Gorka Lazkano (LATZEN): “Volver a tocar y componer era una necesidad vital”
Tras casi dos décadas de silencio discográfico, Latzen ha regresado con un nuevo trabajo que no busca vivir de la nostalgia, sino actualizar su discurso desde la madurez y la honestidad. Lejos de una reunión puntual o de un simple ejercicio de recuerdo, la banda afronta esta nueva etapa como una continuación natural de su historia, adaptada al momento vital y musical de sus miembros.
Hablamos con Gorka Lazkano Ibarguren, batería y miembro fundador del grupo, sobre las razones de este regreso, el proceso creativo del nuevo disco, la incorporación de Yerko, el papel clave de Iker Bengoa en la producción, el mensaje de las letras y la visión de una escena metalera que ha cambiado, pero que sigue manteniendo intacta su esencia.
- Han pasado casi tres décadas desde vuestro último disco de estudio. ¿En qué momento sentisteis que era el momento adecuado para que LATZEN volviera de verdad?
Al margen de la gira de despedida que hicimos en 2007, cuyo testimonio lo recogió el DVD/CD en directo que grabamos entonces, los miembros de la banda hemos estado en otros proyectos primero y en stand by después. Sin embargo, con el paso de los años hemos constatado que tocar en directo y componer canciones es de las cosas que más nos ha llenado a nivel personal y grupal, por tanto, hace como año y medio que decidimos poner en marcha la maquinaria. Así que más que elegir el momento, fue poder equilibrar los elementos que nos rodeaban como individuos y compaginar las distintas responsabilidades de cada uno.
- Denboraren Orbainak suena a continuidad, no a nostalgia. ¿Fue una decisión consciente evitar el recurso al pasado como refugio creativo?
Como amantes de la música, y más en concreto del rock y el metal, creíamos fundamental para este retorno hacerlo con temas nuevos. Para eso, hemos puesto encima de la mesa las ideas e influencias que hemos ido acumulando durante estos años, así como material que teníamos guardado en un cuatro-pistas de la primera época de la banda. Por tanto se nota una continuidad natural en ciertos temas, pero también plasmamos ideas nuevas que hacen que no nos anclemos en el pasado, más bien los temas evolucionan hasta hoy junto con nuestro propio camino.

- El título del álbum habla de cicatrices y del paso del tiempo. ¿Qué cicatrices personales y musicales arrastra LATZEN hasta llegar a este tercer disco?
Tod@s tenemos mochilas que se van cargando con lo años y cicatrices que dejan las heridas que vamos haciéndonos por el camino. De todas se aprende y ese es el reto tanto personal como musical en este caso. Las vivencias dan pie a que las letras sean más conscientes, a que los puntos de vista sean más razonados y así poder expresarnos un poco mejor, y en lo musical tratamos con honestidad nuestras capacidades y límites a la hora de hacer el camino que nos define como banda.
- El single “Memento Mori” ha tenido un gran impacto desde su lanzamiento. ¿Por qué decidisteis que fuera la carta de presentación de esta nueva etapa?
El tema «Memento mori» recoge un poco el espíritu que hemos tenido en esta vuelta. Trata sobre ser conscientes de que aquí estamos de paso, de que moriremos algún día y que por tanto debemos recordar vivir cada día «memento vívere». Cada un@ con sus propósitos y principios, pero que perder el tiempo en cosas que no tienen importancia y malgastar energía no tiene sentido en una vida finita. Además, la cadencia rítmica de la canción ayuda a que el mensaje llegue con contundencia.
- Musicalmente, el disco alterna agresividad, medios tiempos y momentos más accesibles. ¿Cómo trabajasteis ese equilibrio entre fuerza y contención?
Es una de las características de Latzen buscar el equilibrio entre fuerza, velocidad, contundencia y melodía. Por lo menos así tratamos de hacerlo. Aitor canta muy bien y es un recurso a explorar y explotar en distintos pasajes. La mezcla de thrash, heavy y rock es algo que desde el principio hemos tratado de trabajar, porque son estilos de música que nos gustan y nos sentimos cómodos componiendo en ellos. Y dependiendo de la idea o riff que estemos trabajando nos lleva en una dirección o en otra.
- Vuestro sonido sigue siendo inconfundible, pero se percibe una madurez evidente. ¿En qué aspectos creéis que LATZEN ha evolucionado más desde los años 90?
La evolución que toda persona experimenta a lo largo de su vida, la plasma en sus decisiones cada día. Nosotros como personas y como banda, no somos diferentes y por tanto se nota la madurez en las letras a la hora de expresar lo que sentimos y/o vivimos y en lo musical hemos aprendido a entender mejor nuestras influencias, más allá de lo púramente emocional e intentamos utilizar mejor las herramientas que hemos ido adquiriendo con los años. Con todo eso, tratamos de hacer nuestro propio camino y aportar nuestra visión musical.
- La entrada de Yerko Ortiz a la guitarra principal marca un cambio importante en la formación. ¿Qué ha aportado a nivel creativo y humano a esta nueva etapa del grupo?
Sí, la entrada de Yerko ha sido fundamental en esta nueva etapa. La negativa de Iker Martinez para con esta vuelta, nos puso en la tesitura de tener que encontrar un guitarrista. Y gracias a una afortunada casualidad, dimos con Yerko. Desde el primer día estuvo tirando del carro como el que más, demostrando la buena persona que es, y musicalmente ha aportado frescura al grupo, no sólo porque sea más joven que nosotros, sino porque su ideas compositivas encajaban a la perfección con lo que quería expresar la banda. Por ejemplo la canción «Heroi direnak» la trajo él al local prácticamente montada y es una canción que nos ha ayudado a evolucionar compositivamente. Luego ya en otros temas también ha aportado ideas y arreglos que han enriquezido la mezcla.
- Iker Bengoa ha sido clave en la producción del disco. ¿Cómo fue el trabajo en Silverstar Studios y qué ha aportado al sonido final del álbum?
Como bien dices, Iker ha sido clave a la hora de buscar el sonido que queríamos para esta disco. Pero su trabajo no se ha limitado a la grabación, sino que a portado su visión a los temas cuando los estábamos componiendo. La perspectiva externa que necesitábamos a la hora de escribir los temas ha recaído en él y estamos muy agradecidos por la inmensa labor que ha hecho en el disco. Además, ha hecho las veces de psicólogo al ponernos delante del espejo o animándonos cuando más nos hacía falta. Como él nos decía, «vamos tratar de traer a Latzen del ’98 al 2025». Y la verdad es que lo ha conseguido con creces, porque dadas nuestras circunstancias personales, no sé si lo hubiéramos hecho sin Iker. Así que estaremos eternamente agradecidos por ello.
- Las letras mantienen un fuerte componente reflexivo y emocional. ¿Qué peso tiene hoy el mensaje frente a la pura descarga de energía en vuestras canciones?
Las letras pretender ser una expresión de lo que hemos vivido y/o aprendido a lo largo de los años y para que lleguen mejor, cabalgan encima de distintos caballos musicales. Nuestra manera de componer priorizan la música y la melodía vocal, y en base a lo que nos puedan sugerir la energía que transmiten trabajamos unas letras u otras. Al final vamos puliendo fraseos, palabras o arreglos para que todo encaje lo mejor posible.
- Denboraren Orbainak incluye temas muy distintos entre sí, desde “Txori txarrak” hasta “Zauria”. ¿Hay alguna canción que consideréis especialmente representativa de este momento de la banda?
Nosotros planteamos el disco entero como representativo del momento, para eso lo hemos hecho. Es verdad que presentamos un par de singles de adelanto, pero como consumidores de música que aprendimos a hacerlo en otra época, planteamos los trabajos como discos enteros y no como temas sueltos (muy de moda últimamente). Al final, creemos que la evolución y el crecimiento de una banda se vé a lo largo sus discos y giras, pero en su totalidad, no en temas sueltos o conciertos aislados. Es como la vida de cada un@: no se puede coger un día como representativo de una temporada, sino que la misma temporada representa el avance y desarrollo de la persona.
- LATZEN siempre ha tenido una relación muy fuerte con el directo. ¿Cómo está siendo la respuesta del público en esta vuelta a los escenarios?
La verdad que la respuesta y el feedback por parte del público ha sido alucinante. Más allá de los amigos de siempre, a los cuales nos ha alegrado mogollón verlos de nuevo, hemos visto que se han sumado nuevas generaciones más jóvenes a los conciertos. Gente que no nos había visto nunca se está acercando a los conciertos y nos alegra ver que el relevo está asegurado,jjjj.
- Muchos os consideran la banda más relevante de la segunda ola del metal en Euskal Herria. ¿Sentís ese peso histórico o lo vivís con naturalidad?
Cuando empezamos a tocar y a tener cierta relevancia escénica, lo único que nos importaba era aprender, mejorar y mantener la honestidad respecto a nosotros mismos para así poder ofrecer lo mejor que éramos capaces de ofrecer. A partir de ahí, las posibles presiones externas y demás nunca nos han afectado, porque nosotros éramos los primeros en querer sacar nuestra mejor versión. Había y hay bandas que son muy buenas y tocan de puta madre y que por distintas razones no han podido estar donde se merecían. Hoy en día eso no ha cambiado mucho, pese a que hay más facilidades técnicas. Así que teniendo en cuenta que hay factores que no dependen de nosotros, cogemos los calificativos y etiquetas con naturalidad, pero siempre agradecidos de que a alguien le resultemos estimulantes.
- Después de Hatortxu Rock, Zorrotza y las primeras fechas de la gira, ¿qué puede esperar el público de los conciertos de LATZEN en esta nueva etapa?
Sobre todo un grupo lleno de ilusión y ganas de hacerlo bien, que es lo nos mueve. Tocaremos canciones de los primeros dos discos, alguno de la maqueta y por supuesto temas de éste útimo disco. Y para que todo salga bien, hemos hecho un gran equipo con los técnicos de sonido, luces y management y que entre tod@s trabajaremos para que la gente que venga a vernos se vaya con una sonrisa de satisfacción y con ganas de volver a vernos.

- En una escena metalera que ha cambiado mucho desde los 90, ¿cómo veis el presente del metal hecho en Euskal Herria y vuestro lugar dentro de él?
Es verdad que la escena metalera a cambiado y se ha ramificado a su vez desde los 90. Además, hoy en día el talento instrumental se ha descubierto como algo a reivindicar con orgullo, puesto que mucha gente joven toca una barbaridad desde muy temprano. Dicho ésto, es gratificante ver y oír distintos géneros del metal abrirse camino en la escena. De todas maneras siempre será un género que pertenecerá a la calle y por tanto nunca será para el gran público, que dicho sea de paso nos salvaguarda de las modas pasajeras. Así, veo que hay grandes bandas de toda la vida como Su ta gar, Anestesia, S.A., Asgarth, Koma…que seguirán abriendo el camino, y por otra parte bandas jóvenes que dan su visión metalera con energías renovadas como Broken Legacy, Basati, Elbereth, Lee-kore… Nosotros pertenecemos por generación a la primera tanda, pero como siempre, intentamos aprender de lo que nos rodea sin perder nuestra esencia.
- Para quienes descubran ahora a LATZEN por primera vez, ¿qué creéis que define mejor a la banda hoy: lo que fue, lo que es o lo que está por venir?
Lo que la banda es ahora no se puede entender sin su pasado. A pesar de haber estado varios años parados, hemos logrado que el disco nuevo y el funcionamientos interno sean una continuidad renovada que hace que los Latzen de 2025 seamos una versión revitalizada de los Latzen del 99. Por tanto, el o la que quiera descubrir a la banda por primera vez, lo mejor que podría hacer es trazarse una línea temporal e intentar entender el contexto del momento y a partir de ahí dejarse llevar por las emociones. Nosotros estaremos muy agradecidos de sumar gente a la familia Latzen y hacer entre tod@s que lo que venga sea siempre mejor. Esperamos veros a tod@s celebrando la vida y música en los conciertos. Muchísimas gracias, Salud!!!

























