientos previos antes que nada, aunque a veces eso no es una premisa que se tenga que cumplir a rajatabla, ¿Eres autodidacta o has estudiado?
Estudié un grado superior de audiovisuales, aunque para la fotografía en general tampoco creo que sea necesario invertir en educación. La información básica es accesible en cualquier rincón de internet y luego es puro ‘trial and error’. La práctica y la experimentación son clave para mejorar, y creo que es ahí donde realmente se aprende.
¿Recuerdas alguna imagen que en su momento te haya impactado?
Me inspiran a diario muchas cosas que veo a diario en Instagram, no sabría elegir una en particular para responder. Tal vez podría decir que Sunny Singh de HATE5SIX es el principal culpable de que decidiera, de una vez por todas, invertir en equipo propio. No por el impacto de las imágenes en sí, sino por el hecho de hacer contenido visualmente de calidad para un género tan nicho como el Hardcore.
En todo tipo de arte, el registro es vital; en el caso de la música, el registro fotográfico es uno de los que ayudan a matizar la obra del artista. ¿Crees que la fotografía musical está menospreciada?
No tengo esa sensación. Tal vez vivo en la burbuja de los frikis que nos comentamos los unos a los otros en posts y reels de Instagram. Como decía antes, en el caso de la música, el que luce y se lleva la atención es el artista, como debe ser. Pero si la reacción de la gente es buena y el contenido funciona, creo que puedes contarte la victoria y es parte tuya.
También pasa que hay una sobreestimulación generalizada a nivel de contenido audiovisual, y de ahí igual puede parecer que mucho trabajo pasa desapercibido. Todo es posible.
¿Prefieres para tus instantáneas el blanco y negro o mucho mejor que se aprecie el color?
Si tengo que elegir, diría que color
Existe la idea en los conciertos de que, por no pagar la entrada y tener barra libre, el trabajo de un fotógrafo está más que pagado, sin considerar que tras el tiempo del espectáculo hay un tiempo adicional para editar todo. ¿Recompensa sacrificar la vida familiar para ir a un concierto a trabajar?
Yo creo que esa idea, por suerte, tampoco está muy generalizada. Al menos en los conciertos por los que yo me muevo, nunca nadie ha menospreciado mi trabajo de esa manera, y me muevo en una escena donde, como he mencionado antes, el contenido audiovisual no suele ser prioritario. Todo lo contrario, las bandas suelen hacer el esfuerzo para recompensar mi trabajo, independientemente de que les vacíe la nevera o no, ¡Que lo hago!
¿Tienes contacto personal antes con los artistas que vas a fotografiar?
Siempre. Me muevo en círculos relativamente cerrados donde nos conocemos prácticamente todos. Pero pienso que una de las claves para tener éxito como fotógrafo es ser sociable y ser una persona con la que la gente se siente cómoda.
El talento es importante, pero no te sirve de nada si nadie quiere trabajar contigo. La red de contactos y la reputación son fundamentales en este mundillo. Obvio
Pues hasta aquí han llegado mis preguntas, y estoy agradecido por toda tu atención. ¿Quieres añadir algo más que no se haya mencionado en la entrevista?
Muchas gracias por considerarme para la entrevista y por dar visibilidad al gremio en el que estoy.

























