Madrid arropa y ovaciona la cálida «solitud» de Carlos Escobedo // Teatro Eslava – Madrid – 20/12/2025
No cabe duda de que 2025 es y será, para Carlos Escobedo, alma máter de SÔBER, su año más introspectivo y personal. Tras girar por toda la península con su espectáculo acústico «En Estado Puro» llegaba, en el mes de Octubre, su primer trabajo en solitario al uso titulado «Solitud«, un disco que propone un viaje interior a un artista que, poco a poco, va mostrándose cada vez más todoterreno y universal, si bien la música de SÔBER siempre ha tenido ese componente abierto y transversal que le ha hecho llegar a oyentes de todo tipo dentro del mundo del rock y el metal, ahora como Carlos Escobedo el músico madrileño se abre en canal para dejar ver lo que todos ya suponíamos que había en su mundo interior, una gran sensibilidad tanto compositiva como interpretativa.

Dany Velasco
Todo ello se pondría de manifiesto la pasada velada del 20 de Diciembre en el siempre icónico Teatro Eslava de Madrid. Jugando en casa y bien acompañado por sus dos compañeros de fatigas en toda la gira, el piano de Raúl Perona y el violín y segunda voz de Charly López, Escobedo se apoyaría también en la acústica de David Lozano y la percusión de Sergio Bernal para darle al show un mayor cuerpo acorde a las costuras del emplazamiento en el que nos encontrábamos. De esa forma, el espectáculo «En Estado Puro» seguiría siendo íntimo y personal, pero añadiría un componente rítmico algo más festivo en determinados momentos de la noche, lo cual vendría muy bien para determinadas composiciones, en especial los clásicos más sonados de la historia de SÔBER como «Arrepentido«, «10 Años» o «Loco«.

Dany Velasco
Ataviado con el sombrero que protagoniza la portada del mencionado «Solititud«, Carlos saldría a escena puntual, a eso de las 20:30 h para inmediatamente recibir un cálido y sonoro aplauso de sus seguidores madrileños, una audiencia que, a primera vista, no bajaría de la cuarentena de edad y que muy pronto agradecería el introspectivo viaje de Escobedo a la cara más desnuda y pura de temas icónicos de la carrera de SÔBER, quienes serían los absolutos protagonistas de la primera parte del show. Cortes como «Vulcano«, «Blancanieve«, «Tic Tac» o «La Escalera» recibirían tanta atención como sonoros aplausos al final de cada uno de ellos. El vocalista comenzaba a sentirse cada vez más a gusto entre el público madrileño y poco a poco desplegaría su carisma sobre las tablas, algo de lo que siempre ha hecho gala en todos sus conciertos a pesar de mostrarse cercano y natural.
Bien arropado por su banda y a la luz de una perenne vela que protagonizaba el fondo del escenario, destacarían sobremanera canciones como la balada «Estrella Polar«, el clásico «Eternidad» o la sentida «Mañana«, que precedería a la preciosa versión de la «Lucha de Gigantes» de Antonio Vega que, al igual la preciosista «La Luna Me Sabe A Poco» de Marea, el artista ha incluido en el mencionado «Solitud». Ambos fueron momentos especialmente mágicos por la relevancia de los temas y porque, tras otra tanda de temas de SÔBER como Papel Mojado, Arrepentido o Eclipse, el vocalista entraría por fin en el primero de los temas que protagonizan su disco en solitario, un «Sábanas Vacías» con Carlos en pie y disfrutando de pleno de uno de los momentos más álgidos del show.

Dany Velasco
A partir de este momento el show se transformaría en un espectáculo mucho más variado, incluyendo una participación protagonista de Raúl Perona, quien interpretaría el tema «Flores del Infierno«, de su banda del mismo nombre, así como del propio Charly López, quien haría lo mismo deslumbrando con su teatral chorro de voz en «Gritarle al Mar» de su banda BON VIVANT. Entre ellos tendríamos un par de versiones de SAVIA, «Nostalgia» y «Como agua para tu sed«, en la que contaría con la incontestable dote vocal de Ruth Lorenzo, quien lleva este precioso tema a otra dimensión, así como mas canciones de SÔBER, véase «El Hombre de Hielo«, «10 Años», la icónica «Loco«, o una emotiva «Náufrago» con la colaboración especial de Rulo, de Rulo y la Contrabanda, quien dedicaría unas sinceras y bonitas palabras a la figura del propio Carlos Escobedo, tanto al artista como a la persona que hay debajo, esa misma persona que recibió una sonora ovación madrileña tras la delicada interpretación de «Inmerso«. Más de un minuto de aplausos para un concierto que, a falta de la presencia anunciada del eterno Yosi de LOS SUAVES, al que una gripe le dejó en casa, contó con un sonido nítido e impecable que dejó satisfecho y pleno a todo el mundo, incluso a la gerencia de un Teatro Eslava capaz de cobrar siete eurazos por un tercio de cerverza sin llegar a sonrojarse… pero eso, es otra historia…

Autor: Dany Velasco
- Dany Velasco
- Dany Velasco
- Dany Velasco
- Dany Velasco
- Dany Velasco
- Dany Velasco































