¿El álbum más polémico de Motörhead? 43 años de ‘Another Perfect Day’

Cuando Motörhead publicó Another Perfect Day en mayo de 1983, pocos podían imaginar que aquel álbum acabaría convirtiéndose en uno de los trabajos más reivindicados de toda su discografía. Sexto larga duración de estudio de la formación británica y último editado para Bronze Records, el disco llegó en un momento de profunda transformación interna tras la marcha de “Fast” Eddie Clarke durante la gira estadounidense de Iron Fist.
La solución fue tan sorprendente como arriesgada. Lemmy Kilmister y Phil “Philthy Animal” Taylor incorporaron a Brian “Robbo” Robertson, prestigioso guitarrista escocés conocido por su brillante etapa en Thin Lizzy y Wild Horses. Su llegada supuso una auténtica revolución para el sonido de Motörhead. Más técnico, melódico y refinado que su predecesor, Robertson aportó una personalidad muy distinta a la maquinaria de guerra construida por Lemmy durante los años anteriores.
Aquella nueva dirección también quedó reflejada en la producción. Para registrar el álbum, el grupo recurrió a Tony Platt, ingeniero vinculado a obras esenciales de AC/DC como Highway to Hell y Back in Black. El resultado fue un sonido más limpio, definido y elaborado de lo habitual en Motörhead, alejándose parcialmente de la crudeza que había caracterizado clásicos como Overkill, Bomber o Ace of Spades.
Sin embargo, los cambios no fueron bien recibidos por buena parte de los seguidores. Muchos consideraron que el álbum se alejaba excesivamente de la identidad tradicional de la banda, mientras que la propia convivencia entre Robertson y el resto del grupo se convirtió en una fuente constante de tensiones. Años después, Lemmy recordaría aquellas sesiones como una experiencia agotadora, marcada por los interminables procesos de grabación del guitarrista escocés, muy alejados de la espontaneidad que siempre había caracterizado a Motörhead.
La polémica continuó durante la gira de presentación. Mientras Lemmy y Philthy mantenían su habitual imagen de cuero y actitud callejera, Robertson aparecía sobre el escenario vestido con coloridos pantalones cortos de satén y calzado deportivo, una estética que desconcertó tanto a los aficionados como a la prensa especializada. El contraste visual se convirtió en uno de los símbolos de una etapa tan singular como conflictiva.
A pesar de todo, el tiempo ha sido especialmente generoso con Another Perfect Day. Canciones como “Back at the Funny Farm”, “Shine”, “Dancing on Your Grave”, “I Got Mine”, “One Track Mind” o el propio tema que da título al álbum han terminado encontrando su lugar entre las composiciones más apreciadas de aquella época. Incluso el propio Lemmy reconoció años después que, aunque Robertson no encajó realmente en Motörhead, el disco era mucho mejor de lo que se le atribuyó en su momento.
Cuatro décadas después, Another Perfect Day permanece como una anomalía fascinante dentro del catálogo del trío británico: un álbum valiente, diferente y adelantado a su tiempo que, tras años de incomprensión, acabó obteniendo el reconocimiento que merecía.

Listado de temas:
1. Back at the Funny Farm (4:14)
2. Shine (3:11)
3. Dancing on Your Grave (4:29)
4. Rock It (3:55)
5. One Track Mind (5:55)
6. Another Perfect Day (5:29)
7. Marching Off to War (4:11)
8. I Got Mine (5:24)
9. Tales of Glory (2:56)
10. Die You Bastard! (4:25)
Line Up:
Lemmy Kilmister – Voz, bajo
Brian Robertson – Guitarra, piano, coros
Phil Taylor – Batería

























