Cañera noche de lunes: Underoath + Against the waves – Sala But (Madrid) – 10/06/2019
Aunque ya haya dado comienzo oficialmente la temporada de festivales aún nos queda un buen puñado de conciertos en sala imprescindibles en nuestra agenda. Este sin duda era uno de esos que merecían hacer los 450 km que separan Asturias de la capital. Así que decidimos plantarnos allí tras una jornada laboral y un viaje de más de cuatro horas lo que motivó que acabásemos entrando a la sala a eso de las 9 de la noche. A duras penas llegamos a disfrutar de los locales Against the Waves quienes prácticamente ya se estaban despidiendo con su último tema. Afortunadamente somos bastante optimistas y estamos seguros de que tendremos la suerte de poder volver a verlos más pronto que tarde.

No era la primera vez que los de Tampa pisaban España, no hace falta volver la vista muy atrás para recordar el gran sabor de boca que nos dejaron el año pasado en su actuación en el Download Festival. Pero sí que era la primera en su amplia trayectoria que lo hacían en sala, y aunque bien es cierto que la burbuja del metalcore se ha ido desinflando con los años y que ya no tiene el mismo impacto que en sus comienzos (esto lo podemos apreciar en el notable cambio de sonido de su último trabajo “Erase Me”) aún seguimos encontrando algunos resquicios de tiempos pasados en sus nuevas composiciones. Y es que para hablar de Underoath tenemos que ponernos en situación y comprender que son uno de los grupos que han ido perfilando el camino a seguir para muchos otros que durante años han intentado seguir la estela de su sonido con mejores o peores resultados. Así que podemos considerarlos sin miedo a estar equivocados padres y embajadores por excelencia del acuñado término “metalcore”.

Nada más bajar las escaleras de la But lo primero que nos llamó la atención fue ver una sala con un aforo muy incompleto. Hecho que no dejo de llamar la atención hasta al propio grupo. A raíz de esto Spencer Chamberlain no paro de repetir durante todo el set que volverían si se lograba doblar el aforo y a recordar la cantidad de tiempo que hacía que no daban un concierto tan “íntimo”. Pero centrémonos en los puntos positivos de la noche que estuvo cargada de ellos. Venían a presentar oficialmente su último disco “Erase me” que vio la luz en abril del año pasado, un disco que supuso la reunión del grupo tras pasar poco más de dos años disueltos, y más importante aún la vuelta de Aaron Gillespie a la batería, único miembro original de la formación actualmente.

Tenemos que reconocer que sí, que los nuevos temas como “On my teeth” o “Rapture” suenan genial en directo y consiguieron ir abriendo el apetito y calentando una sala que desde un principio se mostró fría y estática, pero que no fue hasta que llegaron los clásicos como “It’s Dangerous Business Walking Out Your Front Door” o “In Regards to Myself” cuando realmente empezaron a causar estragos en todos los que estábamos allí. La actitud de la banda encima del escenario fue detonante, contagiando poco a poco esa energía que siguen manteniendo intacta en su directo a pesar de los años. Tal fue así que incluso nos regalaron un tema que en principio no estaba previsto en el setlist inicial, y no un tema cualquiera no, sino un auténtico himno como es “Reinventing your exit”. Lógicamente se lo agradecimos de la mejor manera posible, cantando, saltando e intentando canalizar toda la euforia que desatan las melodías de unos de los mejores estribillos que han escrito hasta la fecha. Hilaron casi de forma magistral con la bomba de relojería que es “Writing on the Walls” con la que cerraron como no podía ser de otra forma.

Una noche de lunes que solo los pocos afortunados que estábamos allí tuvimos la suerte de poder vivir y de la que estoy segura muchos recordaremos por mucho tiempo.

























