Entrevista a Antonio Bernardini (SÔBER): «Este disco se lo dedicamos a Big Simon y Alberto Madrid»

SÔBER vuelven a la actualidad con su nuevo disco «Elegía», un álbum con una elegantísima y cuidadísima edición en CD y en vinilo, con el que se han colado en los primeros puestos de las listas de ventas. Ivan Allué se pone en contacto con su guitarrista Antonio Bernardini, para que nos cuente más acerca de este nuevo lanzamiento y sobre los planes futuros de la banda madrileña.
Si vamos al diccionario, vemos que la palabra elegía significa una composición lírica en que se lamenta la muerte de una persona o cualquier otro acontecimiento infortunado. ¿Va por ahí el título del disco, Antonio?
Sí, en principio, el título del disco está elegido para dedicárselo a Big Simon y Alberto Madrid, que se quedaron en el camino… y luego también pues, debido a los tiempos que están cayendo, con el virus que tenemos encima, es un título que lo dice muy claro. Luego está el cuervo negro de la portada, que en ciertas sociedades es como aquí el gato negro, es bastante significativo.
Precisamente, hablando sobre el melancólico concepto de la portada, con el cuervo que comentas… obra de Diana Escobedo, quería preguntarte precisamente acerca del parentesco de la ilustradora con los hermanos Escobedo. Para aquellos que no la conozcan, ¿quién es Diana Escobedo?
Diana es hija de Carlos, y la verdad es que se le da estupendamente todo el tema de pintar: acuarela, dibujo… El propio Carlos nos lo propuso, nos enseñó bocetos… y la verdad es que estamos encantados de que todo se quede en casa. Además, es una chica que hemos visto nacer y crecer todos en la banda.
Estupendo… porque, si no me equivoco, las últimas portadas de los discos de SÔBER eran obra tuya…
Sí, la de “Letargo” por ejemplo, que fue un dibujo un poco más excepcional… porque probé con el puntillismo… ¡y me tiraba veinte horas con cada dibujo! (risas).
Todas las ediciones de “Elegía” están muy cuidadas, con lo cual, felicitar desde aquí a la gente de El Dromedario Records… En una era digital en la que estamos, ¿creéis que es importante seguir apostando por el formato físico?
Hombre, nosotros, mientras se pueda hacer lo vamos a hacer. El formato hay que cuidarlo siempre. Hoy en día, cuando vendes un vinilo o un CD, tiene que ofrecer algo más para que la gente se lo compre, ya que todo el mundo tiene aplicaciones en el teléfono para escuchar música y no tienen la necesidad de comprarse nada. Además, para nosotros ha sido brutal la aceptación, ya que estamos en las listas de ventas en segunda posición, superados solo por Helloween (risas). Yo creo que es el mejor que hemos sacado en cuanto a calidad de formato.
Sin ninguna duda, aunque la edición del directo por el 20º aniversario tampoco se quedó atrás… por otro lado, ¿hasta qué punto ha retrasado la pandemia la edición de “Elegía”?
El disco se grabó durante el confinamiento y esa era nuestra intención realmente; grabarlo en esas fechas. El siete de marzo hicimos el último concierto en Las Ventas y nuestro plan era grabar disco posteriormente, cosa que no pudimos hacer porque ya sabemos todos lo que pasó. Entonces, tuvimos que retrasar la grabación unos meses, pero lo pudimos hacer durante el confinamiento. Nuestro plan era sacar el disco durante el verano de ese año 2020, pero lo tuvimos que retrasar hasta ahora. Ese ha sido el principal trastorno. Por desgracia, a todo el mundo está retrasando los planes esta pandemia.
Sí, totalmente… por suerte, ya vamos viendo la luz al final del túnel. Centrándonos ahora en los temas de “Elegía”… Tanto el que le da nombre al disco, así como “El día de la liberación”, recuperan esas partes orquestales, como en su día ocurrió con algunos cortes de “Superbia”, que, en mi opinión, ¡quedan súper heavies! ¿Qué me puedes explicar al respecto?
Siempre nos han gustado esas partes, además pegan mucho con algunos temas, haciéndolos más solemnes y sinfónicos. Más que heavies, buscamos que queden solemnes, que le den más fuerza a la canción. Una coral de ese tipo lo que hace es dar una fuerza brutal, y con el tempo que hemos metido en estas canciones, que no son tan rápidas como en otros discos, las convierte en algo marcial. Hay gente que nos encuentra parecidos con Rammstein, con tal, con cual… y eso es porque los tempos son muy militares. También hemos liberado un poco la batería: hemos cortado arreglos, a mano, para que Manu no meta tantas cosas (risas). No, en serio… hemos hecho baterías más sencillas, en ciertas partes, para que salga toda la potencia de bajos, guitarras y coros.
Por cierto, y hablando de orquestas… ¿Qué habéis aprendido tras la gira de conciertos con la orquesta sinfónica que ofrecisteis precisamente antes del confinamiento?
La verdad es que ha sido una experiencia inolvidable. El hecho de trabajar con diferentes orquestas a nivel nacional ha sido brutal, porque llevar una misma orquesta por todo el país hubiera sido inviable. Ellos miran la música de otra manera. Es muy gracioso porque, además, la mayoría de gente es generalmente más joven, y de pronto ven a un batería dando unos golpes que les dejan sordos… y claro (risas). No están acostumbrados a esos volúmenes, con lo cual tuvimos que prescindir de llevar ciertos amplificadores en el escenario, tuvimos que limpiar el sonido… Y la verdad es que nos gustó mucho sonar tan limpio.
Nosotros llevamos monitores “in-ear”, en las orejas, así que monitores no nos hacen ni falta… solo por estética. Así que de cara a la nueva gira vamos a tirar más por ese lado, cosa que cada vez hacen más los grupos extranjeros para entretener a la gente, apostando por las luces o proyecciones y sin tantos amplificadores. Es evolucionar hacia algo más cómodo para nosotros, que no tenemos que llevar tanto personal, con lo cual puedes bajar el caché del grupo y a la vez tocar más. Es lo que hace Metallica, por ejemplo. Ellos bajan gastos y tocan en más sitios.
Me parece muy interesante, sin duda. Y en un futuro, ¿hay planes de seguir haciendo shows con orquesta?
De momento, lo que tenemos en mente es presentar “Elegía” este verano en conciertos sueltos, que no serán presentaciones al uso, porque creemos que el disco merece una presentación como antes de la pandemia. Luego ya, a principios del año 2022, cuando las salas puedan abrir normalmente y todo se estabilice, o eso esperamos, ya haremos una gira potente por salas y diferentes países.
Siguiendo con los temas del disco, “Eclipse”, en este caso, es una balada muy al estilo de “Náufrago” o “Estrella polar”, de la cual se incluye una versión extra, a voz y piano, con la participación de “La bien querida”. ¿Por qué se pensó en ella?
Ambos teníamos amistades en común, así que surgió un poco por casualidad. Cuando vimos la opción de hacer una versión más íntima, a voz y piano, pensamos en una voz femenina que no fuera del entorno del rock. La voz de ella nos gustaba, así al estilo Jeanette, dulce, un tanto aterciopelada… Así que se hizo una prueba, sin ningún compromiso por ambas partes, y la verdad es que hubo mucha química entre Carlos y ella. Las dos voces empastaron enseguida y se hizo en una toma, una mañana y rapidísimo. ¡Pura magia!
“Oasis”, por su parte, cuenta con toques arabescos… realmente acertados. Juraría que, al margen de la intro del disco “Torcidos” (1995), de la etapa SÔBER STONED, nunca antes os habíamos visto en esa tesitura. Imagino que el propio título pedía a gritos un arreglo de esas características ¿no?
Sí, en ese disco ya metimos instrumentos étnicos y esas cosas, pero no al nivel que se ha podido hacer en esta producción. Nos gusta siempre experimentar y, si no se aleja del estilo de Sôber, todo suma.
Después, “Máscara de hierro” también tiene partes muy heavies, con unas guitarras muy afiladas, así como “Seda y plomo”. ¿Se ha trabajado la producción de la misma forma que con “Vulcano”, o hay novedades al respecto?
Entiendo perfectamente a qué te refieres con “más afiladas”, pero lo que hemos buscado es un sonido más orgánico y más clásico. Después de buscar sonidos de diferentes amplificadores, dimos con la combinación de Marshall y Orange, amplis usados por grupos de metal de los setenta, ochenta y noventa, con un tono diferente a los que se usan hoy en día, quizás por eso te llame la atención el sonido.
Puede ser, la verdad es que me ha sorprendido, para bien, el sonido del disco en general. Imagino que habéis regresado a los Estudios Cube para grabar “Elegía”, como ya es habitual en vosotros ¿no?
Sí, los estudios son de Carlos, que también se ha encargado de la producción, junto a Alberto Seara. Aunque algunos discos se han mezclado fuera, todos los hemos grabado en Cube. Es como estar en casa. Sabemos lo que buscamos y ya tenemos nuestro sonido.
Sí, de hecho, hay que felicitaros por eso, ya que cuesta hoy en día encontrar una banda que tenga su sonido tan particular y se distancie de las demás en ese sentido… y con “Elegía” lo habéis logrado nuevamente, un disco publicado por El dromedario Records, con los que ya trabajasteis en “La Sinfonía del Paradÿsso” (2018) y “Directo en las Ventas” (2020), si mal no recuerdo. ¿Qué os hizo cambiar de la todopoderosa Warner a El Dromedario?
Pues, si te soy sincero, al principio Warner hizo un trabajo excelente con el disco “Letargo”. Estábamos contentísimos, porque nosotros, además, somos de estar muy encima de lo que es la promo, no nos dejamos llevar y ya está… pero con “Vulcano” vimos una cierta relajación, así que pedimos la carta de libertad. Luego, por casualidad, apareció Alen por el medio, el batería de Marea, y nos propuso formar parte tanto de la agencia de contratación como de la discográfica. La verdad es que estamos súper bien con ellos, hay muy buena sinergia. Vienen del rock, trabajan en un grupo de rock y hacen las cosas como nos gustaría hacerlas a todos.
Y ya para terminar, hablando del primer clip promocional, del tema “Verona”, quería aprovechar para preguntarte acerca de ese hilo rojo atado a los árboles, que parece los típicos infrarrojos de “Misión Imposible”. ¿Qué significan exactamente?
Más que estética, están ahí por la leyenda del hilo rojo, el hilo del amor. El tema habla de amor, y ese es el hilo que une a dos personas, por eso nos rodea en el clip. “Verona” está inspirado en una historia real que ocurrió en España, de una pareja enamorada pero que, por disputas familiares, no podían estar juntos. Carlos leyó la historia y se inspiró.
Perfecto Antonio, pues solo me queda agradecerte tu tiempo y espero veros pronto en directo presentando “Elegía”. ¡Hasta pronto!
¡Gracias a vosotros! ¡Un saludo!

























