Escuela ”Jam Session”, una alternativa vanguardista a los estudios de música actuales

Fueron Luis y Elisabeth los que abrieran las puertas de la “Escola Superior de Música Jam Session”, en 1998. La experiencia de sus fundadores, a lo largo de los años, y el propósito de estos de dignificar un tipo de música que hasta el momento no contaba con estudios reglados, junto a la idea de ofrecer con rigor un programa de estudios de música moderna, incorporando el rock por su importancia en la historia, hizo el resto.
El proyecto nace tras la experiencia adquirida en los primeros quince años y la ilusión por continuar ofreciendo estudios hasta el momento no docentes, como son las especialidades en interpretación, pedagogía y sonología, en el ámbito del rock, equiparables a cualquier grado universitario que forme parte del proceso Bolonia, ofreciendo los mismos dos cientos cuarenta créditos de transferencia europea. A su vez, existe la posibilidad de realizar un curso de adaptación que ofrece los conocimientos necesarios para presentarse a la prueba específica para acceder al Estudio Superior Artístico.
La inscripción a esta escuela se lleva a cabo a través de pruebas reguladas por el “Departament d’Ensenyament de la Generalitat de Catalunya”, compuestas por dos partes diferenciadas:
- Dictados, análisis musical y auditivo, y prueba instrumental.
- Interpretación, improvisación, lectura a vista e interpretación.

Esta “Escola Superior de Música Jam Session” cuanta con más de mil trescientos metros cuadrados que se distribuyen en dos centros educativos, ubicados en el distrito barcelonés de Sants-Montjuïc. En ellos encontramos diversas aulas equipadas con tecnología musical y diferentes estudios de grabación en formatos digital y analógico. Además, disponen de un campus que suma tres auditorios externos de gran capacidad.
Luis Blanco, es el culpable de todo esto. Caracterizado por sus constantes incursiones en diferentes corrientes estilísticas como son la ópera, el jazz, el soul, el rock progresivo, el rock andaluz o la fusión jazz rock, Blanco debuta profesionalmente con el grupo ULTIMATUM ROCK. Más adelante, forma parte de Ouija, Luis Blanco Soul Band, Carte de Jazz, Ludovico Monk, Hijos del Agobio, PERFECT STRANGERS o FREE TO DREAM, con el que grabó el “Mejor álbum de Rock Progresivo” del año 2011, bajo el nombre de «Rocktámbulo», con el cual giró desde el Báltico hasta las Antillas.

A su vez, ha realizado numerosas giras desde el año 1999, como cantante del grupo PERFECT STRANGERS (tributo a Deep Purple), llegando a contar, incluso, con la colaboración de Ian Paice, batería original de DEEP PURPLE, registrando junto a él un DVD del concierto que ofrecieron en abril de 2016. A lo largo de su carrera, ha compartido escenario con MOTÖRHEAD y SAXON, ha realizado giras y grabado en diversos países europeos, Canadá, EEUU e incluso Cuba, llevando a cabo la primera gira de rock por toda la isla.
En su trayectoria musical, Blanco ha acompañado como cantante solista a artistas de la talla de Ian Paice (batería original de Deep Purple y Whitesnake) y Vinny Appice (batería de Dio y Black Sabbath), entre otros. En 2004, crea y produce el sello discográfico Jam Session Records, vendiendo miles de discos por toda Europa, Estados Unidos y Japón. También es autor del libro “¿Llegaré a esa nota? Técnica vocal de los grandes del Hard-Rock” (Editorial Lenoir, 2006), en el que se analiza la técnica vocal a partir de las entrevistas realizadas a primeras figuras del Rock internacional como son Ian Gillan, Glenn Hughes, Graham Bonnet, Don Dokken y Miguel Ríos, entre otros.

También es autor de “Deep Purple. Made in Japan: El directo que cambió la historia del rock” (Quarentena Ediciones, 2014). En el capítulo 16, «Ian Gillan, La Voz de Plata en Made in Japan», analiza el impacto social que tuvo el disco en España. El libro muestra el antes, el durante y el después de la grabación de “Made in Japan”, a la vez que explica cómo funcionaba el negocio musical de los directos en aquella época y el entorno de los músicos. Por último, cuenta con “La Ciudad Secreta del Rock” (Editorial Lenoir, 2017). En él, se muestra cómo una ciudad exsoviética perdida en el báltico resucitó gracias a la música en vivo, considerándose hoy un punto neurálgico de la creatividad musical independiente.
Luis Blanco, como todos los jueves, come en “Can Julio”, el restaurante que se encuentra en la misma acera que la “Jam Session escuela de música”. Somos varios los comensales que ocupamos las sillas, junto a la mesa en la cual vamos a comer entre conversaciones sobre actualidad musical, pero que, en realidad, y como no podía ser de otra manera, acabamos conversando sobre el movimiento Heavy de las tres últimas décadas del siglo pasado, y de si en realidad el Heavy Metal era un movimiento musical o una manera de vivir, o incluso, un sentimiento.

Dichas sillas, las ocupamos pianistas, fotógrafos, productores, amos de casa, músicos y miembros de la asociación LIANTES METALEROS, que, dejándonos llevar por el romanticismo (y no porqué hayamos nombrado el conocido “Still Loving You” de SCORPIONS) acabamos recordando “aquellos maravillosos años” en qué pagábamos en pesetas las entradas de papel que íbamos a comprar a «Discos Castelló» o a las taquillas de Gran Via/Aribau de Barcelona. En fin, a lo que vamos.
La cuestión era que, después de la comida, Luis me iba a presentar su “imperio”, aunque eso de imperio no creo que cuadre mucho con la humildad con la que me describió todo lo que, junto a su esposa, han conseguido desde que decidieron crear la escuela. Añade Luis, que nada de esto hubiese sido posible sin el genial equipo de docentes que durante estos años han estado impartiendo sus extensos conocimientos entre esas cuatro paredes. En una de ellas, cuelgan varios cuadros (no pocos), con las fotografías de todas las personas que han externalizado lo allí aprendido, muchas de ellas muy conocidas, pero no las nombraré todas por si me dejo alguna.

La visita guiada constó de explicaciones detalladas de todas y cada una de las aulas, de todas y cada una de las salas de grabación, de todos y cada uno de los escenarios y, como si nada, va y te explica que este fue un piano de Duke Ellington, que, así de carretilla “en esta grabadora analógica multi-pistas de bobina abierta de dos pulgadas, SONY APR24, una de las tres que existen en toda España: ”Montserrat Caballé y Freddie Mercury grabaron algunos fragmentos del disco de las olimpiadas de Barcelona 92”, o que: “En esa batería de ahí, un día dio clases Vinny Appice en esta escuela”, obviamente, con las fotografías que lo corroboran.
Intentaba ir tomando imágenes de lo que iba viendo, pero me costaba encajar que me encontraba en un lugar por donde anteriormente habían pasado todas aquellas celebridades, y debo reconocer que en alguna ocasión me despisté. Además, Luis no cesaba en sus explicaciones con esa humildad que ya he citado y que es necesario que recalque. Después de visitar ambas instalaciones durante más de una hora, llegamos a la recepción de la escuela. Allí tuve el placer de conocer y saludar a Elisabeth, la gerente de los centros, y a su hija Elba Blanco, nada más y nada menos que la frontwoman del grupo WHITEDEMON, una formación muy joven (sobre la cual, pronto os hablaré extensamente) que ya lo peta en escenarios nacionales.

Para finalizar, intercambio de libros entre Luis y yo, abrazos y cita para la próxima quedada de los jueves en “Can Julio”, aunque tenga que ser esta vez en viernes.

























