Lo echaron de Black Sabbath. Estaba perdido. Entonces apareció Randy Rhoads. 46 años de Blizzard of Ozz

Hay discos que simplemente inauguran una carrera y hay otros que terminan convirtiéndose en acontecimientos históricos. Blizzard of Ozz, publicado en Reino Unido el 12 de septiembre de 1980, pertenece claramente a la segunda categoría. Ozzy Osbourne acababa de ser expulsado de Black Sabbath y, en plena crisis personal y profesional, parecía que su carrera podía haber llegado a su final. Sin embargo, de aquel momento de incertidumbre nació uno de los grandes discos de la historia del heavy metal.
Ozzy había sido durante más de una década la voz de Black Sabbath, una de las bandas fundamentales para entender el nacimiento del metal. Pero los problemas internos y, especialmente, sus problemas con las drogas y el alcohol terminaron provocando su salida del grupo en 1979. La alternativa era empezar de cero.
Y para hacerlo reunió a un grupo extraordinario de músicos. A su lado aparecieron Randy Rhoads a la guitarra, Bob Daisley al bajo y Lee Kerslake a la batería, con Don Airey ocupándose de los teclados. El resultado fue mucho más que un proyecto para mantener a Ozzy en activo: fue el nacimiento de una nueva identidad musical.
Si hay un nombre inseparable de Blizzard of Ozz, ese es Randy Rhoads. El guitarrista procedente de Quiet Riot tenía solamente 24 años, pero ya poseía una personalidad musical extraordinaria. Su formación clásica, su dominio técnico y su capacidad para crear riffs y melodías hicieron que su guitarra se convirtiera en el elemento diferenciador del álbum.
Y basta con escuchar los primeros segundos de “Crazy Train” para entenderlo.
Ese riff inicial se convirtió en uno de los más reconocibles de la historia del rock. Pero la canción es mucho más que un riff. La combinación de la guitarra de Rhoads, el bajo de Daisley, la batería de Kerslake y la inconfundible voz de Ozzy creó una pieza que todavía hoy representa como pocas el sonido del heavy metal de los años ochenta.
Lo importante es que Ozzy no intentó repetir Black Sabbath. Blizzard of Ozz tenía oscuridad, pero también tenía velocidad, melodía, virtuosismo y una energía diferente. Era el comienzo de otra etapa.
Después de “Crazy Train” llega “I Don’t Know”, otra declaración de intenciones. Rhoads vuelve a demostrar que no era simplemente un guitarrista virtuoso, sino un músico capaz de construir arreglos complejos sin perder contundencia.
“Goodbye to Romance” introduce una dimensión más melancólica. Ozzy ha explicado que la canción representaba, en cierta manera, su despedida de Black Sabbath. Después de tantos años con aquella banda, parecía que estaba cerrando un capítulo de su vida.
Pero si hay una canción que ha quedado marcada por la polémica es “Suicide Solution”. El tema fue relacionado con el suicidio de un adolescente estadounidense en 1984 y los padres del joven demandaron a Osbourne y a CBS Records. El caso fue finalmente desestimado. La canción, cuya letra fue escrita en gran parte por Bob Daisley, estaba relacionada con los efectos destructivos del alcohol y con la muerte de Bon Scott, cantante de AC/DC.
La polémica no impidió que se convirtiera en uno de los temas más importantes del álbum.
Y entonces aparece “Mr. Crowley”, probablemente uno de los momentos más sofisticados del disco.
La introducción de Don Airey es majestuosa y crea una atmósfera inquietante antes de que entre la banda. A partir de ahí, Randy Rhoads ofrece una demostración de guitarra que anticipaba buena parte de lo que el heavy metal desarrollaría durante los años siguientes.
Los solos, las escalas y los arreglos neoclásicos muestran a un guitarrista que estaba llevando la guitarra de metal hacia un territorio nuevo.
Rhoads no necesitaba tocar rápido todo el tiempo. Sabía construir una canción.
Ese es precisamente uno de los secretos de su legado.
La historia de Blizzard of Ozz también está marcada por las disputas internas. Bob Daisley y Lee Kerslake reclamaron durante años reconocimiento y royalties por sus aportaciones a las canciones. Las diferencias llegaron a los tribunales y, posteriormente, las pistas originales de bajo y batería fueron sustituidas en la controvertida reedición de 2002 por nuevas grabaciones de Robert Trujillo y Mike Bordin.
La reacción de los seguidores fue enorme y las pistas originales terminaron recuperándose en la edición de 2011.
Todo ello forma parte de la complicada historia de un álbum que, musicalmente, siempre estuvo muy por encima de las guerras internas de quienes lo hicieron posible.
La tragedia llegó demasiado pronto. El 19 de marzo de 1982, Randy Rhoads murió en un accidente de avión durante la gira. Tenía solamente 25 años.
Su carrera había durado muy poco, pero Blizzard of Ozz había bastado para convertirlo en una leyenda.
Hoy, 46 años después de su publicación, resulta imposible separar este álbum de la historia del heavy metal. “Crazy Train”, “I Don’t Know”, “Goodbye to Romance”, “Suicide Solution” y “Mr. Crowley” forman parte del repertorio esencial de Ozzy y del género.
Blizzard of Ozz nació cuando Ozzy Osbourne estaba en uno de los momentos más complicados de su vida. Sin Black Sabbath, con una carrera que muchos daban por terminada y acompañado por un joven guitarrista prácticamente desconocido para el gran público, consiguió algo extraordinario.
No fue simplemente el comienzo de una carrera en solitario.
Fue el nacimiento de una nueva leyenda.

Listado de temas:
1. I Don’t Know (5:16)
2. Crazy Train (4:56)
3. Goodbye to Romance (5:36)
4. Dee (Instrumental) (0:50)
5. Suicide Solution (4:21)
6. Mr. Crowley (5:02)
7. No Bone Movies (3:53)
8. Revelation (Mother Earth) (6:09)
9. Steal Away (The Night) (3:28)
Line Up:
Randy Rhoads – music composer, guitar riff composer, guitar
Bob Daisley – lyrics, bass guitar
Lee Kerslake – drums
Ozzy Osbourne – lead vocals
Don Airey – keyboards

























