EUROPE inaugura su gira en Gran Canaria, frente a tres mil personas // Gran Canaria Arena – 22/03/2019

EUROPE comenzaba su gira mundial “Tour The Earth 2019” en Gran Canaria, de la mano de la productora New Event, un concierto con el cual prometían ofrecer lo mejor de los últimos tiempos, a base de hard rock, presentando su último trabajo “Walk the Earth”, sin olvidar los grandes éxitos de siempre.
Antes de la salida de los suecos, hacía acto de presencia la banda gran canaria de A.O.R. HACKERS, que hace una semana sacaba al mercado el que es su primer disco; “Empezar de cero”. Sorprende cómo, en ese corto espacio de tiempo, ha sido vendido en distintas partes de Europa, incluso en Japón, lo que nos da una idea de por qué fue la banda escogida para telonear a EUROPE , en esta ocasión, y a SCORPIONS, el pasado año. HACKERS empezaron con el tema que da título al disco, “Empezar de cero”, y, tras cuarenta minutos sobre el escenario del Gran Canaria Arena, finalizaron con el tema “A dos centímetros de ti”.
Hay que destacar que la mayor parte del público ya se encontraba presente en la actuación de estaba banda de rock melódico, y cantaban o grababan los temas. Sin duda es una banda con una enorme proyección. Se nota que han realizado un gran trabajo con su disco, así como lo hicieron en el escenario.

A continuación fueron saliendo, uno a uno, los miembros de EUROPE, siendo Joey Tempest el último en aparecer y el que se llevó la ovación del público. El vocalista saludó a una multitud de 3000 espectadores antes de empezar con el primer tema, que da título al último trabajo; “Walk the Earth”. Tras este, le siguió “The Siege”, del mismo álbum, con un sonido muy enérgico y con mucha fuerza. Seguidamente sonó “Rock the night”, uno de sus grandes hits, que forma parte del tercer trabajo; “The Final Countdown”.
Tras “Scream of Anger”, y llegados a este punto, Tempest aprovechó para saludar al público diciendo que estaban “felices de estar aquí”. Lo dijo en castellano, para dar mayor complicidad con el público presente. EUROPE prosiguieron con “Last Look at Eden”, un tema que dio título al álbum del 2009, y que forma parte de esta nueva etapa con raíces del hard rock más puro de los ’70.

“Wasted Time”, por su parte, es una vuelta a los temas clásicos del rock de los ’80, esa etapa que ya la banda ha dejado atrás, pero que, a diferencia de otras bandas, EUROPE las sigue incluyendo en sus giras, junto a sus temas nuevos. En ella, John Norum se marcó un buen riff a la guitarra.
Con “Firebox”, el que fuera segundo single del álbum “Bag of Bones”, EUROPE ofreció un tema más melódico, pero sin perder la fuerza del hard rock que caracteriza a la banda actual. Después, casi llegando al ecuador de la canción, la banda se aúna alrededor de la batería para que John Norum, con su guitarra tipo Flying V, nos volviera a deleitar con uno de sus riffs. “Sign of Times” vino seguidamente. El tema, que comienza con el teclado de Mic Michaeli, sirvió para llegar al ecuador del concierto y volver a esas canciones de rock de los ’80, que marcaron una época para la banda, pero con el sonido de instrumentos eléctricos más pesados de su estilo actual. Tempest, implicaba al público, tarareando la canción, y Norum, luciéndose una vez más, dio paso a “War of Kings”, canción que da título al penúltimo trabajo de la banda, con un sonido más acompasado, que recuerda a historias de otra época.

Pasamos a “Hole in my Pocket”, también perteneciente al “War of Kings”, igual que la anterior, que se inició con un electrificante sonido de guitarra de John Norum, cuya intensidad varió a lo largo de la canción, siendo el principal protagonista con su Flying V. Al finalizar, el público le aplaudió fervientemente. Y llegamos al que, sin duda, es uno de los grandes éxitos de la historia de la banda; esa balada que a pesar del paso de los años no puede faltar en su repertorio, aunque el hard rock sea su apuesta en la actualidad. Nos referimos, sin duda, a “Carrie”, iniciada con el teclado de Mic Michaeli y la voz de Joey Tempest como elementos destacados. La balada supuso una comunión entre grupo y público, que la cantó casi entera, y, por supuesto, no podía faltar el riff de John Norum. Mientras el guitarra tocaba, Tempest recogía la bandera de Suecia lanzada desde el público por uno de sus fans. Sin duda, la canción de la noche.

EUROPE siguieron con el tema de los ’80: “Ready or Not”, del álbum “Out of this world”, y lo hicieron con un tono muy relajado, para dar paso al sonido de los instrumentos eléctricos con un público completamente entregado, donde tanto Norum como Leven cambiaban de instrumentos. En esta ocasión, Tempest no solo hacia las funciones de vocalista sino también de guitarrista. A continuación, Ian Haugland se marcaba un solo de batería, interpretando el “William Tell Overture” de Rossini, de poco más dos minutos de duración. Y así se fue llegando casi al final del concierto, con más temas propios del rock de los ’80 con los que concluirían EUROPE: “Heart of Stone” y “Superstitius”, que Tempest comenzó al grito de “¡¡canariones!!”, y en el que incluyeron el “No Woman No Cry” de Bob Marley.

Y ya en el encore final, “Cherokee” y “The Final Countdown”, dos temas del álbum que les encumbró al estrellato, y del que vendieron más de 15 millones de copias. En “Cherokee” empezaron con la batería e invitando al público a hacerse participes. Las invitaciones de Tempest al público eran una constante. Y, por último, el tema que no podía faltar y que todo el mundo esperaba: “The Final Countdown”. El tema, que como la propia banda declaraba en la rueda de prensa, ya no es su canción sino la canción del público. En un extremo, John Norum hacía gala de su buen hacer a la guitarra y, en el otro extremo del escenario, Tempest nos hacia rememorar el éxito que tanto llegamos a cantar en nuestra juventud. Con un ¨nos vemos pronto” por parte de Tempest concluyó un concierto de poco más de hora y media de duración.
Un concierto que, encuadrado dentro de la marca “Legends Live”, de la productora New Event, hizo disfrutar no solo a los amantes del hard rock más puro sino también a todos aquellos que añoraban sus éxitos del rock de los ’80.

























