AC/DC y el regreso a la crudeza: la historia de Flick of the Switch

Después del enorme impacto de Back in Black en 1980 y de la producción cada vez más elaborada de For Those About to Rock We Salute You, AC/DC decidió cambiar de dirección. Malcolm y Angus Young consideraban que el perfeccionismo alcanzado junto a Robert John “Mutt” Lange había llevado al grupo a un terreno demasiado meticuloso. La banda quería recuperar algo que siempre había formado parte de su identidad: la sensación de cinco músicos tocando juntos, con volumen, energía y escasos artificios de estudio. De esa búsqueda nació Flick of the Switch, noveno trabajo de estudio de la formación australiana, publicado en agosto de 1983.
El planteamiento fue sencillo. En lugar de recurrir nuevamente a Lange, responsable de los tres discos anteriores, los hermanos Young asumieron la producción. El escenario tampoco era nuevo: el conjunto regresó a Compass Point Studios, en Nassau, Bahamas, donde había registrado Back in Black. Sin embargo, la intención era muy diferente. El objetivo consistía en obtener una sonoridad más seca, inmediata y áspera, alejándose del acabado pulido que había caracterizado a sus dos entregas precedentes.
El ingeniero Tony Platt participó en el proceso y posteriormente recordó que existía un deseo evidente de volver a los fundamentos del grupo. Angus Young también explicó que buscaban unas guitarras naturales y potentes, sin abusar de reverberaciones, ecos ni otros recursos destinados a suavizar el resultado. La propuesta funcionó en parte: Flick of the Switch posee una textura directa y poco ornamentada, aunque precisamente esa austeridad sonora también ha sido señalada como una de sus principales debilidades.
La situación interna de AC/DC tampoco atravesaba su mejor momento. Phil Rudd, batería desde la etapa de Bon Scott y pieza esencial de la formación que había conquistado el mercado estadounidense, fue despedido durante las sesiones. El músico había completado sus partes para el álbum, por lo que su interpretación permanece en la grabación, pero su salida evidenció las dificultades que rodeaban al conjunto. Problemas personales, consumo de drogas, alcohol y una relación cada vez más complicada con Malcolm Young habían generado una situación insostenible.
Para sustituirlo llegó finalmente Simon Wright, elegido después de un extenso proceso de audiciones. El nuevo batería participó en la gira y apareció en los videoclips de “Flick of the Switch”, “Nervous Shakedown” y “Guns for Hire”. Su incorporación simbolizó, además, una renovación considerable dentro de AC/DC, que durante aquel periodo prescindió de varias personas vinculadas a su estructura profesional.
Musicalmente, el álbum conserva todos los ingredientes reconocibles de la banda. “Rising Power” abre la colección con un riff contundente de Angus, mientras Cliff Williams y Phil Rudd construyen una base rítmica firme sobre la que Brian Johnson despliega su característica voz rasgada. “This House Is on Fire” mantiene el pulso y presenta una estructura especialmente cercana al formato de himno rockero, aunque quizá le habría beneficiado una producción algo más refinada.
La canción que da nombre al lanzamiento representa mejor que ninguna otra la filosofía adoptada. “Flick of the Switch” avanza sin rodeos, apoyada en guitarras agresivas y una interpretación que busca impacto antes que perfección. “Nervous Shakedown” introduce un ritmo algo más contenido y uno de los riffs más memorables de la colección, mientras “Guns for Hire” recupera la velocidad y la actitud desafiante que siempre habían caracterizado a AC/DC. No es casualidad que esta última se convirtiera en la encargada de abrir los conciertos durante la gira.
También hay espacio para el blues-rock en “Deep in the Hole” y “Badlands”, esta última con una combinación de guitarras y ritmo que recuerda por momentos a ZZ Top. “Bedlam in Belgium”, inspirada en un incidente ocurrido durante una actuación en Bélgica, aporta otro episodio de la vida itinerante del grupo. En el tramo final, “Brain Shake” mantiene la descarga eléctrica, aunque su tratamiento sonoro resulta menos convincente y deja una sensación algo irregular como cierre.
Las ventas fueron otro asunto. El disco llegó al cuarto puesto en Reino Unido y al decimoquinto en Estados Unidos, además de obtener certificación de platino de la RIAA. Son cifras importantes, pero quedaron muy lejos del fenómeno protagonizado por Back in Black y de los resultados de For Those About to Rock. Esa comparación terminó condicionando su reputación y llevó a considerarlo durante años como una muestra del comienzo del declive comercial de AC/DC.
Sin embargo, observar Flick of the Switch únicamente desde sus resultados comerciales sería injusto. El álbum no pretendía repetir la fórmula de Back in Black, sino recuperar una faceta más espontánea y rudimentaria del conjunto. En ese sentido, su sonido imperfecto forma parte de su identidad. Quizá las composiciones no alcancen la extraordinaria capacidad de permanencia de los grandes clásicos de la banda, pero varias de ellas poseen riffs eficaces, interpretaciones enérgicas y ese carácter callejero que hizo reconocible a AC/DC.
Con el paso de los años, el disco ha encontrado una valoración más equilibrada. No contiene un clásico universal comparable a “Back in Black”, “Hells Bells” o “For Those About to Rock”, pero sí ofrece una fotografía interesante de una banda que, después de alcanzar la cima, decidió apartarse de las fórmulas que habían contribuido a llevarla hasta allí. Flick of the Switch puede ser irregular, áspero y menos memorable que sus antecesores, pero también es honesto en su propósito. Es AC/DC intentando recuperar el pulso de sus comienzos, con las guitarras al frente, una sección rítmica implacable y Brian Johnson cantando como si el estudio fuese un escenario más.

Listado de temas:
Rising Power (3:43)
This House Is on Fire (3:24)
Flick of the Switch (3:13)
Nervous Shakedown (4:27)
Landslide (3:58)
Guns for Hire (3:25)
Deep in the Hole (3:20)
Bedlam in Belgium (3:52)
Badlands (3:39)
Brain Shake (4:00)
Line Up:
Brian Johnson – lead vocals
Angus Young – lead guitar
Malcolm Young – rhythm guitar, backing vocals
Cliff Williams – bass guitar, backing vocals
Phil Rudd – drums

























